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Huesca

monasterio de casbas

Juegos de ingenio y trucos de magia: así es el primer Museo de las Matemáticas de Aragón

El centro, que se presenta este jueves y abre al público el sábado, propone actividades variopintas para hacer atractiva esta ciencia. "Aquí no habrá ecuaciones ni fórmulas sino que se estimula el ingenio", dicen los promotores. 

El Museo de Matemáticas Monasterio de Casbas. 
Jesús Bosque

El Fantasma del Hotel, las Torres de Hanoi, el Cubo Soma, Ars Qubica, los Puentes de Königsberg y de Leonardo, la Habitación de Ames... Son algunos de los juegos de ingenio, demostraciones prácticas de teoremas y trucos de magia matemática que a partir de este sábado podrá disfrutar el público en el Museo de Matemáticas Monasterio de Casbas, un centro pionero en Aragón y el segundo de España, creado por iniciativa de unos profesores de la Universidad de Zaragoza en este monumento situado a pocos kilómetros de Huesca, durante siglos lugar de retiro y fuente de conocimiento. Se fundó en 1173 y estuvo habitado por monjas cistercienses hasta que lo abandonaron en 2004 y lo compró la Fundación Progea.

Este jueves tendrá lugar, a las 20.00, el acto de presentación a los vecinos de Casbas de Huesca, localidad donde está enclavado, y a los colaboradores. No será hasta el fin de semana cuando se abra por primera vez al público. Ha sido posible por el impulso del Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones y la Sociedad Aragonesa de Profesores de Matemáticas, y nace con un carácter "participativo y pedagógico para acercar la ciencia matemática a la sociedad", afirman sus promotores, Julio Bernués y Víctor Manero, ambos profesores de Matemáticas. "El público no va a encontrar fórmulas ni ecuaciones, sí juegos de ingenio que permiten introducir esta ciencia", explica Manero.

La colección permanente incluye 20 puestos y módulos que priman la interacción con el visitante. Uno de ellos, 'El Fantasma del Hotel', está basado en la regla Par+Par=Par, Impar+Impar=Par, Impar+Par=Impar. 'Las Torres de Hanoi', inventado en 1883 por el francés Édouard Lucas, que aparece en muchos libros de texto como introducción a la teoría de algoritmos, invita a jugar con discos perforados de radio creciente que se apilan insertándolos en tres postes. 'El Cubo Soma' es un puzzle tridimensional con siete piezas que se deben juntar.

'Ars Qubica'  consiste en una producción de animación 3D que pone de manifiesto la relación entre el arte y las matemáticas. 'Los puentes de Königsberg' plantean un acertijo: en esta ciudad (actual Kaliningrado) hay siete puentes y hay que ser capaz de atravesarlos pasando solo una vez por cada uno. 'Los puentes de Leonardo' o 'La cúpula de Leonardo' describen construcciones sin ataduras ni clavos y que se mantienen solo por la acción de la gravedad. 

Un puzzle en 3D semejante al sudoku, cajas con bolas para hablar de la estadística (rama de las matemáticas), un mapa para demostrar el teorema de los cuatro colores (cualquier mapa puede ser coloreado solo con cuatro colores de forma que dos regiones adyacentes no puedan tener el mismo color) o figuras paradójicas que por una ilusión óptica parecen reales completan este variopinto recorrido que pretende despertar el ingenio de los visitantes, ya sean niños o adultos.  

Víctor Manero cuenta que han confluido diversos factores en el germen del museo, que se ha montado con un presupuesto de 15.000 euros. "La Sociedad Aragonesa de Profesores de Matemáticas tiene muchísimos materiales que utiliza de vez en cuando, pero que muchas veces están en un almacén, y queríamos que se pudieran ver". A Julio Bernués ya le rondaba la idea hace tiempo. Además en 2018 se celebró en Zaragoza el I Congreso de Divulgación Matemática, al que acudieron los promotores del primer museo de España, en Cornellá. "Creíamos que lo podíamos a hacer en Aragón y empezamos a buscar localización. Una opción era el ICE de Zaragoza, pero se complicaba todo mucho, y en el monasterio nos cuadró". 

De momento este verano abrirá los fines de semana, con visitas guiadas cada hora y media, a cargo de voluntarios. Habrá tres monitores que son miembros del Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones o de la Sociedad Aragonesa de Profesores. Esperan que con las entradas y alguna ayuda se pueda mantener.

Campaña de micromecenazgo

Se lanzó una campaña de crowdfunding (vkm.is/matematicas) con el fin de recabar fondos para la completa puesta en marcha del centro que ha sido un éxito, con más de 40 mecenas, y una recaudación de 2.365, por encima de los previstos. 

Tenía el incentivo de conseguir visitas guiadas gratuitas, cestas de verduras extraídas de la huerta ecológica que se encuentra en el propio monasterio o alojamiento. Según explica Víctor Manero, en 10 días se superó el objetivo. "La posibilidad de conseguir una noche de alojamiento ya la retiramos porque se llenó. Ahora mantenemos una cantidad más baja que da la posibilidad de una entrada o una visita guiada".   

Salas con nombre de mujer

Otra curiosidad es que las salas se han bautizado con nombres de mujeres de la ciencia y la educación. Una de ellas rinde homenaje a las maestras de Casbas, que inculcaron el interés por la ciencia en una zona rural que ha sufrido el drama de la despoblación. Otra recuerda a María Andresa Casamayor,  la primera española que publicó un libro de ciencias, eso sí, bajo pseudónimo, en el siglo XVIII. Lo hizo con poco más de 17 años, y en 'Tyrocinio arthmético, Instrucción de las quatro reglas llanas' (1738) habla con un lenguaje sencillo de las cuatro reglas del álgebra menor: suma, resta, multiplicación y división. 

La tercera sala está dedicada a María Teresa Lozano Imízcoz, la primera profesora emérita de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza y una referencia mundial en investigación en Topología y Geometría. "Un tributo en clara consonancia con el origen del edificio fundado en 1173 como monasterio cisterciense femenino", explican los organizadores.

El museo dedicado a las matemáticas es la primera infraestructura de este tipo en Aragón y la segunda en España. En el resto de Europa hay tan solo cinco homólogos: el Museo de Matemáticas de Cataluña (Cornellá) y los situados en Quaregnon (Bélgica), Beaumont-de-Lomagne (Francia), Giessen (Alemania) y Florencia (Italia), pero Casbas cuenta con la peculiaridad de estar enclavado en un recinto declarado en 2004 como Bien de Interés Cultural.

Monasterio, huerto y planetario

El monasterio se abrirá en verano todos los sábados y domingos con posibilidad de realizar visitas guiadas. En septiembre se iniciará una segunda fase donde se incorporan los centros escolares que lo soliciten, ya que el objetivo era darle un carácter pedagógico. Además de visitar el museo, se podrá ver el monumento y su huerta ecológica. La entrada al museo cuesta 4 euros para adultos, 3 para los niños y 10 para familias de dos adultos y hasta dos niños. 

La oferta se completa con diversos programas. Uno de ellos es la llamada Ruta turística de ciencia2, que plantea una visita conjunta al museo y al Planetario de Aragón, instalado en el Parque Tecnológico Walqa para conocer en este el universo de las ciencias astronómicas. 

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