Despliega el menú
Huesca

La CHE protege una de las fuentes de captación de agua de Huesca para evitar su contaminación

Es el segundo proyecto de este tipo en la Cuenca del Ebro y el primero en Aragón. El acuífero está en Loporzano y se quiere conservar su calidad y cantidad

El agua fluye a 705 metros de altitud en Fuenmayor
El agua fluye a 705 metros de altitud en Fuenmayor
Rafael Gobantes

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha iniciado la tramitación de un proyecto para preservar la cantidad y la calidad del agua del manantial de Fuenmayor, también conocido como San Julián de Banzo y situado en el término de Loporzano. Se trata de una experiencia piloto que se inició hace 23 años pero quedó en un cajón a la espera de obtener más información sobre el acuífero que alimenta a esta fuente, que complementa el abastecimiento de la ciudad de Huesca y que suministra a las poblaciones de San Julián de Banzo, Chibluco y Barluenga.

Para conservar esta bolsa de agua subterránea, que se recarga con las filtraciones del agua de lluvia de los barrancos de la Sierra de Guara, la CHE ha recuperado el proyecto de ‘Perímetro de protección del manantial de Fuenmayor’, que estos momentos se encuentra en exposición pública a la espera de alegaciones. Está encaminado a evitar la contaminación de acuífero en la zona de captación. Como en casi todas las figura de protección, este plan pretender que la salvaguarda de esta fuente mediante la restricción de determinadas actividades sea compatible con el desarrollo social y económico de la zona.

Hace aproximadamente un año, que el alcalde Loporzano, Jesús Escario, conoció la propuesta de la CHE. "Es una experiencia piloto y supongo que el hecho de hacerlo en San Julián de Banzo es porque se dan una serie de circunstancias que favorecían la actuación, que será la segunda que se lleva a cabo en toda la cuenca del Ebro", apunta el primer edil. "Es un entorno que está suficientemente cuidado porque no hay ningún tipo de intervención ajena, pero es un manantial que hay que conservar y el perímetro que se establece no grava la actividad que ahora hay y entiendo que tampoco la que haya en el futuro", añade.

Desde la CHE señalan que esta protección está recogida en la Ley de Aguas y será la segunda experiencia de estas características en la cuenca, tras la del manantial de Arteta (Pamplona), en 1996. La Confederación deja claro que la adhesión al proyecto es voluntaria. "Cuando me lo plantearon no me pareció mal; es un entorno que hay que conservar y es bueno que se sepa que está ahí", apostilla Escario.

Técnicos de los ayuntamientos de Huesca y Loporzano se desplazaron hasta la sede de la CHE para conocer el proyecto. Desde el organismo de cuenca explican que hay un conjunto de circunstancias que favorecen esta protección. De hecho, la mitad de la denominada zona de recarga de Fuenmayor, donde se filtran las aguas que llenan el acuífero, ya cuenta con protección al estar dentro de los límites del Parque Natural de Guara.

Además, el agua fluye de manera continua en el manantial (aunque no siempre en la misma cantidad), por lo que su estudio es "hidrológicamente interesante". En los últimos años se ha realizado dos tesis sobre él. "Y el acuífero es la fuente de abastecimiento a municipios que solo tienen esta vía de suministro", apuntan desde Confederación.

El proyecto de protección del perímetro de Fuenmayor establece tres áreas de restricción. En la Zona 0, las más próxima al manantial, se protege la captación y su entorno frente a cualquier fuente de contaminación. Se trata de respetar un radio mínimo de unos 10 m., pero en este caso se adaptará a las condiciones actuales fijando el limite del terreno ya delimitado por el vallado, que supera con mucho ese diámetro.

La Zona I de recarga incluye el área de la cual el acuífero recoge aportaciones y su objetivo es proteger esta de cualquier partícula de agua que puede acabar saliendo por el manantial. Dentro de ellas quedan restringidos los vertidos de líquidos sin depurar, residuos sólidos, fangos y purines tratados, obras subterráneas, actividades insalubres, nocivas y peligrosas, determinadas infraestructuras y equipamientos y actividades agrícolas como granjas porcinas y de vacuno. Todas deberán recogerse como actividades prohibidas en la normativa urbanística del instrumento que regule el perímetro protegido. No obstante, la mayor parte de esta zona está en el Parque Natural de Guara, lo que conlleva ya medidas de conservación.

Rechazo a las granjas

En la Zona II de Protección Adicional se preserva la captación de Fuenmayor ante contaminantes químicos puntuales que pudieran utilizarse en los campos de cultivo que drenan directamente hacia el manantial superficial y subterráneamente.

Desde la CHE resaltaron la importancia de alcanzar un consenso. Tras el informe técnico se elaborará una propuesta de resolución. Este plan ha coincido con el rechazo de gran parte de los vecinos de Loporzano a la construcción de dos granjas de cerdos. Estas quedarían fuera de ese perímetro, pero dentro no podrán instalarse otras.

Etiquetas
Comentarios