Despliega el menú
Huesca

La mejora de la N-260 de Balupor a Fiscal requiere más de 57 millones de inversión

Incluye un túnel de 1,7 kilómetros para poder salvar el congosto de Jánovas. El proyecto apunta a 2022 como posible fecha para la apertura del tramo.

Inicio del proyecto.
Inicio del proyecto.
Heraldo

El acondicionamiento de la N-260 entre los túneles de Balupor y Fiscal requiere una inversión de más de 57 millones de euros para lograr que este tramo deje de ser un embudo, aunque el alto valor ambiental de esta zona del Sobrarbe limitará la velocidad hasta los 70 km/h. Así se recoge en el proyecto de trazado y en el estudio de impacto ambiental que han salido a información pública, en los que se plantea aprovechar al máximo el trazado existente para minimizar las afecciones. No obstante, la mejora prevista evitará que se siga dando paso alternativo a coches, camiones y autobuses en varios puntos conflictivos, ya que la calzada se ensanchará a lo largo de los 12,7 kilómetros de la alternativa de trazado que se ha elegido.

Aunque se ha minimizado la intervención para salvar las afecciones que tumbaron el proyecto hace cinco años, el Ministerio de Fomento prevé construir un túnel de 1.740 metros para salvar el congosto de Jánovas, que se perforará a tan solo 350 metros del segundo túnel de Balupor y cuya salida se situará a la altura de Lavelilla para volver al corredor actual de la N-260. Como el resto del tramo, tendrá un carril por sentido.

Este paso subterráneo supone, de lejos, la actuación de más calado, hasta el punto de concentrar casi la mitad del presupuesto de la futura licitación: 26,3 millones. Por seguridad, se construirá en paralelo una galería auxiliar de evacuación conectada al túnel principal mediante galerías transversales. El de emergencia será de menor sección, pero también habilitado para vehículos.

Aunque se pretende aprovechar la carretera existente, los ingenieros de Acciona que han redactado el proyecto han previsto cinco estructuras para salvar barrancos y torrentes. La de mayor envergadura es un viaducto sobre el barranco de Las Guargas, de 233,5 metros de longitud, seguido por otro que atravesará el barranco de Santiago, de 175 metros. El primero se encajará aguas arriba para reducir las afecciones al entorno del río Ara y el segundo formará parte de una pequeña variante. También se construirán tres puentes para superar el barranco de La Espuña y dos torrentes.

Las características del nuevo trazado permitirán circular a 80 km/h, pero en las zonas de mayor valor ambiental se limitará a 70 km/h, justo en las laderas previa y posterior a los citados viaductos, que suman 1,8 kilómetros. En otros 2,5 se podría incluso aumentar a 90 km/h "sin inconvenientes apreciables".

Evitar accidentes

Su diseño corresponde a una carretera convencional, con una única calzada y un carril de circulación por sentido de 3,5 metros, arcenes exteriores de 1 m y bermas de 0,75 metros para instalar señales y biondas. Por seguridad, se ha considerado "conveniente" un cerramiento a lo largo del tramo, ya que una de las principales causas de siniestralidad es la presencia de animales en la vía. Esta misma solución se ha adoptado en otros tramos de la N-260.

Los conductores contarán con carriles de cambio de velocidad en las cuatros intersecciones previstas para conectar con Jánovas-Albella, Lacort-Cájol, Santa Olaria-Javierre y Arresa-Fiscal. Además, habrá una quinta salida para llegar a Ligüerre de Ara.

La previsión es que se lleguen a extraer más de medio millón de metros cúbicos de materiales en la excavación del túnel, que se reutilizarán por completo en la ejecución de los terraplenes y rellenos incluidos en el proyecto.

El diseño del tramo Balupor Fiscal será de "características similares" a los ya ejecutados entre Fiscal y Sabiñánigo y de Campo a Aínsa, incluidos en el mismo Eje Pirenaico. Para terminarlo, aún se deben licitar las obras en los otros dos sectores que siguen pendientes de acondicionar: congosto del Ventamillo-Campo y túneles de Balupor-Fiscal.

El proyecto de trazado de este último apunta al año 2022 como posible fecha de puesta en servicio, aunque la partida inicial incluida en los Presupuestos Generales del Estado para 2018 se limitaba a 64.820 euros. El PAR presentó con éxito una enmienda a las cuentas estatales para ampliarla en 2 millones, aunque será imposible gastar el dinero este año porque, en el mejor de los casos, se podrán licitar los trabajos.

Compromiso de licitación

Tampoco lleva mejor suerte el acondicionamiento pendiente entre el congosto del Ventamillo y Campo. Las obras siguen pendientes de salir a concurso pese a que tiene el proyecto aprobado y el exministro de Fomento Íñigo de la Serna incluyó tres millones  para sacar a concurso la obra este año. Los aragonesistas la incrementaron con otros 8 con una enmienda a los presupuestos, pero la licitación aún no tiene fecha. Eso sí, el Consejo de Ministros autorizó el pasado viernes la licitación de las obras. En el mejor de los casos, las máquinas podrían empezar a trabajar el próximo verano y la mejora del acceso al valle de Benasque sería una realidad  a lo largo de 2022.

Etiquetas
Comentarios