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Segundo día de reto navatero para surcar el Gállego el próximo domingo

Un grupo de 25 personas ha comenzado a armar este fin de semana estas embarcaciones de madera que se utilizaban para transportar troncos y mercancías por los ríos del Pirineo

Un grupo de 25 personas ha participado en las labores de construcción
Un grupo de 25 personas ha participado en las labores de construcción
L. G. B.

Un equipo de 25 navateros de los pueblos de la Galliguera (Biscarrués, Murillo de Gállego, Santolaria, Ayerbe, Riglos y Loarre), con la colaboración de vecinos de Hecho y de Artieda, han iniciado este sábado la construcción de las navatas que surcarán las aguas bravas del Gállego el próximo 22 de abril.

A lo largo de la mañana el trabajo ha estado repartido. Mientras un equipo preparaba las sargas o verdugos, que son las ramas que se utilizan para atar los maderos entre sí, otros iban alineando los troncos y uniéndolos con nudos para preparar los trampos. Dado el elevado caudal del río, no han podido realizar estas labores en la playa de Murillo si no en un campo cercano aunque se espera que baje el nivel para poder realizar el descenso de forma segura.

Los promotores recuerdan que hubo un tiempo en que las navatas eran el medio de transporte habitual para llevar troncos y mercancías en los ríos del Pirineo, y el de navatero era no solo un oficio si no un estilo de vida. Los maderos provenían de los bosques pirenaicos. Se cortaban durante el invierno y en primavera eran transportados por pequeños riachuelos y barranqueras hasta el río Gállego. Por su cauce bajaban flotando hasta Murillo, donde se ataban formando almadías o nabatas que bajaban hasta Zaragoza, o seguían por el Ebro a destinos más lejanos.

Parte de esa tradición se ha recuperado con las Jornadas Río Gállego, que celebran su XVI edición. Las primeras actividades han comenzado este fin de semana con la construcción de las navatas, que seguirán también el próximo, en Murillo de Gállego.

A principios de marzo comenzaron ya los trabajos para la preparación. Durante estas semanas se han mantenido húmedas las ramas, que luego se han ido retorciendo a mano sobre sí mismas, hasta abrirles las vetas y reblandecerlas. La tarea todavía no ha acabado, aún hay que seguir trabajando manualmente esas ramas originarias hasta lograr hacer con ellas cuerdas, las llamadas sargas o verdugos. Con ellos, se construirán las navatas con doce troncos alineados, que también hay que trabajar y unir sólidamente, para que resistan la bajada por las bravas aguas del Gállego.

La pericia de los constructores debe ser todavía mayor si se quiere construir una navata de varios ‘trampos’, es decir, con más de un tramo de troncos alineados. Los hay que llegan a poner en el río embarcaciones de hasta tres ‘trampos’.

El momento de la verdad llegará este año el próximo domingo 22 de abril, a las 11.00, cuando se iniciará el descenso de las navatas por el río Gállego, en un recorrido que las llevará desde Murillo al puente de Santolaria.

Los tramos más complicados son los que se dan debajo del puente de Murillo, por la velocidad que coge la corriente al concentrarse por un canal estrecho de agua que se forma entre la cimentación del puente; el paso conocido como ‘la lavadora’ complicado por el trazado del río con curvas; y, ya casi al final, ‘el molinaz’ y el antiguo puente medieval conocido como ‘pontaz’. Son los lugares más atractivos para el público que, cada vez en mayor cantidad sigue estas jornadas, aunque la zona preferida suele ser la del puente de hierro de Santolaria.

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