Huesca

Hospedería de Arguis: tres subastas y ninguna oferta

El antiguo parador, situado junto a embalse, se cerró en el año 2007 y el Gobierno de Aragón nunca ha recibido ofertas para la compra del alojamiento.

El edificio está situado entre la autovía y el embalse de Arguis.
Rafael Gobantes

No pasa desapercibida para los miles de conductores que a diario atraviesan el puerto de Monrepós, inmersa en un paisaje muy reconocible de camino al Pirineo. Pero su popularidad no ha sido garantía de éxito, y la hospedería de Arguis lleva más de una década vacía, sin que nadie quiera comprarla.

El Gobierno de Aragón, titular del edificio, lo sacó a subasta el pasado 16 de marzo, junto a otros 18 inmuebles. Era la tercera vez en los últimos años que se intentaba una venta pública y de nuevo fracasó. "Nunca ha habido una oferta por ella", reconoce el director general de Organización, Contratación y Patrimonio de la consejería de Hacienda y Administración Púbica, Miguel Ángel Bernal.

Fue la primera de la Red de Hospederías de Aragón, inaugurada el 1 de diciembre de 1994 con una inversión cercana a los dos millones de euros, pero tuvo que cerrar en 2007. Tampoco salió adelante el proyecto para convertirla en un hotel escuela.

"El problema no es el precio", afirma el director general. Desde 2015, lo mismo que en el caso de otros inmuebles, el Gobierno de Aragón valora aquellas ofertas que, aunque no cubran el tipo de salida, sí alcanzar al menos el 75%. El precio de salida del edificio de Arguis era de 1.404.896 euros, y el mínimo, 1.053.672.

La razón del escaso tirón, reconoce Miguel Ángel Bernal, porque condiciona su uso, es su ubicación en el puerto de Monrepós, pegada a la carretera N-330, en proceso de transformación en autovía, por las posibles afecciones de ruido, "aunque yo he visitado en varias ocasiones el inmueble y en el interior no hay tanto como pudiera parecer". No obstante, opina, los posibles interesados quizá esperan a ver cómo quedan definitivamente el trazado de la A-23 y los accesos a Arguis.

La parcela cuenta con 1.430 metros cuadrados de superficie y 2.815 metros construidos. Levantada en los años 40 y 50 como parador de la organización sindical de Educación y Descanso, se rehabilitó en los 90. En la planta baja hay cocina, comedor, bar y otros servicios; y en las dos plantas alzadas y la de aprovechamiento bajo cubierta, dormitorios.

Según el Gobierno de Aragón, el estado de conservación es "bastante bueno" y la zona tiene "muchas posibilidades". La cercanía del embalse la hace interesante para la práctica de la pesca y otras actividades de recreo, y al tratarse de un enclave de montaña, es punto de partida de rutas de senderismo y BTT. "Nos parece que sí tiene atractivo, pero desconocemos el motivo por el que no se ha pujado", declara Miguel Ángel Bernal.

El Ayuntamiento de Arguis, hace unos años, planteó adecuar la antigua hospedería como residencia de ancianos. También sería viable esta opción, teniendo en cuenta la configuración del inmueble, eso sí, con algunas reformas de accesibilidad.

"De vez en cuando nos preguntan por la situación del inmueble para recuperar el uso turístico como alojamiento", señala el director general, quien recuerda que pese a que está cerrado, es un lugar muy frecuentado y mucha gente utiliza la explanada delantera como aparcamiento. "Si eso se potenciara, para estancias de fin de semana o albergue de colonias, sería estupendo, porque el edificio está preparado para su puesta en marcha prácticamente inmediata. El uso con pernoctas tampoco habría que descartarlo porque en el interior apenas molesta el ruido", reitera Bernal.

Cesión a administraciones

Al margen del posible uso privado, también cabrían otros de carácter público. De hecho, el Gobierno de Aragón, periódicamente, lo pone a disposición de otras administraciones, como el Ayuntamiento, la Comarca o la Diputación Provincial. "Si hubiera interés en desarrollar algún proyecto, lo estudiaríamos y no importaría contribuir cediendo el inmueble", indica el director general de Patrimonio.

En tanto llega esta oportunidad, y una vez finalizada la subasta, el Gobierno de Aragón tiene un plazo de un año durante el cual cualquier persona puede mostrar su interés por comprarlo y se le podría adjudicar directamente, eso sí, por el precio mínimo. "La clave está en encontrar un uso sostenible y que permita la reapertura con ciertas garantías", concluye Bernal.

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