Huesca

'Huesos', la estrella del parque zoológico más pequeño de Aragón

El Eco Museo del Castillo de Aínsa acoge en sus 250 metros diferentes especies de aves y mucha información sobre ellas.

Huesos, el ejemplar que está en el Eco-Museo.
Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

Una de las torres del castillo de Aínsa, situado en medio del casco antiguo de la localidad, guarda un tesoro difícilmente imaginable. En su interior se encuentra el parque zoológico más pequeño de Aragón, a la vez que uno de los más singulares dentro de todo el mapa de España, ya que es un albergue para la fauna pirenaica, especialmente aves rapaces que por diferentes circunstancias se encuentran incapacitadas para vivir en libertad. Entre ellos, Huesos, un ejemplar de quebrantahuesos que llegó al centro este verano. En su caso, una malaria aviar cuando era un polluelo le llevó a ser tratado, y ello supuso la impronta del ave -el identificar al humano como su especie y no reconocer la propia-, que le impide vivir en libertad. Así, este macho joven, de poco más de dos años, y que habita en una jaula de 85 metros cuadrados se ha convertido en uno de los grandes reclamos del Eco Museo.

A pesar de que el Sobrarbe es la zona de los Pirineos con una mayor población de esta especie, Huesos es el primer ejemplar de Quebrantahuesos que llega al centro en las dos décadas que han pasado desde que se puso en funcionamiento. Representa además una de las pocos que se pueden contemplar en cautividad en todo el territorio nacional. Solo en los zoos de Barcelona o de Jérez, así como en el Centro Món Natura, en la provincia de Lérida, cuentan también con un quebrantahuesos.

El fin del Eco Museo de Aínsa es estrictamente educativo, con el fin de poder conocer de cerca especies que normalmente habitan muy alejadas de los humanos. En total, son seis ejemplares de rapaces con las que cuenta en este momento, incluyendo a Huesos. Dos águilas culebreras, un milano negro y dos búhos reales. Para contemplarlos sin ocasionarles ningún tipo de molestia, la visita se realiza a través de un túnel de observación que cuenta con cristales espejados, bajo la dirección además de un guía que instruye a los visitantes sobre todo lo relacionado con estas especies. Desde aspectos relacionados con su vida y características a la problemática ligada a su conservación.

Además, el curioso museo zoológico es también sede del programa Pirineos Bird Centener, una iniciativa que busca dar a conocer todo el potencial ornitológico con el cuenta el Sobrarbe y que lo convierten en uno de los mejores destinos a nivel incluso mundial para los estudiosos y amantes de las aves, especialmente de las rapaces necrófagas. En base a ello, se ofrece información especializada para la observación y la fotografía de estas en toda la zona, además de una exposición sobre la biodiversidad pirenaica.

Quebrantahuesos, buitres leonados, milanos negros, aguilas reales, cuervos o alimoches conviven en el cielo de la comarca, debido principalmente a la abundancia de ganadería en régimen extensivo que existe en el Sobrarbe, y que hace que se disponga de comederos para estas aves necrófagas, así como la climatología y su marcado paisaje montañoso.

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