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Huesca

El Eco Museo de Aínsa exhibe por primera vez y con fin educativo un quebrantahuesos vivo

Es un ejemplar de dos años y medio recuperado de una enfermedad en el Centro de la Alfranca. No reconoce a su especie como propia tras haber tenido mucho contacto directo con un veterinario.

'Huesos' se ha adaptado muy bien a su nuevo hogar, un jaulón de 85 metros cuadrados.
'Huesos' se ha adaptado muy bien a su nuevo hogar, un jaulón de 85 metros cuadrados.
F. C. Q.

Contemplar de cerca un quebrantahuesos está al alcance de muy pocos y de hecho cada año el Gobierno de Aragón sortea unos pocos permisos para fotografiarlos con el objetivo de evitar las molestias a estas aves en peligro de extinción. Pero a partir de ahora es fácil ver uno de ellos en el Eco Museo de la Fauna Pirenaica de Aínsa, declarado Parque Zoológico en 2016, que alberga por primera vez en sus dos décadas de funcionamiento el primer ejemplar no apto para vivir en libertad. Y es que durante el proceso de recuperación de una enfermedad, ha tenido tanto contacto con un veterinario que ahora identifica al humano como su especie y no reconoce la suya.

Se trata de ‘Huesos’, un individuo macho joven de 2 años y medio que la Dirección General de Sostenibilidad del Gobierno de Aragón ha cedido a la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, gestora del Eco Museo, solo con fines educativos y de reproducción en cautividad.

Este ejemplar se crió en 2015 dentro del programa de reintroducción del quebrantahuesos en Picos de Europa. Antes de viajar hasta allí y cuando estaba en el ‘hacking’ de Escuaín –un área que el ave nacida en cautividad asimila como su lugar de nacimiento antes de su liberación–, observaron que empezaba a perder mucha pluma y los cultivos veterinarios confirmaron que en la fase previa le había picado un mosquito que le había transmitido malaria aviar. Ello obligó a practicarle un tratamiento intensivo veterinario por dos veces con antibióticos en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, del Gobierno de Aragón, donde pasó varios meses ya que sufrió recaídas. "El manejo del animal era diario y al final acabó impregnándose de la conducta humana", explicó ayer Óscar Díez, secretario de la FCQ, lo que impide liberarlo en la naturaliza ya que no sobreviviría. No obstante, si hubiera otro ave con el mismo problema, "intentaríamos reducir esa impronta para por ejemplo poder destinarlo a la reproducción en cautividad".

El ejemplar goza de "buena salud", según informaron desde la FCQ, y se ha adaptado "con normalidad" a su nuevo hábitat, una jaulón de 85 metros cuadrados que se ha acondicionado a los especiales requerimientos de la especie, construyendo un posadero en escalera para que acceda a las partes altas "porque son aves que les gusta sentirse dominantes".

Desde la Fundación aseguran que nunca se plantearon la opción de disponer de un individuo en el Albergue de la Fauna Pirenaica del Eco Museo "porque resultaban ejemplares tan valiosos que jamás hemos perseguido tal fin". "Pero en el caso de ‘Huesos’ sí que pedimos la cesión al Gobierno de Aragón para garantizar su mantenimiento y su exhibición exclusivamente con fines educativos", añadió Óscar Díez.

Solo 4 ejemplares en cautividad

Actualmente solo se pueden observar cuatro ejemplares en cautividad: una pareja en el Zoo de Barcelona y otra en el Centro Món Natura Pirineus, en Les Planes de Son (Lérida). A estos se suma ahora ‘Huesos’.

El trabajo de la FCQ, en colaboración con organismos e instituciones nacionales e internacionales, ha permitido que la población de esta especie se haya triplicado en los últimos 20 años en el Pirineo, donde hay cerca de medio millar de ejemplares entre las dos vertientes. Aragón puede presumir de albergar el 40% de la población de la UE.

Un águila con lesión ocular

Junto a este ejemplar de quebrantahuesos, esta semana se ha incorporado al albergue una nueva águila culebrera irrecuperable por lesiones oculares que se puede contemplar en las visitas guiadas al Parque Zoológico del Eco Museo junto a dos búhos reales, otra culebrera y un milano negro.

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