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Los vendedores del mercadillo piden un recinto cerrado para hacer frente al mal tiempo

La lluvia y el viento reducen el número de clientes e impiden el montaje de los puestos.

Vista general del mercadillo, en la que se aprecian huecos vacíos de puestos que no han acudido.
Los vendedores del mercadillo piden un recinto cerrado para hacer frente al mal tiempo
J. S.

Un recinto cerrado, que les permita hacer frente a las inclemencias del tiempo. Esa es una de las principales peticiones para el año que empieza que realizan los vendedores del mercadillo de Huesca, que se celebra cada martes y sábado en la explanada frente al complejo deportivo municipal San Jorge. "Lo bueno y lo justo sería que nos permitieran cubrir el mercado, como se hace en el norte de España y en muchas zonas del sur, así, podríamos trabajar aunque hiciese viento o lloviera", comenta Esther Giménez, portavoz de la Junta de Mercado de Huesca. "Podríamos utilizarlo los días de mercadillo y el resto de la semana, puede destinarse a otras actividades, como la venta directa al público de productos agrícolas o para la promoción de productos aragoneses", propone Esther.

Como explica Giménez, en días con viento especialmente fuerte o tormentas, hay vendedores para los que resulta imposible montar su puesto, con la consiguiente pérdida además de clientes, que prefieren quedarse en casa. "El mercado oscense sigue siendo muy caro a pesar de la reducción que se ha hecho en las tasas y son días, al fin, perdidos, que después no se nos compensan de ninguna forma", añade la portavoz de la Junta. Demanda así, para estos casos, que se autoricen más días de mercado al año o bien que se reduzca el citado impuesto en futuras convocatorias.

El sábado ha sido el día en el que más se ha notado esta reducción en el número de vendedores. "Ahora no llegamos a 60, cuando antes, pasábamos de los 100", calcula Esther Giménez. Coinciden además, una vez al mes, con la salida del comercio a la calle que organiza el Ayuntamiento oscense dentro de su programa de actividades para abrir el Coso a los peatones. "No pedimos, de ninguna forma, que deje de hacerse, porque pensamos que es necesario, pero sí nos gustaría que se eligiera otro día de la semana para ello", comenta la representante de los vendedores.

Mercadillo en el centro

El primer martes de mercado después de Reyes y con las rebajas en pleno apogeo ha sido, por otra parte, "flojo" en cuanto a ventas. "Ha habido algún cambio, lo típico estos días, pero ventas, muy pocas", señala Esther. Asegura además que en el mercadillo "siempre son rebajas", si bien les resulta cada vez más difícil competir con el comercio oriental, que, como denuncia Giménez: "siempre está abierto, todos los días y a todas horas y cuyos productos, de menor calidad, tienen unos precios más bajos". Reivindican, asimismo, tener la oportunidad de montar sus puestos "en otras zonas de la ciudad más céntricas, que nos permitan llegar a todos los ciudadanos, ya que hay quienes no pueden desplazarse hasta aquí". "Debe tenerse en cuenta que somos pequeños comerciantes, que pagamos nuestros impuestos y también queremos que se nos escuche ya que además, realizamos una labor social muy importante", afirma Esther.

Han solicitado, de esta forma, una reunión con la concejal de Comercio del consistorio oscense, Ana Acín. A ser posible, les gustaría poder reunirse también con la alcaldesa, Ana Alós, a quien, como asegura la comerciante, todavía no han tenido la oportunidad de conocer en persona. "Queremos seguir trabajando y dar un servicio, pero si el Ayuntamiento no nos ayuda, lo tendremos complicado", reconoce la portavoz de los vendedores.

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