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Huesca

EN HONOR DE LAS TRADICIONES

La fiesta agrícola de la trilla traslada al pasado a los habitantes de Colungo

El objetivo de este acontecimiento es que no caiga en el olvido y valorar cómo el paso del tiempo ha mejorado las condiciones de trabajo.

Los hombres realizaron varias actividades agrícolas durante todo el día festivo.
La fiesta agrícola de la trilla traslada al pasado a los habitantes de Colungo
HERALDO

Numeroso público no quiso perderse la quinta edición de la fiesta de la trilla -separar el grano de la paja-, en Colungo. Allí conocieron de primera mano cómo se llevaba a cabo antaño la labor agrícola.

La actividad comenzó a las diez de la mañana con la llegada de las mulas, a las cuales les pusieron todos los aperos y comenzaron a trillar sobre la pallada. A continuación se pasó con el trillo de cilindros en el que se podía montar todo el que lo deseara, que era una forma de retornar a una época pasada. Seguidamente se dio paso al tradicional trillo de pedreñas. Esta fiesta, que tuvo lugar el pasado domingo, estaba organizada por la asociación cultural O Portal d'a Cunarda.

Asímismo, durante esta jornada agrícola disfrutaron de un almuerzo preparado por las mujeres de la localidad, que consistía en sopas de pan y farinetas. Estos alimentos eran los que se degustaban en el pasado y gustó mucho entre el público. Más tarde, se sirvió entre el público pan con vino y azúcar, pan con aceite y pan con miel, también elaborado por las mujeres de la localidad.

Tras esta pausa, se volvió al trabajo y se realizó la recta final del proceso de la trilla, aventando al aire con las orcas, escobando todo con las escobas de escobizos para amontonarlo. Por último, con la aventadora se depositó el grano en los sacos. A este acontecimiento también se sumó el grupo de hípica El Ventorrillo de Barbastro que con cinco caballos hizo las delicias de niños y mayores al poder montar y cabalgar por un recorrido en el pueblo. Al mismo tiempo, mientras se trillaba, no faltaron las jotas, algunas de ellas relacionadas con la siega.

Tanto los hombres como las mujeres iban ataviados con las vestimentas tradicionales de la trilla: en los hombres pantalón, faja, camisa blanca y sombrero, y las mujeres faldas, camisa y sombrero. Además todos portaban unas pañoletas hechas por la asociación para este acto.

Como colofón y una vez terminada la trilla y dejar el grano a buen recaudo tuvo lugar una comida en el salón municipal. El objetivo de esta actividad es que esta tarea de la trilla no caiga en el olvido. Si bien en la actualidad se hace de forma lúdica, en su día era el único método que tenían para recoger el grano que se había sembrado, y de este modo, se puede mostrar lo duro que era realizar esta actividad y poder valorar como con el paso del tiempo se ha mejorado.

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