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LA TEMPORADA ESTIVAL SE COMPLICA

Patrimonio ordena el cierre del castillo de Monzón por el mal estado de una capilla

El Ayuntamiento considera que la medida es «drástica» y «desproporcionada». La decisión coincide con la temporada alta del monumento, con 12.000 visitas al año.

El Ayuntamiento de Monzón ha procedió a cerrar al público el castillo templario, después de recibir una comunicación oficial de la Dirección General de Patrimonio del Estado, dependiente del Ministerio de Hacienda, titular del monumento, en la que pedía que se adoptara esta medida, una vez analizado el problema de la portada de la capilla de San Nicolás, situada en la fortaleza y donde se encuentra el centro de interpretación de la Orden del Temple. El cierre se hizo efectivo la tarde del miércoles.

La decisión afectará notablemente a la temporada estival de visitas, la temporada más fuerte. Cada año pasan por el castillo 12.000 personas. Está integrado en el consorcio de promoción turística 'Domus Templi' que promueve la Ruta del Temple con otras fortalezas de los templarios de la Corona de Aragón como Miravet, Tortosa, Lérida y Peñíscola.

El problema no es nuevo y se remonta a 2005, cuando la anterior corporación municipal informó a Patrimonio sobre el estado de deterioro de la fachada de la capilla. Periódicamente el Ayuntamiento ha ido enviando informes sobre la situación de este frontal, que se encuentra erosionado y puede desprender piedra arenisca. Asimismo se adoptó la decisión de colocar un andamiaje para proteger la entrada al edificio y prevenir la caída de cascotes. Hasta la fecha no se ha tenido constancia de ningún incidente. La última inspección técnica, que tuvo lugar el 16 de mayo, concluyó con que dicha medida de seguridad era insuficiente.

Cierre parcial

El área municipal de Urbanismo se ha puesto en contacto con la Dirección de Patrimonio para buscar las soluciones más efectivas que eviten el cierre total del castillo. La idea es conseguir que hasta que se subsane el problema se cierre provisionalmente la entrada a la capilla de San Nicolás, dejando el acceso libre al resto de la fortaleza templaria.

Urbanismo está realizando gestiones ante Patrimonio para que la orden no sea tan «drástica», ya que la solución parece «desproporcionada». Fuentes del equipo de gobierno indicaron que la Dirección General de Patrimonio deberá realizar un expediente detallando las reparaciones a realizar y su financiación. «Entendemos que por un problema en esa sala, que tendrá que resolver Patrimonio y llevará sus trámites, no se tiene por que prohibir la visita al resto del recinto sobre el que no hay peligro. Es como si te hicieran cerrar una piscina porque está roto un tobogán. Cerrar el castillo por un problema en una sala nos parece exagerado».

El problema radica en que la fachada se encuentra erosionada, pero a juicio del Ayuntamiento, se pueden tomar medidas para evitar que caigan pequeños trozos de piedra. Ya hay un andamiaje con unos tablones en la puerta, que se podría suplementar con una red protectora, o delimitar el templo para impedir su acceso.

Esta opinión se trasladará con un informe técnico del Ayuntamiento a la Dirección General de Patrimonio y al Ministerio de Hacienda. «De momento vamos a cerrar el castillo porque no podemos hacer otra cosa pero estamos seguros de que podremos convencerlos para que no se cierre del todo», aseguraron desde el Ayuntamiento.

El pasado fin de semana registró una intensa actividad con motivo del homenaje a Guillem de Mont-Rodom, en el que participaron cientos de personas en diversos actos en el interior de la fortaleza. El castillo de Monzón, de origen árabe (siglo X), es el elemento más emblemático y turístico de la ciudad. El interior de la fortaleza conserva su primera estructura conventual cisterciense compuesta por cinco edificios independientes situados sobre la meseta plana del cerro: la capilla de San Nicolás, la Torre del Homenaje, la Sala Capitular, el pabellón de las Dependencias y la Torre de Jaime I.

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