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SALE A LA LUZ SU DECLARACIÓN

El asesino confeso de Sabiñánigo robó 180 euros y comida

El hombre, antiguo vecino de la anciana, estuvo 6 horas en la casa tras matarla.

Carlos Muñoz López, autor confeso del asesinato, el 3 de agosto, de una anciana de Sabiñánigo, Teresa Lardiés Arilla, pasó una hora con la mujer en su propia casa antes de estrangularla, amordazarla y esconder su cadáver debajo de una cama. Además, el acusado del crimen, que fue enviado el viernes a la prisión de Zuera por la juez de Jaca que instruye el caso y que además le imputa un presunto delito de robo con intimidación, todavía permaneció en el domicilio de la víctima durante seis horas más, tiempo que aprovechó para comer algo y robar 180 euros que la mujer guardaba en el interior de una cartilla del banco.

Estos son algunos de los detalles de los que informó la Subdelegación del Gobierno ayer, cuatro días después de la detención del hombre, de 34 años, en Zaragoza, cuando se disponía a entrar en el comedor social del Carmen.

Según estas fuentes, tanto en su primera declaración ante la Guardia Civil como en su comparecencia ante la juez, el único implicado en la muerte de la mujer, que tenía 74 años y vivía en el número 82 de la céntrica calle de Serrablo, "se autoinculpó del hecho dando detalles que solamente podía saber él por su participación en el mismo y que eran coincidentes con los que figuraban en la investigación".

Así, el hombre, que había sido vecino de su víctima -"quien en alguna ocasión le había dado dinero o comida, pues sabía de la necesidad que este tenía"-, relató que el día de autos se había encontrado con ella en la puerta de su domicilio sobre las 17.00, "y por el grado de confianza que tenían con la anciana subió con ella a su casa para recoger algo de comida".

Pero transcurrida aproximadamente una hora en el interior del domicilio, "sin mediar palabra ni discusión alguna, se abalanzó sobre la víctima amenazándola con un cuchillo y llegándola a estrangular". Tras amordazarla "con un trapo y una blusa", "la arrastró a una habitación contigua para ocultarla dejándola debajo de una cama". Según se ha sabido ahora, Carlos Muñoz no abandonó de inmediato el escenario del crimen, si no que permaneció allí hasta medianoche. Comió algo se apoderó del dinero que guardaba la mujer en casa.

Se da la circunstancia de que el presunto autor del asesinato estuvo a punto de coincidir con el hermano de la víctima, quien, alarmado porque llevaba varios días sin saber de ella, acudió a su domicilio solo unos minutos después. De hecho, fue a las 0.30 del día 4, según la Subdelegación, cuando el pariente halló su cuerpo.

Las citadas fuentes informaron de que inicialmente la Guardia Civil abrió hasta tres líneas de investigación, aunque dos de ellas se cerraron a medida que se fueron recopilando pruebas y datos, y las pesquisas se centraron en localizar al que ha resultado ser el autor confeso del asesinato, tras el cual "desapareció" de Sabiñánigo.

Lo buscaron en el extranjero

Por ello, se le buscó en ciudades como Pamplona, Zaragoza, Madrid, Gerona o Tarragona, e incluso se pidió la colaboración de las policías de Francia y Bélgica -al parecer tiene una amiga en Bruselas- ante la posibilidad de que hubiera huido al extranjero. Más recientemente, se tuvo noticias de que podría hallarse en Zaragoza y se avisó a la Policía Nacional y Local. Agentes de este último cuerpo fueron los que lo identificaron el martes facilitando su detención.

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