Despliega el menú
Huesca
Suscríbete

BALONCESTO

El Lobe se desmelena en Tenerife

El Peñas firma su mejor partido de la temporada y logra su tercera victoria. El poder anotador del bloque de Navarro desarboló a un rival que desapareció.

Freimanis en un anterior partido del Lobe Huesca.
El Lobe se desmelena en Tenerife
RAFAEL GOBANTES

El Lobe Huesca arrancó ayer en Canarias como una exhalación. Metió un 0-6 de partida que sirvió para asustar al Isla de Tenerife. Había hambre por sacar la tercera victoria y con todo el bloque de Navarro encadenando varios entrenamientos durante la semana, el juego mejoró de forma sustancial respecto a encuentros anteriores. Navarro puso a Ventura al mando del equipo con Johnson, Smith, Bonds y Aranda para replicar al quinteto canario. Una gran jugada finalizada por Smith metió un 7-14 y el técnico isleño pidió tiempo muerto para reagrupar fuerzas y contrarrestar al bloque de Navarro. El Lobe estaba desmelenado. Y dos canastas seguidas metía un +11 (7-18) a su favor. El único lunar era que Smith viajaba ya con dos faltas y que por un error Sabat metió un triple de los que duelen.

El segundo cuarto arrancó con un triple de Freimanis. Y eso era una buena noticia para el Peñas. Todo lo que sea tener al letón engrasado es satisfactorio. Y a su triple se le sumó otro de Herrero. Martínez tuvo que volver a parar el partido. El Lobe campeaba con un contundente 18-33 y la fiesta seguía. El bloque de Navarro firmaba los mejores minutos de la temporada. El quinteto carburaba como un reloj, y cuando el Lobe defiende y es certero en el lanzamiento pararlo es muy difícil.

Con una diferencia de +22 para el Lobe comenzó la segunda parte. La reanudación fue un dejarse llevar, porque no había historia. El 42-69 a 5,50 del final de este cuarto era reflejo de la brutal superioridad sobre el parquet de un Peñas con un rival roto a su antojo. El Tenerife se la jugó al tiro desde el exterior y el Peñas a lo suyo. A firmar otro cuarto espectacular.

Simplemente, lo bordaba.

Los últimos diez minutos sirvieron para que el Isla de Tenerife siguiera sangrando por la herida y para que los de Navarro continuaran metiendo pagamento al bloque, para que crezcan en su fe, en esa idea de que cuando están todos a una y sin fisuras son muy, muy buenos y para conseguir su tercera victoria. Al final, un triunfo para enmarcar en un partido que duró 20 minutos.

Etiquetas