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La multinacional Decathlon negoció en paralelo su ubicación en Fraga y en Lérida

La Generalitat asegura que la empresa de ropa deportiva llevaba seis años planeando instalarse en la ciudad catalana

La firma de ropa deportiva Decathlon realizó al mismo tiempo gestiones con las instituciones de Aragón y de Cataluña para abrir un gran centro comercial en Fraga o en Lérida. Su primera opción era la ciudad catalana, por la que definitivamente se ha decantado debido sobre todo a razones de mercado.

La decisión ha levantado una polvareda política por las declaraciones del alcalde de Fraga. José Luis Moret ha culpado al Gobierno de Aragón de haber dejado escapar 40 puestos de trabajo y una inversión de 10 millones de euros por la demora en la tramitación del proyecto. Por contra, aseguró, el propio presidente de la Generalitat, José Montilla, dio garantías a un alto directivo de la multinacional de que podría instalarse en Lérida.

Fuentes de la Generalitat confirmaron que Decathlon lleva seis años intentando abrir en Lérida. Las trabas urbanísticas y los límites legales a las grandes superficies le hicieron barajar una ubicación alternativa y para ello pensó en la Plataforma Logística de Fraga, situada casi en la frontera con Cataluña. Pero reformas urbanísticas recientes en Lérida modificaron la situación legal.

Desde la consejería catalana de Innovación, Universidad y Empresa explicaron que la integración en la trama urbana del plan parcial del que formaba parte el centro comercial ha permitido despejar todos los obstáculos, incluyendo los que afectaban a los límites en los equipamientos comerciales. La compañía dispone ya de luz verde de la Generalitat y del Ayuntamiento, según publicaban ayer los medios de comunicación de Lérida, cuando hace solo una semana que comunicó oficialmente a la DGA su voluntad de poner fin a la tramitación del expediente para obtener licencia en Fraga. El establecimiento de Lérida tendría 3.000 metros, 2.299 de ellos de venta, una superficie sensiblemente inferior a los 8.000 que pedía en Fraga.

Tanto el sector del comercio de la capital del Bajo Cinca como la oposición política exculpan al Gobierno de Aragón y atribuyen la marcha de Decathlon a una decisión estrictamente empresarial fundamentada en razones de mercado. El portavoz socialista y ex alcalde, Vicente Juan, recordó que "Fraga tiene 15.000 habitantes y Lérida, más 100.000". "Si se pensó en Fraga es porque se le plantearon problemas legales en Lérida. El Gobierno de Aragón, más de lo que ha hecho no podía hacer. Le reservaba la parcela que había querido, modificó el plan urbanístico…", explicó.

Con este argumento coincide el presidente de la asociación local de comercio, que cree que se trata de una decisión estrictamente empresarial y recuerda que la opción de Fraga era la segunda.

Por otra parte, Vicente Juan recordó que es el segundo proyecto que se cae de la agenda de nuevas empresas del alcalde de Fraga, después del matadero de pollos de Valls Companys, "que anunció a bombo y platillo". "Esta empresa la teníamos atada, y con Decathlon llevábamos trabajando dos años, pero él (José Luis Moret) lo ha ido anunciando, y cuando Cataluña se ha enterado ha resuelto todas las trabas que había". El portavoz socialista le reprochó su falta de discreción y la poca seriedad del equipo de Gobierno, "algo que perciben las empresas".

"Un poquito de discreción"

La consejería de Industria, Comercio y Turismo ha asegurado que "los papeles han estado más tiempo en el Ayuntamiento de Fraga que en el departamento" y reprochó a Moret su desconocimiento del procedimiento administrativo. Fuentes de la consejería indicaron que la instalación en Lérida no se debe a un retraso sino a una estrategia comercial de la compañía, que desde el primer momento pensó en Lérida.

El vicepresidente del Gobierno aragonés se refirió ayer a este asunto para decir que "me parece una metedura más de pata del alcalde de Fraga", al que pidió "un poquito de discreción; algo más de prudencia no nos vendría mal a los políticos". José Ángel Biel mostró su confianza más absoluta en el departamento que dirige Arturo Aliaga. "El consejero me ha dicho que los plazos se han cumplido escrupulosamente en este caso", aseguró.

Pese a que la decisión de Decathlon ha supuesto un jarro de agua fría, la multinacional no ha abandonado su interés por implantarse en la provincia de Huesca. Dentro de su plan de expansión en la zona norte sigue contemplando la apertura de tiendas en Barbastro y Huesca. Precisamente la próxima semana tiene prevista una reunión con el Ayuntamiento de Huesca.

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