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Primera reunión de los obispos de Barbastro y Lérida para desbloquear la vuelta de los bienes

El conflicto por las 113 piezas de las parroquias aragonesas en depósito en Cataluña está en los tribunales civiles.

Aunque oficialmente no han concertado ninguna cita, los obispos de Barbastro-Monzón y Lérida se reunirán la próxima semana para tratar de desbloquear la vuelta a Aragón de los 113 bienes de las parroquias de la zona oriental de la provincia de Huesca que se encuentran en depósito en la capital ilerdense desde hace décadas. Será la primera ocasión en que Alfonso Milián y Joan Piris puedan dialogar y se vean las caras tras la toma de posesión de este último como prelado de la diócesis de Lérida, que tuvo lugar el pasado 21 de septiembre.

Ambos coincidirán en Madrid, durante la celebración de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, que se desarrollará desde este lunes y hasta el viernes.

Milián aseguró que "por supuesto" aprovechará el encuentro con su homólogo para plantearle la cuestión de los bienes, que parece atascada desde que el obispo barbastrense firmase con el entonces administrador apostólico de la diócesis catalana, Xavier Salinas, un acuerdo por el que Lérida acataba plenamente las decisiones del Vaticano sobre la devolución de las piezas y, por tanto, se comprometía a que las obras volvieran a Aragón en 30 días. El plazo, obviamente, no se cumplió, y al parón veraniego se sumó la noticia de la llegada de un nuevo obispo a Lérida, con lo que la toma de cualquier decisión quedó aplazada. Ahora, casi cinco meses después del pacto, nada se sabe sobre los avances que se hayan podido producir de cara a su ejecución.

En este sentido, el obispo de Barbastro reconoció que "hemos hablado (con Joan Piris) alguna cosa de este tema por teléfono, se han hecho gestiones, pero no se han traducido en nada relevante".

Y mientras, ambos prelados siguen también a la espera de conocer el texto completo del decreto por el que el Tribunal de la Rota rechazó admitir a trámite la demanda presentada en septiembre de 2006 por Lérida "para que se concretase jurídicamente la titularidad de las 113 piezas". La decisión fue anunciada el pasado mes de mayo, y a fecha de hoy todavía se desconocen los argumentos concretos que consideraron los jueces.

Aún a falta de ellos, este fallo suponía el enésimo revés a los incansables intentos del obispado catalán para evitar el regreso de unos bienes que, según ha dictaminado en repetidas ocasiones la Santa Sede, son propiedad de Barbastro. Lérida llegó a presentar más de 20 recursos, procedentes de abogados a los que, según diversas fuentes, pagaba la Generalitat, que podría haber desembolsado por este concepto más de 390.000 euros.

No obstante, la situación cambió con la retirada de Francesc Xavier Ciuraneta y el nombramiento como administrador apostólico de Salinas, quien, a pesar de algunos titubeos y pronunciamientos contradictorios, terminó asumiendo que era su deber devolver a su dueño las obras en litigio. Ello le acarreó no pocos problemas, tanto en su relación con la clase política como en el propio seno de Iglesia catalana, que no comprendió su 'rendición' y le sometió a presiones.

En los tribunales civiles

Pero cuando el conflicto parecía casi superado y la vía eclesiástica estaba ya agotada, surgió un nuevo escollo. La asociación de Amics del Museu Diocesà de Lleida (donde permanecen las piezas, una quincena de ellas expuestas) dio el salto a los tribunales civiles y presentó en mayo una demanda contra el propio obispado ilerdense ante el Juzgado de Instrucción número 4 de esta ciudad, con el objetivo de que sea la justicia civil la que dirima la propiedad de 83 de las 113 piezas (Lérida ya reconoció que el resto están en depósito).

La demanda fue admitida a trámite poco después por el titular de este juzgado, que abandonó la plaza el pasado verano, cediendo el testigo a un juez sustituto no profesional, que todavía sigue en el puesto, si bien en los próximos días se espera que se haga oficial la designación de una nueva titular, la zaragozana Beatriz Terrer.

El juez que inició las diligencias, el también aragonés José Luis Martínez, permitió la participación de la diócesis oscense en la causa, al entender que se puede ver afectado por la resolución que se dicte. Y más recientemente, también solicitó su personación -que tras ser denegada y recurrida ya podría haberse aceptado, aunque aún no se ha notificado- el abogado ribagorzano Jorge Español.

A su vez, este tiene abierto en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) un contencioso administrativo contra la 'resolución Mieras', dictada en 2006 por la consejera de Cultura de la Generalitat y en la que establecía las condiciones, "inaceptables" para Barbastro, que permitirían entregar las obras. Esta misma semana, Español ha pedido al TSJC que la fiscalía investigue si existen indicios de delito en la actuación de Caterina Mieras, que podría ser acusada de prevaricación por las decisiones que adoptó para blindar los bienes, a sabiendas de que todos los informes jurídicos encargados coincidían en que eran propiedad de la Iglesia, que podía disponer libremente de ellos, tal y como reconoce en el libro recientemente publicado 'El complot', de Eugeni Casanova. Mientras fue consejera, siempre alegó que la entrega supondría una ruptura de la unidad museística.

"Colección no inescindible"

Sin embargo, según el Ministerio de Cultura, las obras del Museo de Lérida no figuran como "colección inescindible" en el inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español.

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