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Los ecologistas exigen que se limpien "todos" los residuos de Inquinosa

Denuncian que, además del depósito de Bailín, hay otros focos contaminados con lindano en los que no se ha hecho nada y que pueden provocar un vertido al Gállego "catastrófico".

Las principales organizaciones ecologistas de Aragón alertaron ayer de que los vertidos altamente tóxicos que la empresa Inquinosa almacenó durante años en varios puntos del término municipal de Sabiñánigo siguen siendo una "gravísima" amenaza para el río Gállego y para gran parte de la cuenca. Ecologistas en Acción, Ansar y SEO/ Birdlife insisten en que las "decenas de miles de toneladas" de residuos peligrosos acumuladas en la zona pueden provocar "un vertido de consecuencias catastróficas". Además critican que las actuaciones puestas en marcha por la DGA y por el Gobierno central "son claramente insuficientes y no tienen en cuenta la magnitud del problema".

"El Departamento de Medio Ambiente supuestamente va a descontaminar el vertedero de Bailín, pero la terrible herencia de Inquinosa afecta en igual o incluso mayor grado a otras áreas que también deben ser limpiadas -explicó Mariano Polanco, de Ecologistas en Acción-. En el vertedero de Sardas, por ejemplo, hay como mínimo 100.000 toneladas de productos procedentes de la fabricación del pesticida lindano almacenadas a apenas 175 metros del Gállego".

Los grupos conservacionistas citan también los terrenos de la antigua fábrica, donde denuncian que hay distintos productos químicos "abandonados" e igualmente contaminantes, y el embalse de Sabiñánigo, calificado como "el mayor vertedero de la zona y uno de los más peligrosos focos de contaminación".

"Durante años, ese tramo de río estuvo recibiendo vertidos directos de la empresa y de otras industrias a los que hay que sumar los lixiviados del vertedero de Sardas y de la fábrica, que están aguas arriba -recordó Polanco-. Además, el embalse está casi colmatado, lo que supone un riesgo aún mayor porque los lodos del fondo pueden moverse en caso de avenidas, de maniobras en las compuertas o de obras de reparación".

Ecologistas en Acción, Ansar y SEO/Birdlife aseguran además que durante el periodo de funcionamiento de Inquinosa la empresa realizó otros vertidos en otros puntos dispersos "que están sin determinar" tanto en el término municipal de Sabiñánigo como en Puente la Reina de Jaca, la pedanía de Las Tiesas Bajas y puntos de La Solana del Campo de Jaca. "No se puede permitir que estos focos permanezcan en el actual estado de abandono y falta de control", reiteró Polanco.

Las asociaciones conservacionistas consideran que la DGA y el Ministerio de Medio Ambiente solo se están centrando en descontaminar el vertedero de Bailín. Por ello, exigen a todas las administraciones afectadas que afronten la amenaza de los vertidos de Inquinosa "en su totalidad y no ignorando el grueso del problema". Para lograrlo, han puesto en marcha una campaña que, de momento, les llevará a reunirse con la directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático de la DGA, Marina Sevilla, y con todos los grupos políticos de las Cortes.

"Estamos hablando de un caso semejante al del embalse de Flix, y ahí han hecho falta 200 millones de euros para arreglarlo -destacó por su parte Jesús Maestro, de Ansar-. La gravedad y la trascendencia del problema hacen imprescindible abrir un proceso de auténtica participación ciudadana, y desde luego llegaremos a Europa o adonde haga falta para exigir que se saneen todos los focos de contaminación".

Los grupos ecologistas denuncian también que el emplazamiento elegido por la DGA para crear una celda de seguridad a la que trasladar los vertidos tóxicos del vertedero de Bailín es "absolutamente inapropiado". Como ya publicó este periódico, estas asociaciones creen que el nuevo almacen que contendrá los vertidos se sustentará en una formación geológica que favorece las filtraciones y por la que discurre un acuífero que se podría contaminar. Además, recuerdan que la zona ha sido calificada como de peligrosidad sísmica "alta" por el Instituto Geológico Minero, lo que supondría otro gran riesgo.

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