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El fiscal pide un año de libertad vigilada para cuatro escolares por acosar a un compañero

El juzgado de Menores estudia aplazar el juicio, fijado para el día 12, porque no se localiza a la madre de un acusado.

La fiscalía de Huesca ha solicitado un año de libertad vigilada para los cuatro escolares menores de edad por presuntos malos tratos a un ex compañero durante dos cursos consecutivos. El escrito de acusación imputa a los cuatro menores un supuesto delito contra la integridad moral de las personas y reclama órdenes de alejamiento que les prohíba acercarse a menos de 100 metros de su víctima durante un año y a establecer cualquier forma de contacto, según Efe.

El juzgado de Menores había fijado para el próximo día 12 la vista judicial, pero ahora estudia suspenderla porque no se ha podido citar a la madre de uno de los acusados, según indicaron fuentes del caso a HERALDO. El menor vive en Huesca con su padre, pero la mujer está, al parecer, en la República Dominicana. En caso de no recibir la citación, la madre podría solicitar la anulación del juicio, por lo que se baraja un aplazamiento. Las mismas fuentes señalaron que el Juzgado está tratando de localizar a esta mujer a través de las embajadas y que, en el caso de una suspensión, la vista no tardará en fijarse de nuevo. La denuncia por estos hechos, que motivaron en diciembre del año pasado las primeras órdenes de alejamiento dictadas por un juez en Aragón contra menores por un caso de "bullying" (acoso escolar), fue interpuesta por los padres de la víctima. En principio se imputó a tres menores, pero tras dictar las primeras órdenes de alejamiento se pudo identificar a un cuarto.

El escrito de la fiscalía relata que los cuatro menores denunciados comenzaron a maltratar a su víctima, presuntamente, en el centro escolar oscense en el que coincidieron todos, antes de cumplir los 14 años de edad. A uno de los menores, el fiscal le imputa, además, una falta de maltrato físico por propinar varias "collejas" al denunciante, por la que pide una sanción de 30 horas de trabajos para la comunidad.

Según la familia del denunciante, el menor comenzó a sufrir la situación de acoso a los 11 años, cuando cursaba el primer curso de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), después de ser coaccionado por sus presuntos maltratadores para ver un robo en un garaje de la ciudad. Los padres del menor hicieron constar en su denuncia que su hijo comenzó entonces a ser víctima de golpes, insultos y amenazas por parte de sus supuestos agresores, que incluso llegaron a grabar un vídeo con una de sus acciones, que más tarde borraron.

El escrito del fiscal relata que al conocer de boca de su hijo la situación de acoso que sufría, los padres decidieron cambiarle de colegio, en el que se adaptó con normalidad hasta que sus supuestos agresores comenzaron a frecuentar el patio del centro.

El ministerio público refiere, además, diversos encuentros en la calle en los que la víctima fue objeto de burlas y malos tratos continuados que le causaron "gran desazón". Añade que la prolongación en el tiempo de la situación motivó en el menor un cuadro neurológico de estrés que le obliga a mantener tratamiento psiquiátrico en la actualidad

Orden de alejamiento

A la vista de las pruebas, el titular del Juzgado de Menores de Huesca acordó en diciembre de 2007, a instancias del fiscal, dictar una orden de alejamiento contra tres de los supuestos agresores. Los informes periciales aportados por la acusación revelan que uno de los menores ejercía de líder del grupo y que mientras uno de ellos considera que los hechos "no eran otra cosa que un juego" dos han mostrado señas de un "arrepentimiento activo".

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