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Huesca
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ARQUITECTURA

Rafael Beneytez y Pedro Lafuente: "El Palacio de Congresos es reversible, como un calcetín al que se le da la vuelta"

Los autores del edificio que se construye en Huesca, con la vista puesta en la Expo de Zaragoza, comentan el proceso, los avatares y las posibilidades de uso de la nueva infraestructura.

¿Estará el palacio de congresos terminado para el inicio de la Expo? ¿En qué condiciones?

RAFAEL BENEYTEZ: Desde el principio, el edificio estaba diseñado para que esto pudiera ocurrir. Esta fecha estuvo siempre en la cabeza. Llegados al momento de la realidad ha habido un lógico ajuste de temporalidades en el que todo ha salido positivamente. Pedro y yo hemos tenido claramente el guión en la cabeza porque había implícita una mirada para que esto fuera posible. Incluso Hinaco lo ha tenido siempre presente como meta. Si no hubieran existido esas consideraciones ni se entiende ni se puede esta aceleración.

PEDRO LAFUENTE: Lo que sí que tenemos que decir es que estará terminado para el inicio de la Expo. Esa es nuestra previsión, y ¿en qué condiciones? Creo que en condiciones que para el uso con el que se va a iniciar el edificio, va a resolver la situación perfectamente. Podría quedar algún tema más de ajuste, de lo que sería algo más concerniente a la maquinaria escénica. También hay que formar personas, equipos de aquí, de Huesca porque todo esto se puede hacer después con más tranquilidad. Pero el edificio estará en condiciones perfectas para lo que está previsto hacer en él, de eso ninguna duda.

¿Por qué un edificio que se adjudicó por 13 millones de euros cuesta casi 30 dos años después del inicio de las obras?

PL: Aquí hay un error de partida. Cuesta 30 millones la obra, lo que es el edificio, más todo el equipamiento, suministro, butacas, urbanización…Y una previsión de liquidación porque el ayuntamiento tiene que hacer sus cálculos presupuestarios de acuerdo a la fórmula de financiación, que en ese caso es la plurianualización de los gastos. Lo que hacemos es una extrapolación que como resultado da esa cantidad, pero la obra realmente no es esa. Y hay un segundo matiz que es que el edificio que se adjudicó en 13 millones ya no es el que se va a construir sino que se va a construir un edificio con mucha más superficie y con otros condicionamientos que el Ayuntamiento ha planteado y que han sido decisiones deliberadas, no imponderables. Me refiero a todo lo que fue el primer modificado del proyecto, que supuso un 20% de incremento de obra. Y otra cuestión es que el ayuntamiento ha decidido finalizar el edificio antes de plazo y asumir el coste que eso suponía. No es que la obra de por sí haya empezado a ser más costosa.

RB: También hay otra mirada. La aceleración del proceso cuesta dinero porque hay que forzar la máquina, el rendimiento real. Pero el dinero que cuesta esta aceleración no es comparable con el que costaría el marquetin del edificio habiendo perdido el tren de la Expo. El dinero de la aceleración se compensa directamente con la oportunidad de negocio que plantea la Expo al firmar Huesca contratos con Zaragoza para utilizar el edificio como extensión del programa Expo.

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