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El PSOE y el PAR buscan un pacto para sacar adelante la polémica ley de lenguas

Hay negociaciones, pero los aragonesistas retrasan el acuerdo para tratar de evitar los problemas internos en el partido

Biel y Boné, a la izquierda, presidieron la reunión de la Comisión Ejecutiva del PAR de ayer.
El PSOE y el PAR buscan un pacto para sacar adelante la polémica ley de lenguas
JUAN CARLOS ARCOS

La ley de lenguas puede ser el detonante de la crisis interna en el PAR. De hecho, una buena parte de la organización ya se ha manifestado en contra de la tramitación del citado proyecto legislativo, presentado en solitario por los socialistas tras varios años de retraso y también de desencuentro con sus socios de gobierno.

 

El problema se acentúa por dos razones: el varapalo a Aragón en los Presupuestos Generales del Estado para 2010, que obliga al PAR a tomar distancias con el PSOE y a amagar con romper el Ejecutivo; y que el próximo jueves todos los grupos parlamentarios se tendrán que retratar en las Cortes durante la toma en consideración del proyecto de ley. De hecho, la propuesta no tiene asegurado salir adelante, porque si el PP no apoya la toma en consideración (como es casi seguro), todo dependerá de CHA (que lo decide hoy) y del PAR, que seguramente optará por la abstención y podrá salvar la cara si la Chunta se lo sirve en bandeja respaldando la tramitación del proyecto socialista. IU es muy probable que acepte tramitar la propuesta.

 

Hasta el momento, el PSOE y el PAR han negociado los términos del desacuerdo y del acuerdo sobre la ley a nivel de gobierno, mientras que no han cerrado la línea de pacto en la tramitación parlamentaria. A nivel del Ejecutivo, todo está esperando una última decisión conjunta del presidente, Marcelino Iglesias, y del vicepresidente, José Ángel Biel.

 

Antes del verano, la parte socialista de la DGA acordó con el secretario general del PAR, Alfredo Boné, los términos en los que el PSOE remitió la propuesta a las Cortes, dejando como puntos principales de discrepancia cambiar la denominación del catalán por 'chapurreau' o aragonés oriental, o dejar la decisión en manos de los ayuntamientos afectados, y su uso, regulación y enseñanza.

En el trámite parlamentario

Todos estos puntos se pactarían en el trámite parlamentario para dar "aire" al PAR de cara a los críticos en el interior del partido y salvar también la imagen del PSOE en las comarcas 'catalanoparlantes' de Aragón.

 

La Comisión Ejecutiva del PAR prefirió ayer no tomar ninguna decisión sobre este asunto para evitar posibles filtraciones en un asunto tan delicado, a pesar de que se da casi por hecha la abstención en la toma en consideración del proyecto de ley.

 

En cualquier caso, la mayor preocupación de los aragonesistas estriba en las consecuencias que pudiera tener para el partido un apoyo al reconocimiento explícito del catalán como lengua propia de Aragón. Esa es la clave de todo. En este sentido, no sería descartable ni siquiera la ruptura de la coalición de gobierno si el PAR se viera forzado a ello.

 

Desde el PSOE se asegura que no se ha planteado aún ninguna negociación y que eso quedará para la fase de ponencia parlamentaria una vez que se apruebe, en su caso, la toma en consideración del proyecto de ley el próximo jueves.

 

Los socialistas consideran que esa toma en consideración del texto saldrá adelante al menos por "cortesía parlamentaria". En cualquier caso, el PSOE se declaró abierto a llegar a acuerdos tanto con el PAR, que además de su socio de gobierno es el partido que está sufriendo más tensiones internas con esta norma por la inclusión del término "catalán", como con otros partidos y destacó que el propósito de la ley es dar respuesta a una realidad.

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