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Consumo ha retirado más de 14.000 juguetes peligrosos en Aragón

La mayoría de los productos (52,7%) se han excluido por riesgo de asfixia, aunque también hay casos de intoxicación y lesionesEl número de inspecciones aumenta los días previos a Navidad y vuelve a intensificarse durante las rebajas de enero.

Algunos juguetes retirados.
Consumo ha retirado más de 14.000 juguetes peligrosos en Aragón este año
HERALDO

La dirección general de Consumo del Gobierno de Aragón ha retirado del mercado este año 14.369 juguetes, de los cuales 4.109 han sido destruidos y el resto, inmovilizados hasta que cumplan la normativa europea.

La mayoría de estos productos proceden de Asia y de países poco desarrollados y entrañan riesgos de asfixia en el 52,7% de los casos. El jefe de servicio de disciplina de mercado del Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, Ignacio Zarazaga, explica que más de la mitad de los productos que se retiran del mercado "tienen piezas pequeñas como pilas de botón o ventosas que suponen un riesgo importante de asfixia para niños menores de 3 años".

El resto de juguetes retirados presentan riesgos de intoxicación en el 29,2% de los casos y de cortes, heridas y lesiones, en el 13,1%. "Algunos de estos productos contenían metales o compuestos peligrosos y bordes cortantes", afirma Zarazaga. Por su parte, también se han retirado productos eléctricos que presentaban "un excesivo calentamiento que podía provocar quemaduras en el menor", añade.

La detección de estos productos se lleva a cabo a través de inspecciones realizadas por la dirección general de Consumo y a través de una red de alertas a nivel europeo. El director general de Consumo del Gobierno de Aragón, Francisco Catalán, indica que "se realizan inspecciones periódicas en las empresas distribuidoras para determinar si algún juguete no cumple la normativa europea" y, por otra parte, "se trabaja con una red de alertas que permite a los países europeos poner en común todos los productos retirados". De esta manera, se frena su difusión y venta al público.

En el caso de España, el 25% de los productos alertados son juguetes. "La red de alertas funciona cada vez mejor y nos ayuda mucho a controlar los productos peligrosos", asegura el jefe de servicio de disciplina de mercado.

El número de alertas se ha cuadruplicado en ocho años. "Hemos pasado de 500 alertas en el año 2002 a más de 2.000 en este año", explica. Para el director general de Consumo este dato "no significa que haya más peligro, sino todo lo contrario. Hay más información, los productos peligrosos se detectan y se retiran antes de que lleguen al consumidor".

Para saber si un producto es seguro o inseguro, los inspectores tienen en cuenta varias cosas. Por un lado, indica Zarazaga, "hay que comprobar que el etiquetado sea el correcto y que el producto esté acompañado por instrucciones en castellano y las advertencias oportunas". También hay que verificar la apariencia del juguete (bordes cortantes, pinturas de recubrimiento en mal estado...) y que no contenga productos tóxicos o inflamables.

Otras propiedades más concretas tienen que analizarse en laboratorios. "De vez en cuando -comenta Zarazaga- los inspectores cogen redadas de objetos para analizar sus componentes en profundidad". En estos laboratorios se comprueba, por ejemplo, que los juguetes eléctricos no superen los 24 voltios, que los metales pesados, como el plomo, no superen los 0,7 microgramos, y que el sonido emitido por algunos productos no sea superior al permitido por la ley.

En este sentido, Catalán recalca que desde la dirección general de Consumo "velamos por la seguridad de todos los productos, pero especialmente, de los juguetes. Tenemos que proteger a los niños, un sector de población muy vulnerable".

Buscar la marca CE

La Unión de Consumidores de Aragón (UCA) recomienda que se compruebe el etiquetado antes de comprar un producto. En la etiqueta debe figurar información sobre el fabricante o el importador, así como todas aquellas advertencias relativas a seguridad que requiera el juguete. Si los divertimentos pueden entrañar algún peligro (por ser magnéticos o eléctricos) el etiquetado también debería detallar nociones básicas de los primeros auxilios.

Una de las maneras de comprobar si este cumple con la normativa europea y, por tanto, con sus medidas de seguridad, es observar si aparece la marca CE en el envase o producto. "Es importantísimo porque garantiza al comprador que el juguete es seguro", indica el director general de Consumo. En caso de que no aparezca, "hay que denunciarlo a los organismos de Consumo para que podamos retirarlo del mercado e incluirlo en la red de alertas".

Otras medidas que recomienda la UCA son comprar productos adecuados a la edad del usuario y guardar siempre el tiquet de compra para poder poner, si fuera necesario, una reclamación.

Otras asociaciones de consumidores como Informacu o Torrerramona también piden que se extreme la precaución a la hora de adquirir juguetes, sobre todo, si disponen de ventosas, con pilas botón, cuerdas, lazos... La recomendación general es comprarlos siempre en tiendas tradicionales y no en puestos ambulantes porque los propios consumidores recuerdan que más de la cuarta parte de los productos no alimenticios que se retiran del mercado en estas fechas son juguetes 'con trampa'.

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