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La Saca de la Virgen del Castillo vuelve a Bijuesca tras 27 años y ante 4.000 personas

Vecinos de los diez pueblos de la Concordia protagonizan una jornada de convivencia que se repite cada 25 años, aunque la pandemia lo ha retrasado otros dos.

La Virgen del Castillo se saca en Bijuesca cada 25 años.
La Virgen del Castillo se saca en Bijuesca cada 25 años.
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Desde primera hora de la mañana, las calles y rincones de la localidad de Bijuesca, en la Comunidad de Calatayud, han sido un auténtico hervidero de gente. La ocasión no ha sido para menos: la celebración de la Saca de la Virgen del Castillo, romería que tradicionalmente se realiza cada cuarto de siglo y que en esta ocasión ha tenido que esperar 27 años por las restricciones de la pandemia de coronavirus. Según las estimaciones de los organizadores, más de 4.000 personas han acudido al pueblo, la práctica totalidad vinculados con los 10 municipios que integran la llamada Concordia: Reznos, Deza, Carabantes y La Alameda por Soria y Malanquilla, Clarés, Torrijo, Berdejo, Torrelapaja y Bijuesca por Zaragoza.

Entre un cielo con sol y alguna nube amenazante, la salida de la imagen, colocada en la peana tras haber sido extraída de su camarín, se ha producido recién cumplido el medio día. En la pequeña explanada de la ermita se han congregado decenas de personas que la han recibido con gritos de "¡guapa!" y vivas, mientras descendía la escalera portada por cuatro de los párrocos de la zona. Este acto lo presenciaba por cuarta vez el bijuescano Félix Moreno, de 87 años: "En la primera, iba yo a la escuela. En la segunda estaba yo casado y estaban mis chicos. En esta me operaron y me decían que no podía venir", repasaba. Asentado en Barcelona desde los 23 años, reconocía con humor que "si no vengo, me pasa algo".

Antes del propio acto central, la jornada comenzaba a las siete de la mañana, con la diana floreada a cargo de la charanga de Aniñón. Media hora más tarde, comenzaba el medido protocolo de la cita, con el recibimiento por parte de Bijuesca a los nueve pueblos de esta agrupación. El primero en llegar era Reznos, cuyo alcalde, en esta ocasión, Hermógenes Gil, recibe la vara de mando como signo de reconocimiento. "Es muy bonito y una responsabilidad. Con Ángel Marín (su homólogo de Bijuesca) aunque veníamos un poco duros, nos hemos emocionado", confesaba Gil.

"Es un estado emocional tremendo"

En el caso de Marín, es su segunda Saca repitiendo cargo y al explicar cómo se encontraba lo sintetizaba diciendo: "Es un estado emocional tremendo". "Han sido meses de mucho trabajo, de coordinarnos, de intentar controlar todos los detalles y de cruzar los dedos para que esté día salga todo bien", valoraba, apuntando a los numerosos reencuentros de vecinos de los distintos pueblos "tras años y años sin verse". "Dos belgas que compraron casa antes de 1975, vinieron el sábado para la ocasión y me emocioné mucho al verlos", apuntaba.

En el propio recibimiento, el ceremonial se repite con cada localidad: primero hay un saludo entre las cruces procesionales, haciendo una especie de reverencia. De la misma forma ocurre posteriormente con los grandes pendones de cada pueblo y posteriormente con los estandartes de algunas cofradías. Para finalizar se abrazan tanto las autoridades religiosas como las civiles. Y antes y para acabar, los vecinos tanto de Bijuesca como del pueblo recibido cantan unas coplas, que repiten melodía, pero donde cambia la letra, personalizada para cada municipio.

Así, todos los pueblos llegan por la entrada de Torrelapaja, a excepción de Torrijo, que entra por la parte baja del Manubles. Como otra de las diferencias, tras una breve ronda, protagonizan el baile del ramo, un dance con cintas que se ha desarrollado en la plaza. "Todo el grupo es del pueblo, tocadores, cantadores… Se interpretarán coplas y jotas grupales compuestas para la virgen y el baile, que lo hace un grupo de jóvenes, que se han esforzado muchísimo", reconocía Javier Martín, que lo vivió hace 27 años.

Otras personas, como Lidia Marín, de 28 años y residente en Madrid, pero con raíces en Bijuesca, remarcaba que es un "acontecimiento histórico y sorprendente". "No había visto tanta gente junta aquí en mi vida y contrasta y contrasta teniendo en cuenta que aquí en invierno viven 20 personas", resaltaba. Desde Reznos, Ignacio Aragonés, de 47 años, recordaba precisamente que "había mucha gente y estaba peor organizado". "Hemos limpiado los estandartes, preparar el ramo de los roscos…Ves que el pueblo sigue vivo", desgranaba.

"La primera vez fue con mis padres; la segunda con ellos, mi marido y mi hija, y esta vez con mi hija y mi nieto"

Jesús Valtueña, de Deza, reivindicaba que es un acto para "recordar a nuestros antepasados, volver a la tradición". Además de vecinos e hijos de los distintos pueblos, otros, como Gloria Rodríguez, de Villarroya de la Sierra, acudía por tercera vez: "Vengo porque me gusta, nos ha dado mucho la virgen. Además, hay buen ambiente y el paisaje es muy bonito. La primera vez fue con mis padres; la segunda con ellos, mi marido y mi hija, y esta vez con mi hija y mi nieto".

Tras, la Saca y la misa en la plaza, la virgen ha vuelto a su camarín en la ermita, donde cada palo de la peana se subasta. Repartidos por la localidad, cada pueblo ha llevado a cabo su comida y durante la tarde se realizará la subasta de los roscones que cada municipio ha llevado al pueblo. Tras el espectáculo de Baluarte Aragonés, con Nacho del Río y Yolanda Larpa, se realizará la novena y como punto final la charanga de Aniñón se hará cargo del baile.

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