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La sexta ola remite en Aragón con dudas sobre cómo se comportará el virus en otoño y el nuevo curso

El avance de la vacunación y las variantes dibujan un nuevo escenario a un mes de la vuelta a las aulas.

Jóvenes vacunándose en el centro cívico Oliver de Zaragoza.
Jóvenes vacunándose en el centro cívico Oliver de Zaragoza.
Francisco Jiménez

A menos de un mes de que se retomen las clases y se recupere la rutina laboral, las dudas se ciernen sobre cómo evolucionará la pandemia del coronavirus, que en Aragón prácticamente no ha dado tregua en 18 meses. La ralentización de la sexta ola y el final del verano dibujarán un nuevo escenario, con el avance de la vacunación entre los menores, la relajación del sistema hospitalario, la llegada de nuevas variantes o la necesidad de recurrir a una tercera dosis de recuerdo como principales retos.

La Comunidad ha superado ya el ansiado 70% de la cobertura de vacunación con pauta completa a partir de los 12 años pero, en palabras de Federico Arribas, secretario de la Sociedad Española de Epidemiología, «el virus no entiende de fronteras» y a nivel mundial hay muchos países que no están inmunizados. «No se sabe qué va a ocurrir», asegura, pero hay que aplicar el principio de precaución: «Hay que seguir conviviendo con el virus, pero tener sentido común». La aparición de nuevas variantes abre interrogantes sobre la efectividad de los fármacos y obliga a estar alerta por la alta transmisibilidad de la enfermedad. La delta está ya detrás de más del 98% de los casos y ya se habla de la alta contagiosidad de la lambda, predominante en Perú.

La investigación, que ha sido vital desde primavera de 2020, cobra fuerza con el estudio de más tratamientos contra la covid-19 y nuevas vacunas. Una de las claves para el otoño será si es necesario recurrir a una tercera dosis, una posibilidad que podría estar reservada a las personas mayores o inmunodeprimidas. En este sentido, el epidemiólogo veterinario y profesor de la Universidad de Zaragoza, Nacho de Blas, afirma que «todo indica que es posible que haya que empezar a poner esa tercera vacuna al menos a esos grupos de riesgo, porque son los primeros que se vacunaron y su sistema inmune pierde memoria más rápidamente y habrá que recordarles el virus».

A partir de septiembre, con la vuelta a las aulas, «va a ser necesario mantener la intensidad de las medidas de vigilancia y prevención en los niños», sobre todo en los menores de 12 años, que aún no se pueden vacunar. Para el doctor José Ramón Paño, especialista en Enfermedades Infecciosas del Clínico, la experiencia del curso pasado demuestra que «los colegios y las familias han actuado de forma muy responsable y eficaz» y estas medidas deberían mantenerse, ya que los niños «suponen un grupo de población con alto riesgo de infectarse, por ejemplo en el entorno escolar, y pueden acabar transmitiendo la infección a otros familiares». La clave está en qué ocurrirá con la inmunización infantil, ahora en discusión técnica.

"Estamos camino de la mejora, pero hasta mitad de octubre no podremos decir que superamos la onda que empezó a finales de junio"

La incidencia tardará todavía alrededor de un mes en recuperar un nivel moderado. «Estamos camino de la mejora, pero hasta mitad de octubre no podremos decir que superamos la onda que empezó a finales de junio», apunta Nacho de Blas. A medio plazo, se prevé que cambie el seguimiento que se realiza de la epidemia:«En Alemania se están planteando no hacerlo por casos notificados, sino por pacientes hospitalizados por patología grave».

"La covid no ha dejado de ser una amenaza grave y real"

«Por desgracia, la covid no ha dejado todavía de ser una amenaza grave y real para nuestra sociedad». Así resume José Ramón Paño, especialista en Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico, la situación de la pandemia, con retos como la mayor transmisibilidad de la variante delta, la población sin vacunar y la inmunizada más vulnerable y la saturación y el retraso acumulado en el sistema sanitario.

«La pandemia es algo dinámico y nos tenemos que adaptar, pero evitando caer en la banalización de la covid, en estos momentos», asegura. Aunque la cifra de hospitalizados en general, y en la uci en particular, en relación con el número de casos diagnosticados sea menor que en meses anteriores, «sigue suponiendo un estrés importante para el sistema sanitario: más de 10.000 personas ingresadas y 2.000 en intensivos por una enfermedad evitable es muchísimo e impide que destinemos recursos sanitarios a otras enfermedades, lo que podría empeorar el pronóstico de personas con otros problemas de salud».

Además, añade Paño: «Es importante que seamos conscientes de que seguimos sin entender suficientemente bien la epidemiología y las consecuencias del SARS-CoV-2, por lo que no somos capaces de predecir de manera suficientemente precisa cómo serán los próximos meses». «Probablemente sea necesario mantener la intensidad de las medidas de prevención en los niños en edad escolar, particularmente en aquellos por debajo de la de vacunación», así como en los pacientes inmunodeprimidos y vulnerables, como los ancianos, sobre todo si viven en residencias. 

Estos espacios deben seguir siendo «estrictos con las medidas de vigilancia y prevención, minimizando interacciones sociales prescindibles», especialmente en entornos cerrados, y utilizando mascarilla e higiene de manos. El resto de la sociedad «tiene que ser consciente de que es importante evitar que la transmisión del coronavirus vuelva a aumentar, porque pasado un punto puede seguir teniendo un impacto sanitario importante y las medidas a tomar son más costosas».

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