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El riesgo de aludes condiciona la operación urbanística de la estación de Canfranc

Un estudio obliga a la DGA a ejecutar medidas de contención para proteger los futuros pisos y parcelas de usos comerciales.

La nueva estación, a salvo de las avalanchas. El estudio de riesgos encargado por la DGA apunta que la terminal, pese a estar en primera línea de la ladera como las parcelas afectadas, se libra de sufrir cualquier problema al no coincidir con los conos de deyeccción de los barrancos.
La nueva estación, a salvo de las avalanchas. El estudio de riesgos encargado por la DGA apunta que la terminal, pese a estar en primera línea de la ladera como las parcelas afectadas, se libra de sufrir cualquier problema al no coincidir con los conos de deyeccción de los barrancos.
Rafael Gobantes

La Consejería de Vertebración del Territorio ha sufrido un revés en sus planes para transformar la explanada ferroviaria de Canfranc en un nuevo entorno urbano. Un estudio sobre el riesgo de aludes ha obligado a la Dirección General de Protección Civil y al Ayuntamiento a imponer una serie de prescripciones para proteger las edificaciones que implica un coste aún por determinar para las arcas autonómicas. De momento, el alcalde, Fernando Sánchez, ha limitado la actuación urbanística a la zona libre de riesgos hasta que se acometan las "medidas de mitigación" en la zona a urbanizar, además de suspender la concesión de licencias hasta ese momento.

El citado estudio se remonta a enero de 2018, cuando las consultoras Geobrugg Ibérica y Raymar 2005 entregaron un primer análisis que le encargó la sociedad pública Suelo y Vivienda de Aragón (SVA) bajo la normativa más severa, la suiza, para analizar los riesgos. El pasado verano completó el encargo con una simulación de escenarios de riesgo de aludes, corrientes de derrubios (depósitos de piedras) y caída de rocas que evidenció que cuatro parcelas destinadas a viviendas y usos terciarios estaban afectadas.

Estos suelos se sitúan junto a la nueva estación y las vías, que es el área expuesta a avalanchas y arrastres como consecuencia de ocupar la banda más cercana a la pronunciada ladera.

Las dos parcelas hasta ahora destinadas a usos terciarios tienen una edificabilidad de 2.550 y 3.468 metros cuadrados, mientras en los dos suelos residenciales están previstos 36 pisos de precio libre.

El estudio se remitió al Ayuntamiento de Canfranc, que ante las afecciones lo elevó a Protección Civil de la DGA a principios de 2019 para que emitiera un informe. Lo terminó esa misma primavera y elaboró un segundo el pasado verano "con las condiciones de obligado cumplimiento para el proyecto de urbanización" de los suelos de la estación.

Medidas de mitigación

La clave está en las denominadas "medidas de mitigación", aún por definir y que van más allá de las labores de refuerzo de las protecciones en las laderas. En el propio informe municipal se apunta a cambios en el diseño de los edificios previstos en las parcelas afectadas y a elementos de contención de los aludes. "Desde este servicio se considera necesario asegurar el mantenimiento y ejecución de las medidas de mitigación con carácter previo a la realización de la urbanización", asevera.

El Ayuntamiento informó favorablemente el proyecto de urbanización, pero condicionándolo al "cumplimiento estricto" de las condiciones indicadas en los informes sectoriales.

En esta coyuntura, Suelo y Vivienda ha encargado un tercer análisis a las mismas consultoras para que concreten de forma pormenorizada el alcance del riesgo sobre las construcciones, zonificando la presión y altura de las avalanchas en la zona urbanizada, de modo que pueda decidirse la mejor solución.

El consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, confía en disponer del documento antes de primavera, aunque se mostró convencido de que con las medidas de mitigación se podrá resolver el problema tras un primer análisis de los técnicos de SVA. "La presión y la altura de un posible alud serían ya muy bajos al llegar a las viviendas", indica antes de subrayar que, en el peor de los casos, se podrían suprimir las construcciones y sustituirlas por zonas verdes. "No se acabaría el mundo", añade.

Impacto en el pago de la obra

El problema se complica para la DGA porque tanto los terrenos terciarios como uno de los dos residenciales afectados –justo el más grande de ellos, con cabida para 24 viviendas– se otorgaron como pago a las adjudicatarias de la urbanización de la estación de Canfranc y su playa de vías, Acciona y Avintia. El contrato asciende a 27 millones de euros, de los cuales 3 se pagaban con estas parcelas.

Las contratistas están al tanto de la situación y ahora toca decidir cómo se les compensa, dado que dicho riesgo afecta al valor de las parcelas. Por ello, se ha encargado otro informe a los servicios jurídicos de la DGA para que valoren el escenario y aporten posible soluciones, desde hacer una permuta por otras parcelas de la misma operación a pagarles parte o íntegramente los 3 millones en que se valoraron las parcelas. En todo caso, Soro aseguró que la operación no está en peligro y con el dinero del 1% cultural y fondos europeos, 3,5 millones, se compensará en todo caso el impacto.

Asimismo, el Ejecutivo autonómico deberá disminuir "los niveles de peligrosidad actuales" mediante una millonaria actuación en las laderas, tanto en lo que afecta a la masa forestal como a las obras de fábrica. La pretensión es reforzar lo acometido en su día, que de forma paralela se pretende "monitorizar y mantener" para que cumpla su función de contención, tal y como especificó el Ayuntamiento el pasado 28 de agosto en su informe.

En este sentido, se indica que el Departamento de Agricultura viene realizando de forma periódica obras de mantenimiento y que ahora "resultará necesaria la elaboración de un programa que sistematice estas actuaciones".

El Ayuntamiento está obligado a redactar un plan de protección

La Dirección General de Protección Civil ha fijado como prescripción al Ayuntamiento de Canfranc la obligación de elaborar y aprobar un plan de protección civil, así como un plan de gestión del riesgo por avalanchas. "Dichos planes deberán estar implantados antes de permitir la ocupación de las edificaciones en el ámbito del proyecto de urbanización", añade.

El riesgo no solo afecta a la zona por urbanizar en los terrenos ferroviarios, sino al propio casco urbano de Canfranc estación, dado que el exhaustivo estudio de riesgos también incluye la otra ladera. De hecho, Protección Civil recuerda que este municipio ya está considerado de "especial peligrosidad" por su encajonamiento entre montañas, como lo demuestra el alud que cayó en los años 80 del siglo pasado y que afectó a la iglesia. 

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