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Aragón

Bon Àrea remata la gigantesca explanación en Épila y empieza a construir su centro logístico

La galería subterránea de 3,5 kilómetros que unirá todas las instalaciones estará lista en dos meses tras invertir 10 millones. La obra va en plazo, por lo que el complejo abrirá en un año.

Panorámica de la parcela de 180 hectáreas ya explanada del complejo, con la galería enterrada que enlazará todas las instalaciones.
Panorámica de la parcela de 180 hectáreas ya explanada del complejo, con la galería enterrada que enlazará todas las instalaciones.
Bon Àrea

La Corporación Alimentaria Guissona ha finalizado el gigantesco movimiento tierras en Épila sobre el que ya está levantado el macrocomplejo agroalimentario de Bon Àrea, cuyo primer edificio, el futuro taller, se ha levantado con el objetivo de servir como base de operaciones durante las obras. Al mismo tiempo, los operarios han iniciado la cimentación del centro neurálgico del proyecto, la nave logística, que será la primera instalación que entre servicio en el plazo de un año si no se tuerce la actual programación, que va en plazo.

La vista aérea de la parcela, de 180 hectáreas, da una idea del trabajo de explanación desarrollado en los dos últimos años, ya que se han movido 3,5 millones de metros cúbicos de tierra. La maquinaria pesada ha suavizado el desnivel existente entre una punta y otra del futuro complejo, cuya cota tenía una diferencia de hasta 38 metros a lo largo de sus más de 3 kilómetros de longitud y sus 450 metros de anchura media.

Al mismo tiempo, se empezó a construir la galería subterránea de 3,5 kilómetros que atraviesa longitudinalmente toda la parcela y que servirá de núcleo de comunicación de todas las plantas productivas. El director de ingeniería del grupo catalán, Andreu Puig, indicó a este diario que estará finalizada en un par de meses, iniciándose a partir de entonces las instalaciones de suministro a las diferentes naves.

Detalle del movimiento de tierras, que ha requerido grandes desmontes para nivelar las 180 hectáreas.
Detalle del movimiento de tierras, que ha requerido grandes desmontes para nivelar las 180 hectáreas que ocupará el complejo.
Bon Àrea

Solo la inversión destinada a este cajón de hormigón, que ha rondado los diez millones, refleja las dimensiones de un proyecto que dará empleo a 4.000 personas cuando esté a pleno rendimiento a finales de esta década, con una treintena de edificaciones destinada a la producción, envasado y reparto de todo tipo de productos cárnicos, el punto fuerte de Bon Àrea, pero también de zumos, pan, queso o lácteos. El coste total rondará los 400 millones.

La pretensión es construir ahora el centro logístico previsto en la mitad del complejo urbanizado en paralelo a la carretera autonómica que da acceso a Épila (A-1305) desde la autovía de Madrid. En el extremo colindante con la A-2 se ha asfaltado la rotonda que ordenará el tráfico de acceso a la zona comercial, que incluirá un restaurante para 500 comensales, una tienda de 1.910 m2 , una gasolinera, un bar, un lavadero de coches y camiones y un párquin de 150 plazas. 

También se aprecian avances en lo que será el citado centro logístico con la cimentación de una nave de diez hectáreas. En su interior se acondicionarán los almacenes de productos congelados, refrigerados y secos para atender la expansión de la red de tiendas por el centro, norte y este del país. El director de ingeniería estima que estará operativo a inicios de 2022.

La primera instalación que se ha levantado es la nave de talleres, de 14.000 metros y cuya conclusión está prevista para mediados de 2021. "Servirá como centro de coordinación de todas las obras restantes", añadió Andreu Puig.

La nave de talleres, de 14.000 metros cuadrados, es la primera edificación de la plataforma agroalimentaria.
La nave de talleres, de 14.000 metros cuadrados, es la primera edificación de la plataforma agroalimentaria.
Bon Àrea

Implicación pública

De forma paralela, la DGA sigue adelante con la urbanización exterior, ya ejecutada al 60%, según especificó el consejero de Vertebración, José Luis Soro. A través de Suelo y Vivienda se está construyendo la red de servicios para la planta de Bon Àrea y el área industrial anexa de la Administración, de 35 hectáreas. Allí se han acabado de tender las redes de abastecimiento, saneamiento, electricidad, gas y telecomunicaciones y ahora se asfaltarán los viales.

Igualmente, las dos glorietas estarán listas para la primavera, que se sumarán al ramal de entrada al complejo ya acondicionado. También están "muy avanzados" los colectores, así como el resto de infraestructuras del ciclo del agua. Esto incluye la impermeabilización de un tramo de la acequia de La Hermandad, una de las tres vías de suministro de agua a la plataforma agroalimentaria.

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