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La segunda ola dispara la solicitud de ayudas y aumenta el riesgo de pobreza en la Comunidad

La pandemia amplía el perfil de los usuarios y obliga a las entidades sociales a redoblar recursos. El Ayuntamiento de Zaragoza busca nuevos espacios para ampliar el albergue de cara al invierno.

Reparto de alimentos a familias en la hermandad de El Refugio.
Reparto de alimentos a familias en la hermandad de El Refugio.
Oliver Duch

La segunda ola del coronavirus ha disparado la solicitud de ayudas en Aragón. El verano y la vuelta a la nueva normalidad parecían haber amortiguado el mal arranque de año, pero las consecuencias socioeconómicas de los nuevos rebrotes, que han empeorado la ya difícil situación de cientos de familias de la Comunidad, han hecho que las estadísticas vuelvan a los niveles de las peores semanas de la pandemia.

La última encuesta de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelaba que un 21,1% de los aragoneses estaban en 2019 en riesgo de pobreza, un porcentaje que, según las organizaciones sociales consultadas, podría ser ahora mucho mayor.

En el Ayuntamiento de Zaragoza, la petición de ayudas de urgente necesidad se ha incrementado un 21,6%. Entre enero y octubre se han registrado 38.590 solicitudes frente a las 31.713 de todo 2019. La mayoría, hasta un 85,6%, son de alimentación. Hace un año se concedieron 17.231 por un total de 3,9 millones de euros, y este 2020 van ya por las 31.675, cifra que se traduce en 7,2 millones.

Solo en las tres últimas semanas se han autorizado más de 1.500. La cuantía media, explicaron desde la Concejalía de Acción Social, es de 227,38 euros. "Para muchos, el Ayuntamiento se ha convertido en el único dique de contención social", apuntó el concejal del área, Ángel Lorén, antes de lamentar que el Consistorio esté haciendo este esfuerzo "en solitario", sin "ayuda alguna" por parte de los gobiernos de España y de Aragón.

En el caso del Ayuntamiento de Huesca, las ayudas de urgencia se han disparado más de un 60% en lo que va de año. Entre enero y septiembre se concedieron 231.000 euros, mientras que en todo 2019 el importe global ascendió a 144.000 euros. La mayor cantidad corresponde al período de marzo a mayo, con 122.400, un 53% del total de lo que va de 2020.

El panorama es similar en el Consistorio turolense, que invirtió hasta el 15 de octubre 74.120 euros frente a los 33.983 de todo el año pasado para cubrir necesidades básicas, como la alimentación, alquiler, gafas o energía. Para hacer frente al incremento disparado de los gastos, los 54.000 euros presupuestados para 2020 se han suplementado con otros 200.000.

La crisis ha ampliado, además, el perfil de la pobreza en Aragón. El confinamiento hizo que multitud de familias que hasta ahora no habían necesitado ayuda recurriesen a organizaciones sociales para llegar a final de mes. Las carencias, aseguran las entidades consultadas, no son solo materiales, sino que en multitud de ocasiones, estas personas requieren, sobre todo, de acompañamiento.

"La pandemia ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de familias que partían de una cierta inestabilidad. Todo esto ha hecho que se haya acrecentado aún más", explicó Cristina García, secretaria general de Cáritas Diocesana de Zaragoza. A esta entidad, que ya en agosto agotó el presupuesto previsto para todo el año, acuden hombres y mujeres en porcentajes similares. La mayoría no tienen el apoyo de una red familiar y carecen de empleo.

Más españoles en las listas

En la Hermandad del Refugio de Zaragoza, donde más han notado el aumento de los que acuden a por alimentos es en la economía sumergida, sobre todo entre cuidadoras de personas mayores y empleadas del hogar. Trabajadores que llevaban poco tiempo empleados en la hostelería también han pasado a engrosar sus listados. "Hemos recuperado familias que salieron airosas de la primera oleada y se han encontrado de nuevo sin un sueldo que entre en casa", apunta el hermano mayor del Refugio, Santiago Sánchez.

También se han incrementado los españoles que recurren a la caridad para comer. "Antes era un grupo muy pequeño, ahora de las 799 familias que atendemos hay entre 140 y 150 españolas", dice.

La principal duda ahora es qué ocurrirá cuando se acaben los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. Sobre todo si la pérdida del puesto de trabajo acarrea la pérdida de la vivienda.

Solo el Gobierno de Aragón ha registrado 1.477 solicitudes de ayuda al alquiler. Desde Vertebración del Territorio se ha detectado que muchas no cumplían los requisitos o no se había presentado la documentación exigida, motivo por el que el plazo se ha ampliado hasta el 31 de diciembre.

El Ayuntamiento de Zaragoza, por su parte, ha concedido 1.782 ayudas para este fin. Aunque son 2.392 menos que en 2019 –hay que recordar que, en muchos casos, al igual que sucedió con la luz, su reclamación se ha suspendido temporalmente por la pandemia–, su cuantía media es mayor: 606,6 euros frente a los 454 de hace un año.

Las perspectivas de cara a final de año, no obstante, no son optimistas. Tanto es así que el Ayuntamiento de Zaragoza trabaja ya junto a Cruz Roja para ampliar las plazas del albergue, limitadas a 72 por las restricciones higiénico sanitarias. En este sentido, Lorén avanzó que se están buscando nuevas ubicaciones para ganar entre 25 y 40 plazas y evitar que haya personas que tengan que pasar los meses más duros del año en la calle.

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