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Aragón

'Show' y funeral

Por
  • Eva Pérez Sorribes
ACTUALIZADA 15/06/2019 A LAS 02:00
Las negociaciones debieran respetar el resultado de las urnas.
Las negociaciones debieran respetar el resultado de las urnas.
Raquel Labodía

Que nuestra democracia es un sistema de representación indirecta en el que no elegimos presidentes ni alcaldes sino diputados y concejales, ya lo sabemos. Que lo de la lista más votada ha sido un mantra que debe rechazarse, también. Que la ausencia de mayorías no tiene porque ser insana sino una vacuna contra los rodillos, lo asumimos, y con la madurez necesaria hasta lo deseamos. Pero lo que no sabíamos hasta ahora y aprendimos ayer, entre la estupefacción y el alucine, es que todo vale. Que lo que pasa en Aragón y en Zaragoza depende de los sillones, que no de las ideas, que se reparten el mapa los partidos como cierran o abren factorías en el mundo las multinacionales. Que la nueva política iba a hacerse vieja tan rápido. Que la regeneración iba a acabar en la basura de unos pactos que, lejos de respetar la voluntad de los votantes, son capaces, contra toda la lógica política, de impulsar -aun durante 50 minutos, quién sabe si más- a un candidato como alcalde cuando solo tiene tres concejales de 25 y es la tercera fuerza política. Ha pasado en Huesca. Ocurre en Zaragoza cuando se pacta sin pactar, en el último minuto, contando con quien no se quiere ni se nombra pero existe y se necesita. Invitado de piedra que se rebela y sumas que no suman. Puede pasar también en Aragón. Y ya no hace falta ‘streaming’ para ver las vergüenzas de algunos partidos. Ha llegado el tactismo pero también llegará la desafección. Cuando ocurra, que nadie se rasgue las vestiduras ni llame a la participación. La fiesta de la democracia ya parece el ‘show’ de un funeral.

Eva Pérez Sorribes es directora de Contenidos de la Cadena Ser Aragón

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