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Aragón continúa reforzando la población de trucha autóctona

A lo largo del mes de marzo, está previsto que los 136 kilómetros de cotos deportivos de la Comunidad reciban 1.233.000 huevos embrionados.

Truchas
Suelta de truchas autóctonas en el Valle de Bujaruelo
Heraldo.es

El Gobierno de Aragón sigue esforzándose por reforzar la población de trucha autóctona en la Comunidad. Después de que en las campañas 2017 y 2018 las cuencas fluviales de las tres provincias se repoblasen con cuatro millones de huevos embrionados, 440.000 alevines y unos 1.000 adultos, este año el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad ha ampliado su apoyo a los cotos deportivos con nuevas sueltas.

A lo largo del mes de marzo, está previsto que los 136 kilómetros de vedados del territorio aragonés reciban 1.233.000 huevos embrionados, producidos previamente en las piscifactorias de Planduviar (valle de Broto, Huesca) y Los Pajares (sierra de Albarracín, Teruel).

Para ello, se capturan truchas adultas mediante pesca eléctrica y se les extrae una pequeña de cantidad de material biológico para su posterior análisis. Así, únicamente los ejemplares más puros -100% autóctonos y no centroeuropeos- entran en el programa de fecundación de la DGA.

Los Agentes para la Protección de la Naturaleza entierran cajas Vibert -cubos cerrados con rendijas en las paredes- en la grava, buscando la protección de una piedra para evitar que sean arrastradas por la corriente. Dos semanas después, se comprueba el porcentaje de eclosión de los huevos”, explican fuentes del Ejecutivo autonómico, y destacan que con esta técnica "se logra que los alevines nazcan desde un primer momento en el río".

Uno de los mayores beneficios de este método de repoblación es que las truchas que consiguen sobrevivir tienen una adaptación al medio comparable a la de las truchas salvajes”, prosiguen las mismas fuentes, antes de definir esta política piscícola como “un complemento de gran ayuda para el desarrollo socioeconómico de muchas zonas ribereñas”.

La pesca de la trucha es muy importante para localidades oscenses que se sitúan a orillas de los ríos Ara, Aragón, Cinca, Gállego o Ésera. También para otras turolenses ubicadas en la cuenca del Alfambra, Guadalaviar, Jiloca o Pitarque. “Esta repoblación se va a seguir manteniendo en años venideros con el fin de que nuestros ríos trucheros estén poblados por la especie que debe habitar en ellos”, adelantó Alberto Fernández-Arias, actual jefe de servicio de Caza y Pesca de la DGA.

Conservación

Con el objetivo de proteger las truchas existentes, los últimos planes generales de pesca potencian la modalidad más cuidadosa con la conservación de la especie, que es la pesca en captura y suelta. Además, se han incrementado los tramos de agua en los que está permitida.

Estas actuaciones deben ir de la mano de una política coherente de la Federación Aragonesa de Pesca y Casting, que ha de aumentar los espacios de captura y suelta en los cotos deportivos trucheros. Así, la modadalidad será autosostenible y una fuente de riqueza para los aragoneses”, zanjó Fernández-Arias.

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