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Aragón

Tercer Milenio

Las organizaciones medioambientales alertan de las “consecuencias” que puede suponer innovar en las tareas agrícolas

La recogida mecanizada nocturna de aceitunas en Andalucía puede provocar, según Ecologistas en Acción, la muerte de 2.600.000 de aves. Un dato que puede servir como un toque de atención para Aragón, donde dicho problema todavía no se ha detectado.

Una imagen de archivo de la vendimia nocturna.
Una imagen de archivo de la vendimia nocturna.
Heraldo

“Un pequeño cambio puede producir uno de grandes dimensiones”. Con este mensaje las organizaciones medioambientales quieren concienciar acerca de la introducción de nuevos métodos de producción. “A la hora de empezar a hacer las labores agrícolas de otra forma a la que la naturaleza ya se ha acostumbrado, hay que tener todos los factores en cuenta”, explica Paco Iturbe, de Ecologistas en Acción en Aragón. “El factor medioambiental es determinante, ya que no ‘solo’ puede afectar a la biodiversidad, sino que a medio plazo la calidad de las cosechas se puede ver mermada al haber desaparecido aves e insectos, claves para la polinización”. De esta forma, se pretende concienciar al mundo agrícola de que la introducción de innovaciones siempre debe considerar los cambios que estas pueden conllevar en el medio ambiente.

Y es que, en Andalucía, dicha organización ha denunciado que “la recogida mecanizada nocturna de aceitunas puede provocar la muerte de 2.600.000 de aves”, un problema que “aunque no ha llegado todavía a Aragón –apunta Iturbe–, puede ser una llamada de atención para nuestra Comunidad, en la que este método de producción todavía se encuentra en una fase incipiente”.  En Aragón, la recogida mecanizada nocturna se suele llevar a cabo de una forma más intensiva en los campos de vides, “que no suelen albergar una gran cantidad de aves”, aclara. “Tampoco las zonas de olivos aragonesas son de las dimensiones que las andaluzas, donde por su extensión se convierten en grandes ecosistemas”.

Es por estas razones que en la Comunidad no se ha detectado dicho problema, aunque se debe hacer un seguimiento. “Hay zonas donde puedes no ver ningún ave de día, pero que de noche sean el dormitorio de muchas especies”, detalla Iturbe. “Por ejemplo, para la Expo se decidió iluminar la ribera del río y tras observar que las aves estaban aturdidas, porque se pensaba que era de día y no dormían, se decidió, primero, bajar la intensidad de las luces y, luego, apagarlas”. Con este caso, desde Ecologistas en Acción entienden que en ocasiones es difícil detectar qué va a suceder al introducir cambios en las rutinas a las que ya están acostumbrados los animales y piden analizar cada situación, ya que a primera vista puede parecer que no hay problema. “La contaminación lumínica en la recogida mecanizada nocturna es mínima y el hecho de que se lleve a cabo fuera de la época de nidificación (primavera), que es el momento más sensible, es primordial para que no conlleve consigo consecuencias fatales”. Por ello, alega que aunque para Aragón, por tener una menor extensión de este cultivo, puede no estar siendo de momento un problema, pide que se analice y se tenga en cuenta que “cada zona de cultivo puede tener diferentes características, en cuanto a biodiversidad”.

Por este motivo, desde Ecologistas en Acción no solo piden al sector, del que reconocen que “lo tiene difícil para mejorar su huella ambiental, al estar en crisis por los bajos precios y los altos costes de producción que tiene que soportar”, sino a la Administración: “Se debe poner en valor una agricultura aragonesa sostenible y responsable medioambientalmente, -razona Iturbe-, y para que eso sea posible los distintos gobiernos deben impulsarla”. 

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