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Aragón

Con buen pie

Dos iniciativas parlamentarias han permitido que las personas con discapacidad sean escuchadas en las Cortes de Aragón.

Cada asistente personal es nuestras manos y nuestros pies.
Cada asistente personal es nuestras manos y nuestros pies.
Carlos Muñoz

La política no ha parado en Pilares. El pasado 3 de octubre se celebraba, en la Sala ‘Giménez Abad’ de las Cortes de Aragón, el trámite de audiencias legislativas sobre el Proyecto de Ley de Ordenación de los Derechos y Garantías y la Atención a las Personas con Discapacidad. Siete días después, en la Comisión de Ciudadanía y Derechos Sociales, el debate y la votación de la Proposición no de Ley núm. 206/18, sobre Asistencia Personal, presentada por el grupo parlamentario de Podemos Aragón y ratificada por todos los partidos.

El Cermi da voz a diversas asociaciones. «Planteamos que las personas sordociegas cuenten con recursos y materiales adecuados y accesibles, como cartelería adaptada, referente sanitario, o una figura de apoyo como un mediador comunicativo o intérprete de signos» (ONCE). «Nuestra entidad representa un colectivo muy heterogéneo de personas sordas, independientemente de que su forma de comunicación sea la lengua de signos o la lengua oral con apoyos» (Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón).

La Federación de Salud Mental pide apoyo familiar, medios adecuados en la rehabilitación psicosocial y la inclusión social y laboral. Plena Inclusión, apoyo en lo jurídico y social, atención a alumnos y trabajadores con necesidades especiales y un profesional de referencia. Cocemfe denuncia la falta de asistencia incluso en el entorno sanitario. Zaragoza Vida Independiente: «Somos la voz de todas aquellas personas que ni siquiera han podido levantarse de sus camas esta mañana por no disponer de los apoyos más básicos». Apascide o Asociación de Padres y Amigos del Sordociego y Plataforma DI-SI subrayan la figura del mediador.

La citada Proposición incide en la asistencia personal (art. 19 de la Ley de Autonomía y Dependencia de 2006). «En otras comunidades, existen proyectos de vida independiente que cubren esta necesidad. Autogestionados y sostenidos por las arcas públicas, ofrecen a las personas con discapacidad una vida autónoma, independiente y libre, a un coste mucho menor que una residencia». Diez años ha costado a ZAVI en Aragón que los políticos puedan ver y escuchar. ¡Levántate y anda! Cada asistente personal es nuestras manos y nuestros pies.

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