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Aragón

Sigue la fuga de médicos al extranjero y otras comunidades y agrava la falta de especialistas

El goteo en la salida de facultativos acentúa el déficit de profesionales, que afecta a todo Aragón. Destaca también la alta cifra de profesionales que participan en proyectos de cooperación y desarrollo.

Concepción Ferre, frente a la sede del Colegio de Médicos de Zaragoza
Concepción Ferre, frente a la sede del Colegio de Médicos de Zaragoza
José Miguel Marco.

En el primer semestre de este año, un total de 41 médicos de Aragón –40 de Zaragoza y 1 de Teruel– han solicitado el certificado de idoneidad profesional, un documento que los facultativos deben pedir para poder ejercer su profesión en terceros países. A estas salidas al extranjero hay que sumar los traslados a otras comunidades limítrofes, un número que solo en Zaragoza fue de 58 médicos hasta junio.

Este goteo de marchas de profesionales de la sanidad, si bien no es alarmante por su volumen, preocupa y mucho a los representantes del colectivo médico de la Comunidad porque consideran que en Aragón llueve sobre mojado y agrava un déficit de especialistas que viene siendo denunciado desde hace años.

Al igual que ocurre en el resto de España, la cifra de los aragoneses que optan por ejercer en el extranjero ha ido al alza en los últimos años. Así, según los datos facilitados ayer por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, en la Comunidad se solicitaron 63 certificados en 2017, 62 un año antes y 47 en 2015. El número de los pedidos hasta junio hace prever que 2018 acabará con una cifra superior a la del pasado ejercicio.

Desde el Colegio de Médicos de Zaragoza, que aglutina al mayor número de colegiados de Aragón –su cifra ronda en este momento los 8.000– se detalló ayer que de los 40 profesionales zaragozanos que han solicitado hasta junio el certificado de idoneidad profesional, 20 médicos lo han pedido para participar en proyectos de cooperación y desarrollo, 17 para trabajar y 3 para estudiar. Asimismo, según los datos del Colegio, la mayoría de los profesionales que pidieron el documento para ejercer fuera, lo harán en países de habla inglesa (no solo Gran Bretaña o Irlanda, sino también en países nórdicos). "En cuanto al perfil de los solicitantes no difiere mucho del nacional. El informe del Consejo General recoge que más de la mitad son hombres,menores de 35 años, provenientes del ámbito hospitalario. Aunque cuando se va al detalle de las especialidades o áreas sanitarias específicas de cada solicitante, Atención Primaria copa casi el 20% de todas las solicitudes.

En cuanto al otro éxodo, el que se produce por la marcha de profesionales sanitarios a provincias o comunidades limítrofes, el Colegio de Médicos de Zaragoza avanzó que, según los datos del primer semestre, el balance es desfavorable: 58 médicos se trasladaron a otros territorios, en tanto que llegaron 37. "Estamos en números rojos", explicó ayer de manera gráfica la presidenta del Colegio, Concepción Ferrer, quien apuntó que si a estos 58 profesionales que han optado por ejercer en otra comunidad se suman los 20 que se han ido al extranjero, la situación es preocupante: "Hay un éxodo de médicos importante –afirmó–. Calculando los facultativos que se van y los que llegan, el balance es desfavorable para la provincia". Y esto en Zaragoza, donde la falta de algunas especialidades médicas no es tan acuciante como en localidades de Huesca o Teruel.

Ferrer recordó ayer que la inquietud del colectivo médico no se debe a que las cifras sean alarmantes en sí mismas, por el volumen de profesionales que abandonan cada año el sistema sanitario aragonés, sino por la tendencia que marcan: «Es un goteo permanente –dijo–, en un territorio que tiene plazas de especialistas sin cubrir por falta de médicos. Y estas carencias se van sumando hasta generar situaciones tan complicadas como las que se viven en Teruel, donde faltan anestesistas".

"No tenemos las condicione laborales oportunas"

"Cuando hay problemas serios en zonas de Aragón porque no tenemos especialistas, que los que hay se nos vayan es muy preocupante". Así de tajante se mostró ayer la presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza, Concepción Ferrer.

En opinión de la representante de los profesionales de Zaragoza, "no se puede hacer un drama por las cifras" porque el número de médicos que se van al extranjero a trabajar no es exageradamente alto, pero reconoció que le preocupa que vuelvan a "repuntar" las solicitudes del certificado de idoneidad y que médicos aragoneses prefieran irse a ejercer al extranjero.

Aunque lo que más inquieta a Ferrer es la decisión de cambiar de comunidad para trabajar. "En ambos casos, significa que nosotros no estamos creando las condiciones laborales oportunas para que los facultativos se quieran quedar aquí. Y eso es preocupante", afirmó.

Contra la injerencia política

La presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza recordó que Aragón está rodeada de "comunidades muy potentes", desde el punto de vista sanitario. "Las condiciones que ofrecen en Navarra o el País Vasco son mejores que las nuestras: más salario y plazas más estables", aseguró.

Y reiteró también una opinión que defiende desde hace años: "El problema de la sanidad –aseguró– es la injerencia política". Ferrer explicó que mientras en otras comunidades se mantiene desde hace años una política sanitaria coherente, en Aragón se dan bandazos. "Cada equipo que entra a gestionar quiere dejar su impronta –aseguró– y esa actuación sanitaria de vaivén no facilita la coordinación".

Asimismo, mostró su preocupación por el hecho de que médicos de familia, en un número considerable en relación con el total de solicitantes del certificado de idoneidad, hayan mostrado su deseo de irse a trabajar a otro país. Algo que también ocurre, por otra parte, en el resto de España. "A las autoridades sanitarias esto debería hacerles pensar de manera muy seria", dijo."Tenemos una Atención Primaria anclada en el siglo XX –afirmó–, no en el XXI".

En cuanto a la juventud de los solicitantes, la presidenta del Colegio de Zaragoza explicó que, en su opinión, esto significa que hay profesionales jóvenes que tras estar unos años en la Comunidad han considerado que las expectativas que les aguardan no son las mejores."Pueden trabajar, pero ¿de qué manera, en qué plazas con que esperanzas de promoción?".

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