El atropellado en Épila niega que disparara al conductor y le acusa de simular el ataque

La juez no cree su versión de los hechos y ha ordenado su ingreso en prisión por tentativa de asesinato en cuanto reciba el alta médica, puesto que sigue hospitalizado en el Servet.

El vehículo tenía impactos de bala en la parte delantera y en el volante
El vehículo tenía impactos de bala en la parte delantera y en el volante
Guardia Civil

Una comisión judicial se ha trasladado ya al Hospital Miguel Servet de Zaragoza para tomar declaración a F. A. J. E., el hombre que resultó herido grave el pasado 28 de marzo en Épila al ser atropellado por un vehículo conducido por un vecino de la localidad. Según la Guardia Civil, el joven que iba al volante, J. C. H., de 27 años, solo trataba de ponerse a salvo, puesto que el primero le había disparado previamente. Sin embargo, a preguntas de la juez, el hospitalizado negó haber abierto fuego contra el conductor y llegó a acusarle de fingir el ataque como estrategia defensiva. Pero su versión de los hechos no convenció a la magistrada, que ordenó su envío a prisión por tentativa de asesinato en cuanto reciba el alta médica.

Las explicaciones del encausado no han hecho mas que enmarañar más un suceso que tuvo en vilo a los vecinos de Épila y la comarca de Valdejalón, ya que inicialmente se ignoraba quién había efectuado los disparos y el conductor se dio a la fuga. La Guardia Civil llegó a lanzar una alerta a todas sus patrullas advirtiéndoles de que el joven podía ir armado. Pero cuando logró localizarlo al día siguiente, la investigación dio un giro, ya que los agentes comprobaron que el parabrisas de su coche presentaba dos impactos de bala. Uno de ellos llegó a atravesar el cristal, pero quedó incrustado en la goma del volante y el conductor evitó una muerte casi segura.

El vecino de Épila pasó de agresor a víctima y fue puesto de inmediato en libertad, investigado, eso sí, por un delito de lesiones graves. Porque el presunto autor de los disparos tuvo que recibir asistencia médica urgente al presentar graves lesiones en una pierna y en la cadera.

Tapó el coche con una manta

El conductor tiroteado declaró ante los investigadores que F. A. J. E., con domicilio en Illueca, fue a por él sin ningún motivo. Sin embargo, según ha podido saber HERALDO, cuando el sospechoso declaró ante la juez le explicó que había tenido un rifirrafe con el vecino de Épila. Al parecer, el primero le recriminaba al joven la forma en que trataba a una chica con la que estaba saliendo y que es pariente del ahora encausado.

El investigado por tentativa de asesinato asegura que nunca empuñó ningún arma e insiste en que la única víctima de este extraño suceso fue él, ya que afirma que J. C. H. lo atropelló por dos veces. Porque, según le contó a la juez, tras arrollarlo una primera vez dio marcha atrás para volver a pasarle por encima antes de darse a la fuga.

El vecino de Illueca mantiene que fue el propio joven quien, tras marcharse del lugar del atropello, usó una pistola para disparar contra su coche y montarse una coartada. De la instrucción del caso se encargará un juzgado de La Almunia, por lo que será este quien estudie las pruebas y valores que versión le merece mayor credibilidad.

Cuando se halló el vehículo fugado en Alagón estaba tapado con una manta. Al comparecer en calidad de detenido ante los investigadores, el conductor tiroteado manifestó que tuvo miedo por su vida. Se desconoce si fue también esta la razón por la que trató de ocultar el turismo.

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