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Aragón

La obra de desdoblamiento de la N-232 está bloqueada y acumula un retraso de 20 meses

El tramo Figueruelas-Gallur debería estar ejecutado al 68% pero solo se ha acometido un 14%.

Una de las pocas máquinas que trabajan en las obras, a la altura de Pedrola, el pasado día 25.
Una de las pocas máquinas que trabajan en las obras, a la altura de Pedrola, el pasado día 25.
Toni Galán

Las obras del desdoblamiento de la N-232 entre Figueruelas y Gallur están bloquedas y acumulan un retraso de 20 meses ante la imposibilidad de ejecutarlas por las deficiencias en el proyecto. El tramo de la futura A-68 debería estar ejecutado al 67,68%, pero más de dos años después de su adjudicación solo se ha acometido un 14% de los trabajos. El Ministerio de Fomento tramita ahora un modificado del proyecto que aprobó hace ocho años y por el que pagó 1,3 millones de euros. El sobrecoste que deberán asumir las arcas estatales asciende a 891.000 euros, según las estimaciones de las empresas adjudicatarias.

Las máquinas apenas han avanzado y ni siquiera se ha podido acometer la primera tarea de las obras, el desvío de los servicios afectados por el trazado de la futura autovía de Logroño (A-68). No obstante, unos pocos operarios trabajan en la actualidad en tareas que no están afectadas, como el desvío de varias líneas eléctricas y en la instalación de una escollera junto al nuevo enlace de Luceni, como pueden apreciar los conductores.

La realidad es que los miles de turismos y camiones que transitan a diario por la N-232, una de las de mayor siniestralidad de Aragón, están condenados a seguir haciéndolo. Solo en el último año se han contabilizado seis accidentes en los dos tramos pendientes de desdoblar (Figueruelas-Gallur y Gallur-Mallén) y en dos de ellos perdieron la vida dos personas.

Demora en cadena hasta 2021

La construcción de los 14 kilómetros de autovía entre Figueruelas y Gallur se adjudicó en octubre de 2015 con un plazo de ejecución de 36 meses, lo que garantizaba su puesta en servicio para este mismo otoño. Nada más lejos de la realidad, ya que Fomento decidió justo un año después demorar el fin de obra hasta el 30 de abril de 2019, con el consiguiente incumplimiento de las anualidades de inversión y sin hacer pública su decisión.

Y ahora, con las deficiencias detectadas en el proyecto, aún se alargará su construcción y habrá que esperar, como mínimo, hasta principios de 2021. La fecha definitiva dependerá del momento en que se autorice el modificado del proyecto de construcción, cuya solicitud por parte de la dirección de obra, a cargo de la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón, se remonta a marzo de 2017.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, reconoció la semana pasada en un desayuno informativo del PP en Zaragoza la tramitación del citado modificado, aunque no dio una fecha para su aprobación.

Para hacerse una idea del retraso acumulado, no se puede terminar siquiera el desvío de los servicios afectados, una tarea que con el cronograma oficial debería haber concluido en 2016 y que a estas alturas solo se ha acometido al 50%. Además, el año pasado se tendrían que haber construido los tres viaductos previstos y todos los pasos superiores, pero solo se ha logrado acometer el 41% del movimiento de tierras.

Conflicto por las líneas eléctricas

Buena parte de la parálisis es debida a la imposibilidad de reponer las líneas eléctricas de Endesa, ya que las contratistas han comprobado que hay tramos afectados que no están recogidos en el proyecto y otros sí previstos "incumplen los gálibos (distancias) horizontales a la traza de la nueva autovía y no respetan sobre el tronco de la autovía el gálibo vertical mínimo". Esto ha provocado que no se pueda abordar en los sectores afectados los movimientos de tierra y la construcción de estructuras, entre otros trabajos.

Si la obra se adjudicó por 47,4 millones, solo se llevaban ejecutadas obras por un importe de 6,7 millones al cierre del pasado ejercicio, según los cálculos de las contratistas, la unión de empresas formada por Ferrovial y MLN, en un extenso informe remitido al Ministerio de Fomento hace dos semanas.

En dicho informe se incide en que mientras no se apruebe la modificación del proyecto de la autovía no se podrán desviar las líneas eléctricas y con ello desbloquear los trabajos que condicionan el plazo final para este desdoblamiento tan reivindicado en Aragón.

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