Despliega el menú
Aragón

Un 37% de los mayores de 70 años ingresados sufren desnutrición

Aragón estrenará en 2018 un cribado para detectar desde los centros de salud casos de malnutrición en ancianos y niños.

La jornada se celebra en el salón de actos del Miguel Servet.
La jornada se celebra en el salón de actos del Miguel Servet.
Guillermo Mestre

Uno de cada tres mayores de 70 años  ingresados (un 37%) sufre algún grado de desnutrición, afectando especialmente a los que padecen algún tipo de cáncer o enfermedades del sistema circulatorio o respiratorias. Esto supone, según los expertos, que los costes hospitalarios se multiplican por dos y aumente la estancia media. Ante estos datos, Aragón pondrá en marcha a partir del próximo año un proyecto de cribado nutricional, por el que las enfermeras de los centros de salud intentarán detectar cualquier caso de desnutrición en niños y en mayores de 65 años.

La iniciativa, una de las pocas de estas características en España, ha sido presentada esta mañana en la IX Jornada Aragonesa de Nutrición, celebrada en el hospital Miguel Servet de Zaragoza. Aragón ha tomado la delantera en aplicar este cribado tras el trabajo desarrollado desde el Ministerio de Sanidad por la Alianza Mas Nutridos, en la que se ha visto la necesidad de tomar medidas.

El proyecto versará en el trabajo de la enfermería, a la que está previsto formar durante las próximas semanas sobre la puesta en marcha de este cribado. Ha sido necesario introducir una serie de parámetros de medición en el sistema informático de Atención Primaria, denominado OMI. "Ha sido más difícil de lo que en principio pensábamos por cuestiones informáticas", ha precisado este jueves por la mañana la responsable de las jornadas y de la Unidad Funcional de Dietética y Nutrición del Miguel Servet, María Lourdes de Torres.

La preocupación se centra sobre todo en mayores, ya que según recuerdan los expertos, en las revisiones de los niños sí que existen criterios o percentiles que detectan cualquier problema nutricional. De Torres explica que se usará en un primer momento el test MNA-SF con cuestiones sencillas, como el Índice de Masa Corporal (IMC) o los hábitos de alimentación (si ha comido menos en los últimos tres meses y por qué motivo o la movilidad de la persona, por ejemplo).

Si en este primer cuestionario se detecta cualquier problema, se pasará a otro test más completo denominado MUST.Este es un instrumento de cribado de cinco pasos, diseñado para identificar a adultos malnutridos u obesos. "Si aquí se localiza un problema, el caso deberá estudiarse y remitirse al médico", apunta la profesional.

La desnutrición en los ancianos, según hace hincapié De Torres, es un grave problema que tiene consecuencias sociales y económicas. Muchos de estos mayores tienen patologías asociadas y son enfermos crónicos que precisan ser hospitalizados en muchas ocasiones. La desnutrición relacionada con la enfermedad conlleva, recuerda De Torres, con un incremento de la morbilidad (infecciones, retraso en la consolidación de fracturas...), un aumento de las estancias hospitalarias de la tasa de reingresos e incluso de la mortalidad y los costes asociados. "La Unión Europea ya vio la necesidad hace años de intervenir en esta cuestión por las consecuencias que acarreaba", destaca.

Precisamente, la jornada que se están celebrando en el Miguel Servet debate sobre varias cuestiones relacionadas con la desnutrición o aspectos de la alimentación. El consejero de Sanidad, Sebastián Celaya, que ha inaugurado la sesión, ha elogiado "el alto interés" de los profesionales sanitarios en estudiar, detectar cuanto antes y tratar los problemas relacionados con la nutrición. En ese sentido, ha recordado que "la obesidad y la falta de ejercicio físico" son los dos "suspensos" en salud de los españoles y ha abogado por "la responsabilidad individual" para superarlos.

Etiquetas
Comentarios