Aragón

"Vine de un campo de refugiados en Grecia a Zaragoza escondido en un camión frigorífico"

Lian Faez Al Ahmad, estudiante sirio de 24 años, cuenta cómo escapó de su país. Sufrió torturas y vivió en varios campos de refugiados.

Lian Faez Al Ahmad, en el Espacio Pangea, en Zaragoza.
Lian Faez Al Ahmad, en el Espacio Pangea, en Zaragoza.
María Ordovás

Hace cuatro años, Lian Faez Al Ahmad era un estudiante universitario sirio con una vida tranquila. Vivía con su familia en Alepo e iba a la universidad. Hasta que la bombardearon y cerró el centro. Después comenzó un largo viaje que le llevó al Líbano, Turquía, Grecia y, finalmente, Zaragoza, escondido en un camión frigorífico.

Se puede empezar contando su historia por el final: "Para poder salir de un campo de refugiados en Tesalónica y llegar a España contacté con una mafia. Pagué 2.000 euros y me metieron en una caja dentro de un camión frigorífico. Estuvimos tres días de viaje. Hasta que el conductor paró en la carretera a las afueras de una ciudad y me dijo que eso era Zaragoza. Que fuera andando y preguntara por el Pilar", cuenta Lian, refugiado sirio de 24 años que vive en Zaragoza desde aquella mañana del 23 de octubre de 2016.

Lian es una de las 320 personas acogidas en Aragón dentro del Programa de acogida e integración para solicitantes y beneficiarios de protección internacional desde 2015. Son ciudadanos originarios de 30 países. Casi un tercio son sirios (95), seguidos de venezolanos y ucranianos. Lian fue este jueves por la mañana a la comisaría de Policía a firmar la renovación de su tarjeta de residencia y trabajo. Y por la tarde, contó su historia en un acto en el Espacio Pangea, un nuevo despacho de abogados y lugar de encuentro (en el paseo de Echegaray de Zaragoza).

Torturas y huida

Lian conoció de primera mano el terror del Estado Islámico. "Un día vinieron a buscarme a casa. Me taparon la cabeza, me metieron en un coche tres horas y me llevaron a una cárcel bajo tierra. Me pegaron, me tuvieron cuatro días colgado por los pies. Me dijeron que era porque había estado estudiando Derecho en la universidad. Un día hubo un bombardeo, no sé quién tiró las bombas, y varios aprovechamos para escapar de allí", cuenta ahora tranquilo, mezclando inglés y español que ha aprendido en estos últimos meses.

Consiguió salir de la zona controlada por el Estado Islámico en Siria y escapó a Turquía. Dejaba atrás a su familia y la guerra, y buscaba llegar a Europa. Desde allí cruzó en barca a Grecia con otras 60 personas. Y acabó en marzo de 2016 en el campo de refugiados de Idomeini, en Grecia, cerca de la frontera con Macedonia.

"Estábamos miles de personas repartidas en tiendas. Allí conocí a voluntarios de diversas organizaciones, varios españoles. Buscaban traductores de árabe. Yo aprendí inglés en dos meses, con libros que me dejaban y hablando con la gente. Y me convertí en traductor para los médicos y voluntarios del campo", cuenta. Después fue trasladado a otro campo de refugiados en Tesalónica. Y desde ahí planificó su viaje a España.

Su vida en Zaragoza

Cuando el camión le dejó en Zaragoza, Lian se puso en contacto con un grupo de zaragozanos a los que había conocido en Idomeini. Una mujer le acogió en su casa un mes mientras la asociación Accem (una de las que gestiona en Aragón la acogida de refugiados) le buscaba un piso. Después vivió seis meses con otros cinco solicitantes de asilo en un piso de Accem.

"Me gusta Zaragoza. Aquí tengo amigos y me han acogido muy bien. Quiero volver a estudiar y quiero trabajar. Quiero llevar una vida normal. Pero es difícil encontrar un empleo en mi situación", apunta.

Lian vive ahora con un amigo sirio en un piso de alquiler en las Delicias. Gracias al programa de acogida e integración para refugiados recibe durante un tiempo limitado una ayuda económica. En su caso, 300 euros para el alquiler y 260 para gastos. Busca trabajo y sigue aprendiendo español por su cuenta. En el futuro le gustaría reencontrarse con su familia, dispersos por Siria, Turquía, Líbano y Arabia Saudí.

Etiquetas
Comentarios