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Aragón

Aragón, un país de montañas

Tres rutas botánicas para disfrutar de las plantas y el entorno

Existen en Aragón diversas rutas botánicas que nos ofrecen una manera distinta de disfrutar de nuestros paseos por la naturaleza. Ofrecemos tres propuestas para conocer mejor nuestro entorno.

Panel botánico junto a la vegetación palustre típica de humedal en los Ojos del Pontil.
Panel botánico junto a la vegetación palustre típica de humedal en los Ojos del Pontil.
Roberto del Val

Estos meses son los más propicios para realizar muchas de las rutas botánicas que existen en Aragón, ya que una gran mayoría de las plantas se encuentran en periodo de floración.

En nuestras salidas a la naturaleza debemos respetar la vegetación: no cortar flores ni coger plantas para casa. Además de ser prácticas muy poco respetuosas, pueden acarrearnos multas muy gravosas si se trata de especies protegidas. Una buena idea es proveerse de una guía de árboles y plantas e intentar identificar la vegetación con la que nos vamos encontrando. Se puede empezar a practicar en los parques urbanos.

Hoy proponemos tres rutas situadas en lugares muy distintos de la comunidad:

Ojos del Pontil, especies de humedal

En Rueda de Jalón, el espacio natural de los Ojos de Pontil, es una importante zona húmeda de unas seis hectáreas, donde afloran unos manantiales de agua termal, rodeados por la vegetación palustre típica de humedal: carrizo, anea, juncos, masiega, lirio amarillo, etc. y, más lejos de la orilla, el tamariz, la sosa, la salsona con sus flores amarillas, malvavisco, zarzas con moras y otros frutos rojos y la bonita salpicara con su floración rosada. Entre los arboles destacan olmos, chopos y sauces blancos. Los Ojos del Pontil se encuentran a 1 km de la localidad de Rueda, en la margen izquierda del río Jalón. No existe ninguna complicación para llegar a este espacio ni para recorrer la zona.

Luesia, del bosque mediterráneo al alpino

Alrededor de Luesia se han creado tres rutas (a Fuente L’Artica, al Fayar de Gozopaño y a Puy Fonguera), entre los 9 y los 2 km que permiten vivir la experiencia de pasar casi de un salto de una vegetación típicamente mediterránea a un ecosistema plenamente alpino. Durante los primeros 2 km de recorrido se observan aliagas, tomillos, enebros, endrinos, lino y robles y carrasca. Después se pasa a un monte alpino con hayedos como el de Gozopaño, acebo (con algún ejemplar de gran tamaño) arce, madreselva, helecho común y flores de narciso en la primavera. Los recorridos se encuentran señalizados y discurren por sendero, por lo que no presentan mayores dificultades. Algunas de las placas que identifican las especies deberían ser repuestas.

Bea, varias especies de orquídeas

En la comarca del Jiloca, esta ruta que va de Bea a Piedrahita permite observar 4 ‘árboles monumentales’ -la sabina de Bea, dos carrascas centenarias (entre ellas la ‘Abuela de Bea’) y el chopo cabecero de Piedrahita-, y una buena representación de varias especies de orquídeas -ahora en floración-, entre otras flores singulares, que se encuentran protegidas. Atraviesa bosques de quejigos. De Piedrahita sale una ruta geológica a Loscos. Unas 3 horas de duración, recorrido sencillo que discurre siempre por sendero, puede hacerse en familia, no atraviesa ninguna dificultad. El camino se encuentra marcado como sendero PR y existe señalización explicativa en cada paraje.

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