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Los 80 operadores de drones de Aragón, pendientes de la nueva regulación del sector

Piden una norma menos restrictiva, que permita volar sobre poblaciones. El uso de estas aeronaves se consolida en casos de emergencia y en sectores como la agricultura, la ganadería o el audiovisual.

Una prueba del dron en el que trabajan Sesé e ITA Innova para hacer el inventario de un almacén.
Los 80 operadores de drones de Aragón, pendientes de la nueva regulación del sector
Sesé-ITAInnova

Según datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), en diciembre de 2014 había en España 50 empresas autorizadas para operar con drones; una de ellas, en Zaragoza. Hasta el pasado viernes, dos años y medio después, este número ha escalado hasta las 2.238 (80 de las cuales operan en Aragón). Estas cifras ponen de manifiesto el crecimiento sin precedentes que ha vivido el sector en muy poco tiempo y abre una incógnita sobre su evolución futura.

"Para muchos, un dron no es más que un ‘bicho’ volador. Por eso, el sector está en este momento en el proceso de explicarle a la gente las posibilidades, los múltiples usos que tienen estos aparatos", explica Ana Pilar Carrasco, responsable de Comunicación de ACG Drone. Esta empresa es una de las 80 operadoras aragonesas autorizadas por AESA para pilotar drones con fines profesionales, una cifra que en la Comunidad no ha dejado de crecer desde 2015. Aunque, en opinión de Carrasco, este impulso, que vivió su año de locura en 2016, ha perdido algo de fuelle a la espera de que se apruebe el reglamento que debe regular y desarrollar la actividad.

Apunta que mientras la norma se debate, algunos operadores que se han homologado durante estos años ante la AESA para utilizar drones en el campo audiovisual (en campañas publicitarias, fotografía, vídeos…) no lo están teniendo fácil para subsistir.

El sector se queja de que la legislación que se aprobó en 2014, en un intento por ordenar un fenómeno que había crecido mucho y sin control en poco tiempo, es excesivamente restrictiva e impide el completo desarrollo de muchas de estas empresas. Lo cierto es que cuando se legisló se aseguró que era una regulación transitoria y se anunció que en breve se publicaría un decreto que permitiría mayores oportunidades para el desarrollo social y económico de este sector.

Por ejemplo, la normativa vigente prohibe pilotar drones sobre poblaciones y zonas urbanas, una limitación que el sector espera que se elimine en la nueva regulación, "lo que ampliaría las posibilidades de negocio para muchas de estas empresas, por ejemplo las especializadas en audiovisuales", asegura Carrasco. En cambio, otras prohibiciones de la normativa actual probablemente se mantengan en el futuro reglamento. Así, seguirá limitado el vuelo de drones en las inmediaciones de los aeropuertos y aeródromos, en los parques y espacios naturales (salvo en casos excepcionales como situaciones de emergencia) o sobre aglomeraciones de personas (parques, playas, celebraciones, etcétera). Puede que sí se permita (algo que ahora tampoco es posible) pilotar drones por la noche.

Los operadores que sí se están consolidando son los que ofrecen servicios relacionados con el control de cultivos agrícolas, ganaderos, la topografía o la vigilancia. Aunque las posibilidades de uso de estas aeronaves son casi ilimitadas. "Propón lo que quieres y te diremos si puede hacerse", acostumbra a decir Raúl de Narciso, gerente y piloto de Zenith Drones, otra de las compañías que opera con drones en Zaragoza. Puede parecer una exageración, pero la Universidad de Zaragoza da fe del interés que hay en algunos sectores industriales de Aragón por encontrar la manera de emplear drones para agilizar y hacer más eficientes algunos de sus procesos.

En este sentido, uno de los proyectos más innovadores de cuantos se están desarrollando en la Comunidad en este momento lo lidera el grupo logístico aragonés Sesé, que lleva medio año investigando, junto con ITA Innova, el desarrollo del primer dron autónomo (sin piloto) capaz de volar en interiores. "Tecnológicamente, todo es posible", asegura Roberto Lorente, responsable de I+D del Grupo Sesé. "Lo que está costando –apunta– es imaginar los usos posibles". Algo en lo que puede ayudar Expodrónica, la feria que se celebra anualmente en Zaragoza y que lleva ya dos ediciones con gran éxito de visitantes y participantes. Un buen foro para que el que imagina una aplicación para un dron (en apariencia imposible) y el que puede desarrollarla se encuentren.

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