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Casi 400 vecinos de Tarazona reviven la tradición de la matacía

El barrio de San Miguel realiza por tercer año una jornada que ha recuperado una costumbre perdida.

Fiesta de la matacía en Tarazona
Casi 400 vecinos de Tarazona reviven la tradición de la matacía
N.B.

El barrio de San Miguel de Tarazona se ha llenado este sábado de actividad gracias a la tercera edición de la jornada de ‘La matacía y el mondongo’ organizada por la asociación de vecinos ‘El Puerto’. Casi 400 personas reservaron su plaza por un precio de 10 euros.

La programación ha incluido despiece del cerdo, almuerzo con brasa y picadillo, mondongo en vivo en la placeta, comida a base de judías con matanza, subasta de productos de la matacía, y cena con jamones asados al horno.

“La verdad es que acompaña mucho el día y la gente es muy colaboradora, así que se crea un ambiente majo”, ha dicho Asun Usón, presidenta de la asociación vecinal. “Para el barrio ha significado esto mucho, porque son costumbres que se están perdiendo”, ha añadido, después de terminar de preparar las butifarras, chorizos, morcillas y longanizas.

Para el evento, se han matado tres cerdas en un matadero industrial. “Las despiezamos enteras aquí y utilizamos todo lo que se puede aprovechar para brasa o para las judías y las otras piezas que no son susceptibles de elaboración instantánea, se subastan después de la comida junto con el embutido”, ha explicado Toño Calvo, uno de los responsables de la organización.

Para el almuerzo se han preparado 40 kilos de migas, 25 de picadillo de chorizo y “todo de la matanza que pueda ir a la brasa, que pueden ser unos 200 kilos”. Para la comida se han elaborado 45 kilos de judía trapera de Tarazona y la jornada gastronómica continúa por la noche. “Todos los jamones se han llevado desde primera hora de la mañana al horno para asarlos durante doce horas”, ha contado Calvo, para quien “lo realmente importante es la labor de las mujeres que han estado trabajando toda la mañana realizando unas morcillas espectaculares, y una butifarra tremenda, el chorizo y la longaniza necesitan un tiempo de secado”.

Una jornada inolvidable que resalta la unión de los vecinos y en la que hasta el sol ha puesto su granito de arena para que todo saliese a la perfección. “En San Miguel compramos todo el lote, hasta el día”, ha asegurado Toño Calvo.

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