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El Ejército combate la falta de limpiadores haciendo fregar las cacerolas a la tropa

El bloqueo presupuestario ha obligado a adoptar medidas durante
4 días en varios acuartelamientos. La Academia General Militar
ha sido una de las más afectadas.

Los soldados han fregado las cacerolas en la cocina.
El Ejército combate la falta de limpiadores haciendo fregar las cacerolas a la tropa

La Academia General Militar de Zaragoza (AGM) y otros acuartelamientos aragoneses se han visto forzados esta semana a recurrir a la tropa para garantizar "las mínimas condiciones de higiene y salubridad" de sus instalaciones. O lo que es lo mismo, a los soldados les ha tocado tirar de fregonas, mocho y estropajo para hacer el trabajo del que habitualmente se encargan los empleados de empresas externas de limpieza. Y todo porque el cerrojazo presupuestario y la falta de constitución de un nuevo Gobierno han impedido renovar los contratos de servicios del Ejército.

Según fuentes castrenses, una de las dos regiones militares a las que ha afectado esta contingencia es la Pirenaica, en la que se encuadran los acuartelamientos de Zaragoza y Huesca (las Fuerzas Armadas no tienen presencia en Teruel). Entre los centros de adiestramiento que se han visto obligados a adoptar medidas para combatir la falta de personal de limpieza destaca la Academia General Militar de Zaragoza (AGM), donde expiraba el contrato de limpieza el pasado 30 de septiembre.

"Hemos tenido que pensar soluciones de emergencia para capear la contingencia, pero han sido las menos lesivas para todos", aseguraban ayer fuentes del Ejército de Tierra. "Además, el problema ha durado tan solo cuatro días, puesto que hoy –por ayer– los empleados de la empresa de limpieza han vuelto a desempeñar sus funciones", aclaraban. En cualquier caso, estas mismas fuentes confirmaban que en el comedor de la AGM se han estado utilizando esta semana bandejas de plástico de usar y tirar en lugar de la tradicionales –de metal– para no tener que fregarlas.Del mismo modo, se ha ordenado a los militares usar sus cubiertos de campaña para que cada uno se encargara después de limpiar los suyos.

"La primera consigna ha sido que cada cual se hiciera responsable de su espacio: los soldados de sus dormitorios y los mandos de sus respectivos despachos", indicaba un portavoz oficial del Ejército de Tierra. En cuanto a los aseos, vestuarios y resto de zonas comunes, se han establecidos turnos y cuadrillas para adecentarlos. Lo mismo ha ocurrido en la cocina de la AGM, donde la tropa se ha encargado de fregar las cacerolas y utensilios que cada día se emplean para preparar las comidas.

El mismo problema en Huesca

Dos días han estado también los soldados destinados en Huesca y Jaca asumiendo la limpieza de las zonas comunes y de trabajo de sus cuarteles. Los empleados de la contrata regresaron a sus puestos ayer, después de que se desbloqueara la situación la medianoche anterior. En el cuartel Sancho Ramírez de la capital oscense, en el que en estos momentos hay entre 225 y 240 profesionales destinados, trabajan tres personas a jornada completa de la empresa Multianau de Graus. Es la misma que presta el servicio en Jaca para el Regimiento Galicia y la Escuela Militar de Montaña. Además, en el cuartel Sancho Ramírez ya están en la cuenta atrás hasta el cierre definitivo –si no hay contraorden y no puede haberla con un Gobierno en funciones– fijado para el 31 de diciembre. En este tiempo, tienen que ir recogiendo e iniciando el traslado a Zaragoza para que todo quede limpio.

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