Aragón

"A las víctimas del Corona nos han tratado a patadas"

Familiares de fallecidos en el incendio ocurrido hace 37 años llevan flores al monumento del atentado de la casa cuartel.

Marta Berdor, de blanco, y María Gracia Roca, colocan flores en el monumento de la casa cuartel.
Marta Berdor, de blanco, y María Gracia Roca, colocan flores en el monumento de la casa cuartel.
J. M. Marco

Marta Berdor es una zaragozana que perdió a su hermana María Teresa en el hotel Corona, donde trabajaba de camarera y el incendio la cogió en la planta 9. Tiene muy claro que las víctimas del "atentado" no han sido reconocidas en los 37 años transcurridos ayer. "Nos han tratado a patadas y encima se te ríen. No tenemos ni una placa donde recuerden a los que murieron", denunció Marta Berdor, natural de Biota, antes de colocar un ramo de flores en recuerdo de los 79 fallecidos esa mañana en el monumento del atentado de la casa cuartel de la Guardia Civil.

"Somos unas víctimas sin voz. La ley aragonesa de terrorismo no ha reconocido a los que murieron en el incendio y eran nacidos fuera", apuntó María Gracia Roca, una barcelonesa viuda de Francisco Sidera, director comercial de Areslux, que estaba en Zaragoza por motivos de trabajo. "Hasta el año 2000 no nos reconocieron como víctimas y fue gracias a Jaime Mayor Oreja (ministro del Interior). Pero los juzgados (la Audiencia Nacional y el de Instrucción 1 de Zaragoza) no hacen más que archivar la investigación del caso. Queremos saber qué pasó y quién lo hizo", agregó María Gracia.

Una quincena de personas de la Asociación de Víctimas de Terrorismo se congregaron en la plaza de la Esperanza en recuerdo de los fallecidos en el incendio del hotel Corona en 1979. Estuvieron acompañados por Sonia Blasco, directora general de Apoyo a las Víctimas de Terrorismo del Ministerio del Interior, quien destacó la "necesidad" de participar en los "actos de memoria" como el de ayer para recordar lo que ocurrió ese día y en defensa del Estado democrático, por la "pluralidad" y la "convivencia".

Los familiares llevaron dos ramos de flores al monumento (uno donado por la funeraria Mémora y el otro por el Ministerio del Interior) en un acto íntimo, al que cada año van sumándose menos víctimas "por el paso del tiempo". Además, quizá contribuyó a ello en esta ocasión el hecho de que ayer fuera un día laborable.

Marta Berdor revivió esos días dolorosos de hace 37 años cuando escuchó decir al entonces gobernador civil de Zaragoza, Francisco Laína: "El presidente (Adolfo Suárez) ha dicho que hay que taparlo y luego ya se verá". Esa excusa de los años de la Transición (dos años antes del golpe de Estado de 1981) pudo ser que el único motivo del incendio fue una freidora, aunque las llamas se propagaron para todo el edificio. "Podía haber dicho cuándo se diría la verdad", agregó.

Etiquetas
Comentarios