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Aragón

Inspiración

Ocurrió un bonito 23 de abril, él estaba sentado en un banco perfectamente colocado. Tardó un poco en llegar, pero, de repente, entre el Pilar y la Seo, hizo acto de presencia: ELLA era de quién tanto le habían hablado –pensó-.

El brillo en sus ojos lo delató al verla sonreír de esa manera. Desde ese momento, los dos supieron que iban a pasar el resto de sus días juntos y que no siempre sería fácil para ELLA aguantas los días en los que la tristeza o la incertidumbre le invadiesen a él, ya que dependía total e incondicionalmente de ELLA.

Se adaptaron a los cambios de tiempo y de tiempos y finalmente siguieron juntos, ya que cada vez que ELLA aparecía, ese joven agarraba un bolígrafo, brotaba el amor que sentía por la escritura y les llevaba a contar al mundo las mil y una historias que les mantendrían unidos para el resto de sus vidas.

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