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Echo & The Bunnymen, Judas Priest, ZAZ o Lenny Kravitz, a tiro de piedra

Madrid, Barcelona, Tarragona, País Vasco, Alicante y Castellón exponen varios argumentos de peso para atraer a melómanos aragoneses en los próximos días.

Los Echo & The Bunnymen de Ian McCulloch estarán el 1 de agosto en el alucinante Mundaka Festival.
Los Echo & The Bunnymen de Ian McCulloch estarán el 1 de agosto en el alucinante Mundaka Festival.
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Aragón ha ofrecido y ofrece este verano unas cuantas alternativas de música en directo: Pirineos Sur, Aínsa, Veruela, Clásicos de la Frontera en la Ribagorza, Lagatavajunto Reggae, Vino del Somontano o Panticosa conforman una oferta plural y bien nutrida. No obstante, y sin ir más allá de las cuatro horas en coche desde Zaragoza, en las próximas tres semanas aparecen varios festivales atractivos para los melómanos de la tierra. Ya sea por desplazamiento lúdico y familiar o por obligaciones laborales, el caso es que existen opciones de disfrute elevado en Madrid, Barcelona, Tarragona, Alicante, Castellón, Soria y la zona vasca del Urdaibai; propuestas que combinan música fina con gastronomía, alternan naturaleza con ‘chic’ urbanita y pasan sin estridencias de la cosmogonía rural a la ‘chanson’ parisina. Un poco de todo, para que cada cual elija el (inocuo, claro) veneno que demandan sus entrañas.

El ciclo Madgarden lleva desarrollándose todo el mes de julio en uno de los puntos más bucólicos de Madrid: el Jardín Botánico. La semana que viene se prepara una ensalada de mil sabores con el funk (Earth, Wind & Fire Experience) la balada pop ochentera (Christopher Cross y su ‘Never Be The Same’), el universo fabulado de Yann Tiersen, la rasmia de ZAZ o la elegancia ‘jazzy’ de Melody Gardot. El sábado 24, en Getafe, la fiesta se pone latina y alternativa con el festival Charco (Gepe, Camila Moreno, Little Jesus), que cuenta con Nacho Vegas como invitado ibérico.

Rock en Barcelona

El próximo fin de semana es de puro metal en Santa Coloma de Gramanet, con varias de las bandas señeras del género: desde Judas Priest a Scorpions, Saxon, Helloween o Accept, con guiños al progresivo de Dream Theater o el glam de Twisted Sister, entre otros. En el hiperutilizado Fórum de la Ciudad Condal, el Hard Rock Rising (que tiene rock y otras cosas alejadas del credo de Bill Haley) ofrece a figurones del calibre del no-envejeciente Lenny Kravitz, el cada vez más histriónico Robbie Williams, los fraternales Kings of Leon, Juanes y su ‘tumbaíto’ andino-caribeño, la mística de Vetusta Morla o la electrónica ‘poppie’ de Avicii. En Hospitalet del Infante, otra de las playas tarraconenses populares entre los aragoneses, se celebra el Palmfest con los eternos The Pretty Things, adalides de la invasión británica en los sesenta y setenta, como cabezas de cartel.

En el Castellón de los mil festivales, el foco de estos días está en Arenal Sound, en Burriana. La cita se ha masificado notablemente en los últimos años: quedan pocos abonos a la venta (aún menos con acampada incluida) y los atractivos en el listado de artistas son variopintos: The Hives, Mika, We Are Scientists, Dorian, el zaragozano Bigott o La Bien Querida están presentes. Más abajo, en Benidorm, el Low apuesta por luminarias de la pérfida Albión como The Libertines o Kasabian, junto al magnetismo nórdico de The Raveonettes, esa aproximación gélida y ardiente a la creación musical que conjugan The Drums en su paradoja eterna –con el credo de Joy Division como oración recurrente– y Josele Santiago poniendo un poco de orden al frente de Los Enemigos.

En la playa surfera de Mundaca, con el Euskotren conectando surferos y gastrónomos en el mismo espacio idílico cercano a Bilbao, el baño será tan salino como musical. El primer Mundaka Festival trae a Echo & The Bunnymen en letras grandes: la banda de Liverpool vive una segunda juventud, con Ian McCulloch al frente del timón. Anti-Flag, The Sonics, We Are Standard y Loquillo son los otros protagonistas de un festival que también tira de talento local y propone varios pluses:la playa, señalada con chincheta roja en el mapamundi del surf, la gastronomía local (a la que se dedicará estos días una atención especial) y los parajes del Urdaibai, reserva de la biosfera y lugar único para encontrar el sentido clorofílico de la vida, con o sin los Monty Python.

El 8 de agosto, varios zaragozanos en diáspora puntual asaltan el escenario en el pueblo soriano de Beratón. Las bandas que tocan en el Chupina Rock son La Nube, con su disco de retorno bajo el brazo, Calavera y My Expansive Awareness (ambas bandas siguen en estado de gracia) y los iconoclastas Crápulas, invento de nuevo cuño en el patio local.

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