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Aragón

"El mejor portavoz de una organización es el propio empleado"

Montserrat Tarrés. Presidenta nacional de Dircom

Montserrat Tarrés.
Montserrat Tarrés.

¿Está usted siempre, como la canción, ‘comunicando, comunicando, comunicando’?

Pues sí. Siempre he sido muy comunicativa y ya a los 12 años me di cuenta de que tenía más habilidades que otras compañeras en los test esos donde tenías que escribir el mayor número de palabras con una letra.

Y ¿cómo comunica la presidenta de los directores de comunicación españoles?

Intento hacerlo de manera cercana, soy una persona pegada a la realidad, soy pragmática y también pasional. Y tengo un lenguaje corporal que me ayuda a hablar.

¿A veces no se habla con términos confusos o muy académicos?

No hay que buscar palabras raras para decir lo que se puede entender a la primera de otra manera. Yo quizá sea demasiado normal comunicando, porque explico las cosas tal como las siento.

¿Cómo está la comunicación institucional en España? ¿Se encuentra incomunicada?

¡No, no! La comunicación institucional está en un momento en el que, si estaba en las alturas, ahora está bajando a la realidad. Porque la sociedad así lo quiere.

En las series de televisión, el jefe de prensa se suele llevar los palos en las crisis. ¿Es ficción o está basado en hechos reales?

Quizá en la ficción se dramatiza más. Más que palos, sientes responsabilidad. Hay que ayudar en la toma de decisiones importantes. Pero si hay un problema y sabes darle respuesta, la comunicación sale muy reforzada. El que se compra unos zapatos y no le duelen nunca, no tiene tiritas en casa.

¿Con quién suelen tener más desencuentros: con sus jefes o con los periodistas con los que tratan?

Hay que intentar ser conciliador y establecer un nivel de diálogo diferente con cada uno. A veces a los jefes tienes que hacerles entender cosas que no quieren. Tú sabes que tus compañeros de prensa te van a hacer unas preguntas y es mejor plantear tú antes la peor que podría salir. Y eso a veces no gusta. Pero es como cuando educas a un hijo: mejor que le enseñes lo peor tú, que le quieres más.

¿Qué hay menos en la empresa española: comunicación externa o interna?

Interna. Y es vital. El mejor portavoz de una organización es el propio empleado, más que el directivo y más que el de comunicación.

Y en la empresa en general, ¿se comunica bien?

Si se creen la comunicación interna, sí. Y para que la haya, debe haber una buena política de recursos humanos y de consideración del empleado: no solo de opciones de crecimiento y de retribución, sino de entender que es clave, respetar su opinión y dar solución a sus demandas.

La comunicación empresarial, ¿no se ha convertido casi exclusivamente en vender?

¡No! Ese es un gran error. La comunicación ayuda a vender, pero de la mejor manera: en base a la credibilidad.

Como parece que todo es márquetin hoy...

Es muy importante, y es legítimo. Y se lleva, junto a la publicidad, gran parte del presupuesto. Pero no es lo único. La comunicación también es estar atento a todos tus públicos, dar respuesta a los empleados y a la sociedad, incluye la relación con tus proveedores y con tus propios competidores...

¿En qué se diferencia de la comunicación política, si lo hace?

Aunque los mecanismos y los foros sean distintos, creo que el punto en común que tiene que tener todo comunicador es gestionar la confianza.

Usted ¿tiene confianza en que todo irá bien o la ha perdido?

En las empresas tengo mucha confianza, porque creo que tienen fibra, madera, agilidad y flexibilidad para adaptarse. En la política tengo algo menos... Estamos en el peor momento en cuestión de confianza y conviene que esto cambie. La solución está en todos nosotros.

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