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Solidaridad

El cachirulo que devuelve la vista a los que no tienen

Hasta el día 11 de octubre se puede adquirir en los supermercados Simply el 'Cachirulo solidario' de Ilumináfrica, una fundación aragonesa que lucha contra la ceguera en el Chad.

El cachirulo más solidario
El cachirulo que devuelve la vista

Un anuncio emitido en la radio local informa de que, durante quince días, habrá médicos capacitados para atender y operar de la vista en uno de los hospitales del país. El hombre, emocionado, decide recorrer los 50 kilómetros que le separan del centro, probablemente a pie. Es la tercera vez que hace este camino. La primera vez era ciego, la segunda veía y llevaba consigo un cachirulo y esta, la tercera, acude agradecido con la prenda al cuello.

Esto sucedió hace cuatro años pero este hombre es la razón del 'Cachirulo solidario', una campaña de venta de cachirulos en los supermercados Simply destinada a recaudar fondos para financiar las operaciones oculares y consultas de Ilumináfrica en el Chad.

El 27 de ocubre dos oftalmólogos, un óptico y un enfermero viajarán al Chad para atender y operar de la vista, durante 15 días, al mayor número posible de personas. Será la vigésima expedición a este país de Ilumináfrica, una fundación aragonesa que ya ha realizado 1.600 intervenciones quirúrgicas y atendido a cerca de 7.000 personas en el Chad para luchar contra la ceguera evitable en un país especialmente desfavorecido: "En todo el país hay menos de 500 médicos en total, contando todas las especialidades", informa Enrique Mínguez, oftalmólogo de Zaragoza y uno de los fundadores de la asociación.

15 días dando luz

El día a día de estos especialistas solidarios durante sus expediciones no puede ser más provechoso. Las mañanas están dedicadas a formar a los enfermeros locales y a atender a entre 40 y 50 pacientes mientras uno de los oftalmólogos opera desde las 9.00 hasta las 14.00. Por la tarde, los dos médicos especialistas vuelven a quirófano hasta las 21.00: "El 80% de la cirujía que se hace es de cataratas y también de una enfermedad infecciosa que produce deformaciones en los párpados y las pestañas y que se agrava por falta de la atención adecuada", especifica Mínguez.

Los pacientes acuden al hospital andando, en burro, o en motocicleta atraídos por el boca a boca y los anuncios de la radio: "Muchos aprovechan los viajes de los comerciantes y se montan con la mercancía en los camiones porque solo hay una línea de transporte regular en todo el país", informa el oftalmólogo zaragozano después de haber participado en seis de las expediciones. Tal interés se debe a que, durante el resto del año, no hay nadie que pueda atenderles de la vista: "Por mucho que enviásemos 2.000 dólares al hospital no podrían operar a nadie porque no tienen quién lo haga -explica Mínguez-, una persona de la zona donde estamos tendría que ir como mínimo a Camerún (500 Km y sin líneas de transporte) para operarse".

La estancia de estos especialistas en el Chad no supone ningún gasto porque el hospital se encarga del alojamiento y la manutención, pero el material necesario para cada operación y que llevan ellos desde España tiene un coste mínimo de 90 euros. Teniendo en cuenta que el grupo carga con instrumental para unas 100 intervenciones, la necesidad de financiación es lógica: "Hay una parte importante de financiación propia y el resto con donativos y subvenciones, pero se han reducido de forma sustancial", señala

Un gasto justificable

Una de las personas a las que estos aragoneses devolvieron la vista en una expedición explicó que, gracias a ellos, ya no podrían engañarle a la hora de comer: "Allí tienen el espirítu de tribu y se reúnen para comer alrededor de una olla. Cada uno, por orden jerárquico mete la mano, coge un poco de puré y se lo lleva a la boca -relata Mínguez-. Este hombre nos contó que, como no veía, los demás le giraban la olla para que siempre le tocase coger de la parte donde había menos comida".

Incluso en época de crisis hay gastos que son justificables. Se acercan las fiestas del Pilar y el momento de rebuscar por casa para encontrar el cachirulo. Para quien no lo encuentre o tenga amigos de fuera a los que vestir a juego con el resto de la ciudad, hay un cachirulo concreto que merece la pena comprar y un lugar al que ir a buscarlo.

Cada persona que se traslade hasta un supermercado Simply y compre el 'Cachirulo solidario' de Ilumináfrica por 2.95 euros estará ayudando a devolver la vista a personas en el Chad. La campaña ya ha comenzado y durará hasta el día 11 de octubre.

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