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EN RUTA

Benidorm, capital de Suecia

José Luis López Vázquez, Alfredo Landa y todos los ?Rodríguez? que en la cinematografía patria han sido convirtieron la costa española en un refrescante plató en los años previos al destape. Marbella, Benidorm y Torremolinos fueron las localizaciones ?cañís? más demandadas. ¿Qué ha quedado después de todo aquello?

Benidorm, capital de Suecia
Benidorm, capital de Suecia

Que el turismo es un gran invento es algo que ya nadie pone en duda. Y menos en este verano de recesión, en el que uno de los pocos alivios económicos lo pueden dar, precisamente, las divisas. No es extraño, por tanto, que haya quienes comparen la actual situación con la de finales de los 60, cuando en pleno desarrollismo las suecas en bikini hacían perder la cabeza y la compostura a José Luis López Vázquez y no pocos especímenes de «racial celtíbero español», que es como denominaban con gracejo a Pepito Piscinas, Manolo la Nuit y compañía.

Pues bien, '40 grados a la sombra', 'Verano 70' o 'Amor a la española' son títulos imprescindibles en lo que la filmografía casposilla y playera se refiere, que fueron rodados en lo que hoy siguen siendo los destinos vacacionales de no pocos extranjeros. Retrataba entonces el celuloide ciudades que comenzaban a crecer a un ritmo desenfrenado y los autóctonos sacaban pecho orgullosos, por ejemplo, de que los rascacielos de Benidorm lograran rivalizar con los de la propia Manhattan.

Por cierto, que -como si en un bucle espacio/tiempo se tratara- en la Cafetería Arenas de la localidad valenciana continúa actuando en las noches de verano María Jesús. Sí, sí, la del acordeón y los pajaritos, que se ha convertido prácticamente en un icono pop y que tiene que quitarse de encima a los jóvenes modernitos de largo flequillo que quieren sacarse una foto con ella.

Pero bien, dejando el organillo y el pas-pas-pas a un lado, volvemos a los escenarios por los que los 'landistas' de velludo torso pasearon palmito tratando de convencer a las turgentes nórdicas de que donde haya un buen 'latin lover' que se quite lo demás. Torremolinos también es otra parada obligada de Nadiuskas, Ozores y el resto de la 'troupe'. Aquí se rodó, por ejemplo, 'Tres suecas para tres Rodríguez', cuyo título poco deja a la imaginación. Torremolinos fue en los 60 la cumbre del yeyé nacional, aunque la psicodelia posterior se le atragantó y, poco a poco, su glamur se fue desdibujando de una forma ramplona. Un proceso parecido al que ha experimentado Oropesa desde que Aznar se diera sus primeros baños (aún sin tableta abdominal). Ahora, el municipio castellonense apenas sirve para que Marina D'Or, «un escándalo de plástico» con «sus palmeras sintéticas», inspire grotescas canciones de las Nancys Rubias.

Pero si hay una película que glose como ninguna otra una España que se contenía al destape con chistes verderoles y mucho 'olé con olé' (aún faltaban diez años para la liberación carnal) esa es 'El turismo es un gran invento'. El filme, rodado por Pedro Lazaga en 1968, da absoluto protagonismo a nuestro Paco Martínez Soria y tiene como localización principal las playas de Marbella, cuando los petrodólares comenzaban a asomar. Por cierto, que las escenas del pueblo, las del alcalde y su secretario antes de emprender el viaje, suponen una pequeña decepción para los aragoneses porque aunque en los carteles se aprecia claramente que Martínez Soria es primer edil de Valdemorillo del Moncayo (hay, incluso, señalizaciones de Calatayud y Tudela), resulta que esta parte del metraje se rodó en Valdemoro, a escasos kilómetros de Madrid. Una engañufla de cine. Eso sí, en desagravio y para poder henchir de nuevo el orgullo aragonés hay que reseñar que el virtuoso autor de la banda sonora de la película es el turolense y gran gurú de los 'dabadaba' Antón García Abril.

Por cierto que en pleno siglo XXI, y no se sabe si por nostalgia o por friqueza, hay quienes intentan restaurar la 'honrilla' de estos filmes y los reivindican con profunda documentación y sesudísimos estudios. Parte de estas tesis puede vislumbrarse en foros y páginas de internet como www.guateque.net, www.cinetorremolinos.com o www.aqueltorremolinos.com, donde se explica que el mito erótico de las 'suecas, suecas, suecas' nació en 1954, cuando el Colegio Sueco de Vacaciones para féminas se instauró en Torremolinos y, claro, de aquellos polvos (con perdón) estos lodos?

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