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SOSTENIBILIDAD DEL MEDIO RURAL

Sobrepuerto, un ejemplo del valor económico del paisaje

Ganadería extensiva y arquitectura tradicional en Sobrepuerto
Ganadería extensiva y arquitectura tradicional en Sobrepuerto
DGA

El Departamento de Medio Ambiente restaurará las fuentes y abrevaderos de Cortillas, Escartín y Otal, en Sobrepuerto. Así lo anunció la directora general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, Anabel Lasheras, el pasado viernes en Biescas, durante la presentación del audiovisual ‘Sobrepuerto: los caminos del silencio’. La proyección del documental, del realizador Eduardo de la Cruz, se realizó dentro de las jornadas culturales de la Asociación Erata, en un acto en el que también estuvieron presentes el alcalde de Biescas, Luis Estaún, el presidente de la asociación, José Miguel Navarro, y el propio autor del audiovisual.

Lasheras destacó que “la restauración de las fuentes y abrevaderos, además de tener un claro valor sentimental para los vecinos de estos pueblos, son también actuaciones que repercuten directamente en beneficio de quienes, de una forma muy meritoria, siguen apostando por la ganadería extensiva de alta montaña, que contribuye de una manera fundamental a la conservación del paisaje y a la prevención de incendios forestales”.

PRIMERAS ACTUACIONES

Para estas primeras actuaciones se ha presupuestado una partida de 50.000 euros. A estos trabajos, le seguirán otras iniciativas, que serán anunciadas en las próximas semanas, conforme se vayan concretando las partidas presupuestarias. Todas estas acciones serán financiadas por el Gobierno de Aragón, tanto mediante el presupuesto propio de inversiones, como a través del Programa de Desarrollo Rural Sostenible.

La zona de Sobrepuerto comprende a un conjunto de pueblos deshabitados, pertenecientes a las comarcas de Serrablo y Alto Gállego, que se encuentran detrás del puerto de Santa Orosia, todos situados por encima de los 1.200 metros y abandonados desde el éxodo rural de los años sesenta. A su riqueza natural se une una riqueza patrimonial y etnológica que ha atraido a un turismo cultural, ya consolidado, llevado allí por el libro ‘La lluvia amarilla’, de Julio Llamazares, situado en el pueblo de Ainielle. Este perfil de visitante se une a los que acuden por los valores medioambientales y etnológicos de una zona en la que la huella del hombre ha contribuido a crear un paisaje armónico y de gran belleza.

Esa huella se está desdibujando tras el abandono de los pueblos y por eso, desde el Departamento de Medio Ambiente, se han fijado estas actuaciones tendentes a ayudar al mantenimiento de las actividades económicas, y otras como la recuperacion de pistas rurales entre los núcleos de población y otras infraestructuras que puedan apoyar iniciativas como albergues o casas rurales, que ya han comenzado a desarrollarse, y para que los antiguos habitantes puedan regresar a ocupar las casas familiares en las épocas de vacaciones, revitalizando de nuevo este espacio.

TESTIGOS

El audiovisual ‘Sobrepuerto: los caminos del silencio’ ha sido patrocinado por el Departamento de Medio Ambiente y recoge imágenes y testimonios de expertos y antiguos vecinos de esta zona del Alto Aragón, que está previsto sea declarada Paisaje Protegido. Entre los entrevistados del audiovisual, figuran el novelista Julio Llamazares, autor del libro ‘La lluvia amarilla’, ambientada en Ainielle y Sobrepuerto, y que ha sido traducida a más de cien idiomas; Enrique Satué, profesor e historiador, descendiente de Ainielle y Escartín; José Miguel Navarro, naturalista y presidente de la Asociación Erata; y antiguos vecinos de los pueblos hoy deshabitados de Sobrepuerto.

“Es la consolidación del sello Sobrepuerto”

Los rebaños suben en verano al Sobrepuerto para alimentarse de los ricos pastos que brotan en esa zona de la montaña. Con el arreglo de los abrevaderos se apoya el desarrollo de esta ganadería extensiva, que permite mantener un paisaje tal y como lo conocemos. “La declaración de paisaje protegido significa añadir más valor a un patrimonio natural que ya lo tiene”, afirmaba Antonio Montes, presidente de la asociación Chen de Cortillas.

Montes forma parte del grupo de trabajo, creado por el Departamento de Medio Ambiente y formado por más de una decena de asociaciones e instituciones de la zona, que se ha estado reuniendo desde mayo de 2010, con la tarea de proponer posibles actuaciones de mejor ambiental y restauración del patrimonio en esta área y donde se han decidido las las iniciativas a acometer. Montes explicó que estas primeras actuaciones ayudan al mantenimiento de la ganadería extensiva y también al desarrollo de actividades de turismo ambiental. “Son fuentes que manan en la montaña, también podrán beber las personas que realizan senderismo, por varias rutas que ya existen y otras nuevas que podrían crearse”, señala el presidente de Chen de Cortillas. Para ello pide que se desarrollen nuevas rutas, para lo que podía aprovecharse “los caminos rurales que iban de un pueblo a otro”.

Luis Estaún , alcalde de Biescas, Ayuntamiento que también forma parte del grupo de trabajo, apunta que la “declaración de espacio protegido es una herramienta muy eficaz para dotar de infraestructuras este territorio”. En este sentido, señaló que el dinero invertido en la recuperación de los abrevaderos será un apoyo importante a la ganadería extensiva de vacuno que se practica en la zona. “La cabaña ganadera es un recurso históricamente muy importante en Sobrepuerto y ayudarlo no solo supone un apoyo a la economía de la zona sino también al mantenimiento de un acervo cultural, de unos modos de vida tradicionales, y de una raza vacuna, la parda de montaña, predominante en los Pirineos”, afirmó el edil, y recordó que esta raza tiene incluso un apartado especial en la Feria de Otoño de Biescas.

El alcalde destacó también otros proyectos que van a llevarse a cabo con esta línea de financiación, como “la adecuación del molino de Ainelle, protagonista del libro ‘La lluvia amarrilla’, que ha promovido un turismo cultural en la zona, el albergue de Berbusa, la centralita eléctrica de Susín...”. “Estos fondos son un impulso muy importante, y un preámbulo de los que vendrán después, nunca se había dado un compromiso tan grande con la zona, especialmente valiosos en estos tiempos de dificultades presupuestarias”, afirmó Estaún.

El historiador Enrique Satué participó también en el grupo de trabajo como miembro de la junta del Serrablo. Con orígenes familiares en Ainielle y Escartín, Satué señaló que “más allá de la cuantía, el valor de estas actuaciones está en que suponen una consolidación y un refuerzo del ‘sello Sobrepuerto’. Desde mi punto de vista, es muy importante que este proyecto sea tenido en cuenta por la Administración en esto momentos”. Satué subrayó que Sobrepuesto es “una zona rica, muy trabajada por los estudiosos y con un gran futuro para protagonizar un modelo novedoso de desarrollo en el Pirineo”.

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