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Aragón

VERANEO DE UN NIÑO SAHARAUI

“Me impactó ver por primera vez el mar”

"La cara de Mohamed era el reflejo de la felicidad al ver por primera vez el mar¿, cuenta Gregoria Allepuz, su madre de acogida durante este verano.

"La cara de Mohamed era el reflejo de la felicidad al ver por primera vez el mar”, cuenta Gregoria Allepuz, su madre de acogida durante este verano. “Me impactó mucho ver lo grande que es”, añade este niño saharaui, todavía emocionado tras vivir esta experiencia.

Gregoria, su marido Agustín Domínguez y el hijo de ambos, Sergio, aprovecharon el viaje en coche de Zaragoza a Benicarló (Castellón) para explicar al pequeño Mohamed cómo era el mar. “Iba muy nervioso y con muchas ganas de llegar”. “Le decíamos -relata- que tenía muchas olas y que había que tener más cuidado que en la piscina”. Él les escuchaba con la boca abierta. Y es que el agua ha sido todo un descubrimiento para Mohamed. Le encanta la piscina, las fuentes, el río Ebro... Pero contemplar la inmensidad del mar fue un auténtico regalo, tanto para él como para su familia de acogida al ver su reacción.

Su primera toma de contacto con el mar se produjo al día siguiente. “Se levantó antes de lo normal, en torno a las 8.30, y ya pedía su bañador para irse a la playa cuanto antes”, comenta Gregoria. Eligieron una cala para disfrutar del día. “Nada más llegar lo mirábamos emocionados:_era un niño feliz”.

Al principio, “no sabía qué hacer, si coger el cubo y las palas, o si meterse directamente al agua...” Finalmente optó por hacerlo todo al mismo tiempo. Se dio también su primer trago de agua salada y le llamó la atención su sabor. Así pasó toda la mañana jugando con Sergio (con quien aparece en la fotografía) y sorprendiéndose con todo lo que le rodeaba: desde los barcos que pasaban a las motos de agua que se veían. “Fue una experiencia enriquecedora para todos, no solo para el niño”, resume Gregoria Allepuz. Tanto que “no quería regresar a Zaragoza”, a pesar de que el día 25 harán de nuevo las maletas para volver a Benicarló para quedarse, esta vez, durante una semana entera. Mohamed Alí espera el viaje con ilusión, después de lo que ha disfrutado estos días.

En Benicarló acudieron también al Chiquipark de una sobrina del matrimonio y estuvo jugando toda la tarde con sus primos. “Estaba alucionado de ver las piscinas de bolas y un pequeño campo de fútbol. Se lo pasó bomba”, explica.

Ahora, ya en Zaragoza, dedicarán las tardes a ir a la piscina, donde juega con otros niños saharauis que pasan también el verano en Aragón. El próximo domingo, Gregoria y Agustín llevarán a Mohamed al balneario de Alhama de Aragón, que “es una excursión muy agradable y seguro que se divierte mucho”. Y “todavía tenemos que decidir qué lugar elegimos para pasar el sábado”.


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