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PATRIMONIO

Última oportunidad para diez monumentos

El Legado de los Siglos, la serie de reportajes con la que HERALDO ha querido hacer un chequeo al estado del patrimonio histórico aragonés, se cierra hoy con un recorrido por diez de los monumentos que corren mayor peligro

Iglesia de San Vicente Mártir de Aruej. Iglesia románica del siglo XI, cuya techumbre está también derruida. Los muros y el ábside están a punto de caerse.
Última oportunidad para diez monumentos
soledad campo

Las ermitas de Santa Quiteria de Uncastillo, de San Juan Bautista de Omiste de Rasal, de San Miguel de Abós en Jaca o de Gañarul en Agón; los castillos de Monreal de Ariza o Cadrete; las iglesias de San Vicente Mártir de Aruej o de San Gil en Luna; el convento del Desierto de Calanda y el castillo palacio de los Lazán en Letux son diez de los monumentos aragoneses que sufren graves problemas de conservación. Algunos de ellos, incluso, pueden venirse abajo o sufrir serios daños de forma inminente. Y todos, además, tienen algo en común: su situación ha sido denunciada a este periódico durante la publicación de la serie El Legado de los Siglos mediante cartas, correos electrónicos o mensajes a heraldo.es.

Pero hay más: el castillo de Talamantes, la ermita de Santa María de Malanquilla, el castillo de Santias, el de Rueda de Jalón o el de Sora, en Castejón de Valdejasa, la Casa Sanz de Luna...

 

Y más: los castillos de Godojos y de Benasque, el convento del Pilar de Javierregay, el castillo de la Ballesta en Ardisa, la iglesia románica de Añesa, el monasterio de Cambrón...

Aragón, en la media española

¿Tan mal está la situación? "La situación es mala en toda España y no solo en Aragón -subraya Carlos Bitrián, de Acción Pública en Defensa del Patrimonio Aragonés, Apudepa-. Hay comunidades autónomas en las que la situación aún es peor que la nuestra, pero también es cierto que otras están mejor. Así que no hay mucho motivo para la alegría. Aquí están pasando cosas que en el resto de Europa no ocurren".

 

Lo que está claro es que no hay recursos económicos para restaurar todo el patrimonio amenazado. Tan solo en la Lista Roja del Patrimonio Español, que elabora Hispania Nostra, aparecen 41 edificios aragoneses en inminente peligro. De ellos, 13 son de Huesca, 3 de Teruel y 25 de Zaragoza. Pero la lista, es bien sabido, es muy incompleta: son todos los que están, pero no estan todos los que son.

 

Luis Zueco, de la Asociación de Amigos de los Castillos de Aragón, es consciente del problema: "No podemos restaurar todos los castillos, pero sí consolidar los que estén en peligro; y los que tienen potencial, darles un uso y convertirlos en reclamo turístico -aseguraba hace unos días a HERALDO-. La idea no es restaurar un castilllo y no darle uso, la idea es recuperarlo para darle una utilidad. Hay zonas de Aragón donde la densidad de castillos es tan importante que su utilización turística podría dinamizar toda la zona. Los castillos que estén en ruina total debemos consolidarlos, porque es nuestra obligación proteger nuestro patrimonio, porque son parte de nuestra cultura y, por tanto, de nosotros mismos".

 

Parecida es la visión del problema que se tiene en Apudepa, pero no idéntica. "Eso de 'rentabilizar' una restauración está muy bien, y hay que buscarlo siempre que se pueda. Pero tampoco hay que dejar que ese argumento se convierta en una trampa. Hay monumentos tan importantes y significativos que su restauración habría que emprenderla aun a fondo perdido. Yo insisto en lo que dije cuando HERALDO empezó El Legado de los Siglos: en patrimonio es necesario el dinero, por supuesto, pero mucho más necesario es el sentido común".

Cambio educativo y urbanístico

Apudepa valora de forma muy positiva todo lo que se haga por difundir el patrimonio aragonés.

 

"Es que lo que verdaderamente se necesita es un doble cambio -subraya Carlos Bitrián-. Por una parte, un cambio educativo, porque todavía hay gente que ve la inversión en patrimonio como un gasto superfluo. Y hay que hacerles entender que no es así: el patrimonio es memoria, belleza, vida y, también, recursos económicos. Y luego es necesario un cambio en el ordenamiento jurídico. Hay que analizar la Ley de Ordenación del Territorio y las leyes urbanísticas para que sean compatibles en todos los puntos con la conservación de arte".

 

A su juicio, "hay que poner orden en el Gobierno de Aragón en cuestión de Patrimonio". "Ahora acabamos de saber que el Departamento de Obras Públicas va a invertir 8 millones de euros en restauraciones en Huesca. Nosotros pensamos que no es esta la forma de actuar. Quien debe de impulsar las restauraciones es Cultura, porque los trabajos se tienen que hacer con criterio, y con criterio cultural, no de otro tipo. Lo que estamos viendo es un desorden tremendo, una desorganización. Educación, Cultura y Deporte se está mostrando ineficaz para abordar la cuestión del patrimonio. Habría que crear un departamento exclusivo de Cultura". Bitrián valora muy positivamente la iniciativa de las asociaciones privadas que luchan por que las cosas se hagan con cordura. "Si se les escuchara más, no habría pasado lo del Fleta, la estación de Canfranc o la Escuela de Artes".

 

Iglesia de San Vicente Mártir de Aruej. Iglesia románica del siglo XI, cuya techumbre está también derruida. Los muros y el ábside están a punto de caerse.

Castillo de Cadrete. Fechado en el siglo X, está en una montaña de difícil acceso. En su interior guarda restos decorativos únicos en su género. En ruina inminente.

Ermita de San Miguel de Abós en Jaca. Templo románico del siglo XI, tiene proyecto de restauración que de momento no se ha ejecutado. En la Lista Roja del Patrimonio Español.

Convento del Desierto de Calanda. Originalmente de los Carmelitas Descalzos, fue fundado en 1682. Considerado como el 'Escorial aragonés', está incluido en la Lista Roja del Patrimonio.

Palacio de los marqueses de Lazán en Letux. Construido en los siglos XVII y XVIII, este castillo palacio está cayéndose literalmente a trozos. Incluido en la Lista Roja del Patrimonio.

Iglesia de San Gil de Luna. Aunque aparentemente se encuentra en buen estado, la 'Capilla Sixtina' del románico cincovillés se asienta sobre un terreno que se desmorona.

Ermita de Gañarul, Agón. Otro ejemplo de arquitectura popular en peligro. De estilo gótico mudéjar y reducidas dimensiones, está prácticamente en ruinas.

Ermita de Santa Quiteria de Uncastillo. De propiedad privada, a escasos 50 metros de las torres del castillo de Sibirana, fue construida en el siglo XII y tiene ya la cubierta hundida.

 

 

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