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#Quédateenaragón

Un viaje al centro de la tierra para redescubrir la minería en Escucha

La localidad turolense posee el Museo Minero y el Centro Interpretativo Minero Pozo Pilar, con los que adentrarse en el mundo del carbón y su historia. 

La localidad de Escucha pertenece a la comarca turolense Cuencas Mineras, una zona en la que a lo largo de la historia ha sido muy abundante la existencia de recursos geológicos como el Azabache y el carbón (Lignito) y hace unos 150 años fue cuando la minería del carbón comenzó su auge y se abrieron multitud de minas en la localidad.

En la actualidad, con el cierre paulatino de estas minas en los 90, Escucha tomó conciencia y emprendió un trabajo de conservación del patrimonio industrial minero. Nacieron así los dos centros de visitantes de la localidad, que permiten a los turistas, por ejemplo, adentrarse en el corazón de la minería con un viaje en vagoneta por el tiempo a 200 metros bajo tierra por una antigua mina subterránea para conocer el duro trabajo de los mineros. Se trata del Museo Minero de Escucha y del Centro Interpretativo Minero Pozo Pilar de Escucha.

Museo Minero

El Museo Minero de Escucha es una mina real de carbón (Lignito) habilitada para ser visitada. Posee maquinaria real recuperada y un tajo natural de carbón, el único en España que se puede visitar, con el que el turista puede hacerse una idea muy cercana sobre la forma de extraer este mineral fósil, a la vez que percibe la sensación de estar trabajando en la mina, en una mina real de carbón.

El registro más antiguo que se tiene de esta mina es de la segunda mitad del siglo XIX y tuvo muchos propietarios a lo largo de la historia hasta que se convirtió en museo en el año 2002. El espacio museístico ofrece una experiencia única, ya que para introducirse en él y realizar ese viaje en el tiempo, el turista debe ataviarse con los Equipos de Protección Individual que marca la normativa y que utilizan los mineros en su trabajo, lo que convierte al visitante en un minero de verdad. El transporte por la galería se realiza con unos carros por unas vías con 36º de inclinación durante 200 metros.

Una vez en el corazón de la tierra, el resto de itinerarios se realiza de forma cómoda a pie. Existen varios recorridos conformados por las propias galerías de la mina, donde se pueden descubrir los diferentes tipos de herramientas que se usaban en cada época para las labores mineras. También existen recreaciones de esas labores y anécdotas de lo más curiosas que dejarán a más de uno con la boca abierta. 

Para que la visita se realice de la manera más segura, existen equipos de protección colectiva como salida de emergencia, una completa señalización, una buena ventilación, una perfecta iluminación, 3 sistemas de comunicación con el exterior, además de las distintas revisiones de seguridad semanales y de maquinaria (semestral y anual). 

Centro Interpretativo Minero Pozo Pilar de Escucha

El CIM Pozo Pilar de Escucha está compuesto por un conjunto de instalaciones de una antigua empresa minera (Minas y Ferrocarril de Escucha, MFU) que, entre otras minas, estuvo extrayendo carbón de la que se denomina Pozo Pilar. Este empezó a construirse a finales de la década de los 60 del pasado siglo, con una profundidad de 380 metros. Alrededor del pozo se levantaron las instalaciones exteriores como el taller, almacén, oficinas, lampistería o duchas, que ahora se pueden visitar.

Desde que se abrió este espacio, en el año 2014, ofrece al turista la oportunidad de conocer de primera mano y de forma muy interactiva cómo era el trabajo en las instalaciones exteriores de la mina. La visita comienza en un pasillo expositivo con fotografías que ilustran la vida de un minero desde que se levantaba hasta que se acababa su jornada. También hay una sección de vitrinas donde se guardan todo tipo de herramientas, utensilios y documentación que fueron utilizados en esas instalaciones.

La segunda parte diferenciada del complejo posee una serie de recreaciones de distintas secciones que esta empresa poseía, como el almacén, oficinas, lampistería, laboratorio o enfermería, habitaciones, por cierto, por las que el turista puede pasear tranquilamente. Por último, se puede visitar la parte baja del castillete, por donde entraban y salían del pozo tanto los mineros trabajadores, como las vagonetas que bajaban vacías y subían llenas del preciado carbón de la zona.

De este modo, el turista visitante puede contemplar la majestuosidad de dichas instalaciones y, más concretamente, de su castillete de 50 metros de altura. Se trata de una complementación para entender mejor, si cabe, la visita al Museo Minero de Escucha. En definitiva, comprender de forma más completa la minería del carbón que tuvo la zona.

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