Un ejemplar de águila imperial ibérica llega al parque de Tierra Rapaz

El parque de la naturaleza de Calahorra da la bienvenida a este valioso ejemplar.

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Iulia, el ejemplar de águila imperial ibérica que ha llegado a Tierra Rapaz.
Iulia, el ejemplar de águila imperial ibérica que ha llegado a Tierra Rapaz.TR

Iulia. Así han bautizado al valioso ejemplar de águila imperial ibérica, irrecuperable para la vida salvaje, que recibieron hace unos días los biólogos de la Fundación Tierra Rapaz. Le han puesto ese nombre en honor a la ciudad donde va a vivir, Calahorra, que en tiempos del imperio romano se llamaba Calagurris Nassica Iulia. “Es todo un honor pertenecer a uno de los únicos cinco parques del mundo que, a día de hoy, cuentan con ejemplares de esta especie tan emblemática y difícil de ver”, aseguran con enorme entusiasmo.

Esta especie es endémica de la Península Ibérica y estuvo a punto de extinguirse a finales de los setenta, y es que en 1977 existían poco más de 10 parejas. Entre sus principales amenazas se encuentran la desaparición y fragmentación del hábitat, la electrocución, las aspas de los aerogeneradores, la persecución humana, la falta de conejos, la contaminación y las enfermedades. Desde el parque de la naturaleza aseguran que “aunque actualmente goza de una gran recuperación, sigue siendo un baluarte y emblema de conservación nacional”.

Su cesión a Tierra Rapaz por parte de la Junta de Castilla y León viene a confirmar la confianza de los técnicos nacionales de conservación de especies en este parque riojano, que es puntero en cuanto a la gran calidad de sus instalaciones y a su apuesta decidida por la investigación y acogida de aves irrecuperables para la vida salvaje.

Iulia se recupera en el parque de la naturaleza.
Iulia se recupera en el parque de la naturaleza.TR

Una nueva vida en Tierra Rapaz

El trabajo de los técnicos de la Fundación Tierra Rapaz con aves irrecuperables es inmenso, albergando en la actualidad multitud de ejemplares de este tipo. Las aves son enviadas al parque desde toda la geografía peninsular, evitando así su sacrificio. En Tierra Rapaz reciben cuidados veterinarios permanentes, así como terapias comportamentales para adaptarse a su nueva vida, consiguiendo resultados increíbles.

Un ejemplo de ello es el alimoche Gaspar, que pasó de no poder saltar medio metro a realizar pequeños vuelos y ser todo un experto en romper huevos de avestruz, tal y como lo haría en la naturaleza. O los buitres Gilber y Lerín, que tienen el pulgar seccionado por choques con tendido eléctrico y aerogenerador respectivamente, lo que les impide ascender en su vuelo y vivir en la naturaleza. Sin embargo, estos dos ejemplares pueden recordar lo que es volar cada día descendiendo a la carroña desde una inmensa torre de 45 metros, que fue instalada para este tipo de aves con una lesión, por desgracia, muy frecuente. Y, así, un sinfín de casos tratados con éxito en el parque calagurritano.

Iulia era un pollo de águila imperial nacida en el bosque mediterráneo de algún lugar de Castilla y León que tuvo la mala suerte de sufrir un accidente, no sabemos por qué, y le provocó una luxación grave del ala y una rotura de su cápsula articular. En su deambular por el suelo sufrió también de lesiones en sus garras- explican desde el parque-. Ahora, Iulia ha sido totalmente curada de esas lesiones en sus garras y está en tratamiento de la rotura articular, con el que está mejorando mucho”. Sin embargo, esta lucha va a ser más complicada. Esperan que se pueda recuperar en unos meses y que pueda tener una buena calidad de vida. Día a día, Iulia se ejercita en un gran aviario diseñado y construido específicamente para la especie.

Este águila va a ser un emblema de conservación para los miles de visitantes de este parque, que presenta al público experiencias de aprendizaje, ciencia y diversión, tratando de acercarle de una manera muy didáctica y atractiva el amor por las aves y su conservación.

Ahora, las personas que observen a Iulia podrán sentir la belleza infinita de lo que han estado a punto de perder por la mala praxis del ser humano y replantearse cómo comportarse en la naturaleza para poder proteger a especies como el águila imperial y sus hábitats naturales. En el futuro, Iulia formará parte también de estudios científicos sobre el comportamiento de esta especie y podrá incluirse dentro del plantel de cría nacional del águila imperial ibérica.

REALIZADO POR AML
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