
Seis décadas de un referente aragonés de la siderurgia
El Grupo Hierros Alfonso cumple 60 años de una trayectoria marcada por aunar tradición e innovación con la búsqueda de la máxima calidad
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Corría el año 1966 cuando Alfonso Asensio Beltrán fundó el Grupo Hierros Alfonso, que se había gestado en la década de los 50 de la mano de un conjunto de empresas dedicadas a la comercialización y transformación de productos siderúrgicos que, guiada por garantizar el máximo nivel de calidad de servicio a sus clientes, se marcaron como misión minimizar los gastos de almacenaje y preprocesado de material incrementando su competitividad.
Sesenta años después, el grupo se ha convertido en un auténtico referente de la siderurgia a nivel nacional gracias a haber aunado a la perfección la tradición, los valores inculcados desde su creación y la innovación a través del uso de nuevas tecnologías. Un buen hacer que les ha dado como resultado el hecho de poder ofrecer un abanico cada vez más amplio de soluciones a la medida de un mercado muy competitivo y exigente.

En la actualidad, el Grupo Empresarial Hierros Alfonso está compuesto por 250 personas y cuenta con sedes en Zaragoza, Huesca, Ejea de los Caballeros, Alcañiz y Soria. Su consolidada trayectoria ha estado marcada por la búsqueda de la máxima calidad, el buen servicio y la profesionalidad, con un crecimiento en el que tanto la especialización, como su equipo humano y colocar al cliente en el centro de la estrategia han jugado un papel decisivo.
un pequeño taller
El fundador del grupo y abuelo de los actuales propietarios, Alfonso Asensio Beltrán, comenzó a trabajar en la comercialización de lo que se denominaba ‘hierro nuevo’ en un pequeño taller en la avenida de Valencia de la capital aragonesa. Poco después, Hierros Alfonso se constituye como sociedad anónima tras adquirirse los terrenos en los que sigue desarrollando su actividad en la actualidad, su emblemático centro ubicado en la avenida de San Juan de la Peña, 90.
Fundado con una clara vocación de servicio, el negocio fue expandiéndose de tal forma que diez años después llegó la siguiente de las empresas que lo componen: Alfonso Fecar, ubicada en Ejea, a las que siguieron en 1985 Hierros Huesca y Hierros Alcañiz, localidad esta última en la que se unió al grupo Suministros Industriales Hierros Alcañiz. Siguiendo el plan de crecimiento Soluciones Metálicas Asensio, Hierros Alfonso Soria y Suministros Industriales Hierros Alfonso fueron las últimas incorporaciones al negocio familiar. Unas empresas que están amparadas por el holding Grupo Empresarial Hierros Alfonso, desde el que disponen de todos los servicios centrales, dirección, compras, informática, digitalización, riesgos, recursos humanos, financieros y mantenimiento para todas las sedes de la compañía, lo que les permite crear economías de escala y sinergias para cumplir sus objetivos empresariales año a año.
Uno de los más recientes se produjo el año pasado, con la adquisición de Talleres Tarema, empresa con más de 30 años de experiencia ubicada en Cuarte de Huerva. La operación supuso un paso clave dentro del plan de crecimiento del grupo y reforzó su compromiso con el ofrecimiento soluciones integrales y de calidad a sus clientes. También en 2025, Hierros Alfonso logró un salto importante en materia de transformación digital de la mano de la implantación del ERP Microsoft Dynamics 365 Finance & Operations en todas sus empresas. Una apuesta por la digitalización que les ha permitido mejorar su día a día, ser más rápidos y efectivos y seguir dando las mejores respuestas a los clientes.
relevo en la dirección
Relevo en la dirección En 1998 fallece Alfonso Asensio Beltrán, momento en el que toma el relevo en el liderazgo del grupo su mujer, Dolores López, dando "un gran ejemplo de superación y fortaleza", tal y como señalan desde el grupo. Entonces, hacía tiempo que la dirección estaba en manos del hijo de ambos, Alfonso Asensio López, que consiguió relevar con éxito los valores y crecimiento empresarial que su padre le había inculcado. La presidencia de Dolores López concluyó en 2017, año en el que cede el relevo a la tercera generación, quienes junto a un consejero independiente –Manuel García Figueras–, trabajan juntos por mantener la senda del crecimiento empresarial y el compromiso con el equipo humano de seguir siendo una gran familia.
Haciendo balance de todos estos años, desde el grupo destacan la gestión de personas como uno de los principales ejes de su actividad: "Humildad, cercanía, lealtad y ejemplo son valores que nos han inculcado nuestros antecesores, y hacen que tanto la familia como los compañeros de trabajo, seamos una gran familia. Es así cómo nos hemos convertido en líderes del sector en Aragón y referentes a nivel nacional". Además de poner en valor a sus colaboradores y proveedores, sus responsables recuerdan hitos como la creación de sus centros de servicio especializados en el procesamiento de productos siderúrgicos con la maquinaria más avanzada y que les han permitido ofrecer el servicio más personalizado y completo posible.
Asimismo, ponen de relieve su trabajo en materia de sostenibilidad, con ejemplos como su fomento de la reducción del uso de papel en sus centros o la energía limpia que le proporcionan sus plantas fotovoltaicas. "Tenemos que ser conscientes de que tenemos que sumarnos al cambio y ser sostenibles. De nosotros depende el futuro y el legado para las siguientes generaciones", concluyen, agregando que miran al futuro con optimismo y con la voluntad de seguir siendo referentes para los próximos 60 años.
Así fue la celebración del 60º aniversario
La finca La Casa de las Hiedras de Zaragoza acogió el pasado jueves el acto de celebración del 60º aniversario del Grupo Hierros Alfonso, una cita que congregó a casi 300 personas entre la familia Asensio, los trabajadores de la organización y miembros del tejido empresarial de la Comunidad.
La jornada sirvió para homenajear al fundador del grupo, Alfonso Asensio Beltrán, así como a su mujer, Dolores López, y al hijo de ambos, Alfonso Asensio López. "Gracias por darnos la oportunidad de estar aquí, por haber construido los cimientos sobre los que hemos podido seguir creciendo. Hoy no estáis aquí, pero esta celebración es para vosotros también. Todo lo que se va a ver hoy representa los valores que nos habéis transmitido desde pequeños", señaló el CEO del grupo, David Asensio, en un emotivo discurso en el que también agradeció el apoyo a su mujer, Eli, y puso en valor el papel de su hermana María y de los trabajadores, clientes y proveedores de la organización a lo largo de todos este tiempo.
María Asensio, por su parte, destacó que acto servía para celebrar 60 años de trabajo, esfuerzo y personas, "de los que estuvieron antes y de los que vendrán". "Y si algo tenemos claro es que no lo hemos hecho solos. Detrás del grupo hay una familia, muchas personas que de una manera u otra han confiado en nosotros y nos han acompañado estos años. Esto sin vosotros no sería posible. Gracias por formar parte de esta historia y por acompañarnos en lo que está por venir", agregó.
El actor Alfonso Palomares condujo una gala a la que le puso su popular toque de humor levantando las risas entre los asistentes con sketches en los que representaba cómo era el día a día en las empresas del grupo o cómo sería la realidad de Hierros Alfonso si la organización fuera una película de Disney o una telenovela mexicana. Otro de los momentos más destacados de la tarde se produjo cuando subieron al escenario Pascual Naya, Joaquín Mir, Marian Goda y Jonathan Mir; los dos primeros trabajadores de Hierros Alcañiz ya jubilados y los dos últimos los actuales gerente y adjunto a la gerencia de la compañía, respectivamente. Los cuatro hablaron de sus experiencias en el grupo, contando interesantes anécdotas de su paso por la empresa y hablando de los notables cambios que se han producido desde que iniciaron su actividad allí hasta la actualidad.
Asimismo, en el acto también se proyectaron dos vídeos en los que los trabajadores subrayaron la importancia que ha tenido el grupo tanto en sus vidas como para el mundo empresarial del territorio. Tras la gala, los asistentes pudieron compartir impresiones en un cóctel que estuvo amenizado por el concierto del grupo zaragozano Ziro.
Protagonistas de una historia compartida
Desde el consejo de Grupo Hierros Alfonso tienen claro que uno de los factores clave en el éxito de la compañía a lo largo de estos sesenta años es la gestión de las personas. Como ellos mismos explican, se trata de un equipo altamente cualificado y preparado, "ya que la formación es esencial para que nuestro equipo desarrolle las mejores capacidades. Fomentamos el trabajo en equipo, la autonomía en la toma de decisiones y la cercanía con la dirección. Al final son ellos los que están en el campo de batalla y nuestra labor es darles las mejores armas para desbancar a la competencia", indican María y David Asensio, al frente de la compañía.
Además de la profesionalidad, si de algo están orgullosos los responsables del grupo "es de poder trabajar con quienes estuvieron al lado de nuestros padres y nuestros abuelos. Es un legado intangible con un valor infinito. Que podamos disfrutar de estas personas demuestra cómo la familia y la empresa los ha posicionado como uno más y hace que se sientan en ella como la sentimos nosotros mismos". Pascual Naya y Joaquín Mir, ambos jubilados y socios de Hierros Alcañiz; Marian Goda, gerente de Hierros Alcañiz, y Jonathan Mir, adjunto a la gerencia en esta empresa y responsable de su departamento de Compras, coinciden en esa idea y consideran que la relación con la familia y con los trabajadores es uno de los aspectos más positivos de la empresa.

Joaquín Mir
Joaquín Mir trabajó durante 49 años en Hierros Alfonso, los últimos 15 como director financiero del grupo. Tan dilatada trayectoria le ha servido para vivir en primera persona la evolución de la compañía: "No contábamos con la tecnología que existe hoy, y todo se registraba manualmente. Después llegaron los primeros ordenadores, que tenían muy poca memoria. Y cuando la informática evolucionó y aparecieron los programas de gestión, hubo un vuelco muy importante que nos facilitó mucho el trabajo, porque se integró toda la gestión comercial y financiera", recuerda. Aunque la forma de trabajar fue cambiando con el paso de los años, el espíritu familiar y el buen ambiente laboral permanecen en la memoria de Joaquín: "Recuerdo mi paso por la empresa muy positivo, sobre todo porque tenía una relación muy personal con la familia Asensio, que con el paso de los años se fue arraigando más. A nivel profesional, valoro mucho todo el conocimiento adquirido; pero a nivel personal, lo que más aprecio es la conexión con la familia y con todos los compañeros con los que convivido todos esos años –explica–. Al final, en tu puesto de trabajo puedes tener días malos o enfrentarte a problemas que terminas resolviendo, pero lo que recuerdas son los buenos momentos que has tenido de convivencia".
Pascual Naya
Con solo 15 años de edad, Pascual Naya entró a trabajar en Hierros Alfonso. Hasta 1985, estuvo en la sede de Zaragoza y, después, con la creación de Hierros Alcañiz, pasó a formar parte de esta empresa, en la que pasó cuatro décadas hasta jubilarse el año pasado. Destacado como una auténtica institución por los trabajadores del grupo, Naya hace un balance "muy bueno" de su trayectoria en la organización. "Siempre fui el niño bonito, porque era muy joven cuando entré. Después me hice el más mayor, pero la verdad que todas mis etapas las recuerdo con mucho cariño. La empresa para mí ha sido toda mi vida, y tanto con los compañeros como con la familia ha habido siempre muy buena relación", apunta el también accionista de Hierros Alcañiz, para quien los responsables del grupo son "como sus hijos". Naya subraya que le gustaba mucho su trabajo en la empresa, donde también hizo mucha amistad con los proveedores y se ganó la admiración de la plantilla por su buen hacer. Uno de los episodios que vivió allí y que ejemplifica bien los importantes cambios que experimentó durante su trayectoria fue la organización de cara al "efecto 2000". "Recuerdo la llegada de los primeros ordenadores y que tuvimos que hacer cursos de informática y otros temas durante dos años para estar preparados, y aprendimos mucho con todo ello", agrega.
Marian Goda
Seguir el rumbo marcado por Joaquín Mir y por Pascual Naya es uno de los objetivos de Marian Goda, actual gerente de Hierros Alcañiz, grupo en el que entró en el año 2007, cuando tenía solo 18 años. Desde entonces, ha pasado por todas las secciones de la empresa –excepto Finanzas y Contabilidad–, lo que le ha permitido "aprender, crecer y extraer lo mejor de cada una de ellas". "Es una empresa familiar que nos ha apoyado mucho en todo, que ha apostado por nosotros. Y nosotros hemos respondido. Siempre nos han dado muchas facilidades para poder crecer, por ejemplo en mi caso haciéndose cargo del coste de sacarme el carné de camión u ofreciéndome cursos sobre diferentes temáticas" explica. Dedicado a la parte comercial de la compañía, Marian recuerda sus inicios allí, en los que llevaba a cabo labores de reparto con una furgoneta. "Parece que fue hace cuatro días y ya han pasado casi 20 años", afirma, destacando asimismo el buen trato que se le ha dado desde la familia en todo momento. Dos décadas en las que también pone en valor la labor de Joaquín y de Pascual, dos verdaderos «ejemplos» cuyos pasos quieren seguir para, como mínimo, "hacerlo igual que ellos". Para el futuro, el profesional se marca como objetivo "crecer igual que lo hemos hecho hasta ahora. Que no cambien las cosas, que siga siendo todo tan familiar como es y que continuemos siendo innovadores y competitivos en el mercado".
Jonathan Mir
Codo con codo con Marian trabaja Jonathan Mir, adjunto a la gerencia y responsable del departamento de Compras en Hierros Alcañiz, y miembro del equipo de Compras del Grupo Hierros Alfonso. "Tal y como la empresa ha apostado por mí, yo lo hago con los trabajadores, dándoles facilidades para que puedan progresar. Es algo que hemos vivido desde siempre tanto con la familia como con los anteriores gerentes", expone el profesional, algo que conoció de primera mano porque, además de haber sido su jefe, Joaquín Mir es su padre. «Fue un apoyo, pero también era exigente. Yo he querido demostrar que no estaba aquí por ser su hijo, sino porque me lo he ganado y porque he respondido bien siempre", añade.
Jonathan rememora su primer día de trabajo, en el que estuvo rascando la tierra de los camiones y quitando hierbas de las naves: "Entrar sin saber hacer mucho y acabar pasando por varias áreas y aprendiendo tanto es algo de lo que sentirse orgulloso. Y haber llegado aquí demuestra que he estado siempre abierto y predispuesto a lo que me han dicho, nunca he dicho que no y he tratado de mirar al futuro". Asimismo, valora muy positivamente las oportunidades que ha recibido por parte de los responsables del grupo, que considera que reconocen mucho el trabajo y la implicación de la plantilla, y de cara al futuro se muestra con "ganas de seguir asumiendo responsabilidad y retos".



















