
"Queríamos fijar población y tener un producto que identificara a Aguilar del Alfambra y lo hemos logrado con creces"
Fruto de la unión de un grupo de vecinos este municipio turolense, Quesos Hontanar ha experimentado un importante crecimiento a lo largo de su trayectoria. Además de producir alrededor de 100.000 kilos anuales, genera empleo y riqueza en la zona, cumpliendo así con los objetivos que sus impulsores se marcaron en su creación.
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Corría el año 2001 cuando un grupo de 40 vecinos de Aguilar del Alfambra (un pueblo de la comarca Comunidad de Teruel de alrededor de 80 habitantes) se unieron con el objetivo de crear una empresa para generar empleo y fijar población en el municipio. Y el resultado se traduce en 12 puestos de trabajo directos, la escuela reabierta tras décadas cerrada y un producto de calidad hecho en la zona de principio a fin. Se trata de Quesos Hontanar, fruto de la unión de dos cooperativas locales (una dedicada a la cría de ganado ovino y caprino y la otra a la elaboración y comercialización de quesos) que dieron lugar a la sociedad Aguilar Nueva Visión. Su presidente, Vicente San Francisco (que es también el alcalde del pueblo), explica en esta entrevista la historia de una compañía que aúna compromiso social y éxito empresarial. Su testimonio constituye la duodécima entrega de 'Tesoros de la tierra', una serie de reportajes a través de los cuales Eroski da a conocer las manos que trabajan detrás de los productos de cercanía que pueden consumirse en sus supermercados, para todos aquellos que disfrutamos con la comida de auténticas raíces aragonesas por su implicación con la sostenibilidad y por su calidad.

¿Qué balance hace de estos 24 años de vida de Quesos Hontanar?
Ha sido un trabajo y una evolución constantes. Hemos tenido que ir creciendo para no quedarnos atrás, y nos hemos ido adaptando a los cambios que ha ido experimentando el sector. El balance es bueno, porque empezamos a desarrollar nuestra actividad en un pueblo pequeño con el objetivo de generar riqueza y empleo en la zona, para contribuir a un futuro más próspero en los territorios rurales, y también un producto que identificara al pueblo. Todo ello lo hemos logrado con creces. Tenemos 12 personas trabajando (entre la parte ganadera y la quesera), se ha reabierto la escuela del pueblo tras 33 años cerrada (a la que van nueve niños), con lo que hemos dado vida al pueblo, nuestros quesos cuentan con una calidad muy reconocida y estamos en los 100.000 kilogramos de producción anual.
Empezaron armando un ganado de leche y la quesería para elaborar los primeros quesos de oveja, para después empezar a hacer también quesos a partir de leche de cabra, pero comprando la materia prima. Más tarde se hicieron con su propio ganado de cabra para poder hacer el ciclo completo.
Sí. Para nosotros es muy importante encargarnos del ciclo completo. Además, es algo especialmente sensible cuando trabajas con leche cruda, pues hay que tomar más precauciones y estar en esta situación hace que controlar todo sea más fácil, lo que a su vez favorece que haya las máximas garantías en lo relativo a la seguridad alimentaria. El pueblo es de tradición agrícola y ganadera, por lo que ya teníamos mucha experiencia en la cría de ganado, y esta es la clave para obtener la mejor materia prima, la leche, y elaborar así quesos y lácteos de gran calidad. Aunque los comienzos fueron duros, con esfuerzo y trabajo hemos conseguido sacar adelante un proyecto cuyos buenos resultados nos han permitido, entre otras cosas, mejorar y ampliar nuestras instalaciones hasta en tres ocasiones.
¿Cuántos productos tienen? ¿Por qué canales y en qué lugares los venden?
Contamos con más de 20 variedades en estos momentos, entre las de oveja y las de cabra, tanto de leche cruda como de pasteurizada, todas ellas fabricadas con un proceso muy artesanal, que constituye una de nuestras principales características. Vendemos vía 'online', en tiendas pequeñas y también en grandes superficies, porque siempre hemos querido tener un mercado variado. Dentro de España vendemos sobre todo en Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana, y fuera también tenemos ventas en Francia, Estados Unidos y Reino Unido.

¿El público valora que lo que venden sean productos locales? ¿Qué acciones se podrían llevar a cabo para impulsar su producción y comercialización?
La gente lo valora mucho, y por eso la gran mayoría de clientes repiten. Hay mucho cliente estable que año tras año continua con nosotros. Y es curioso, pero hay profesionales del mundo del comercio que vienen a nuestras instalaciones a comprobar si realmente tenemos ganado propio, porque hay personas que lo han dicho y no era verdad. En cuanto a la administración, con que no nos pongan problemas ya harían mucho. Ahora mismo hay muchas revisiones, y nosotros las pasamos, no tenemos problema, lo que ocurre es que la cantidad de papeleo que hay que hacer es tal que ahora mismo necesitas prácticamente un puesto de trabajo solo dedicado a labores de secretaría para poder llevar a cabo todos los trámites, y eso supone muchísimo esfuerzo en una explotación perqueña como la nuestra. Por otro lado, estamos ahora mismo trabajando en una marca colectiva junto a otras seis queserías en la Asociación de Productores de Leche y Queso de Teruel con el fin de que acabe siendo una Indicación Geográfica Protegida (IGP), un sello que puede ser muy positivo para nosotros en términos de reconocimiento y ventas en el exterior.
¿Desde cuándo tienen relación con Eroski? ¿Cómo la valoran?
Colaboramos desde el año 2018 y la relación es muy buena. Tienen siete productos nuestros, desde tiernos de oveja y cabra hasta añejos. El trato ha sido positivo y continuo y todo se ha cumplido siempre cómo se había acordado, así que estamos muy contentos. Además, valoramos mucho que traten de promocionar el producto local con diferentes campañas regularmente.
¿Qué importancia le dan a la innovación y a la sostenibilidad en la empresa?
Además de con las curaciones y los formatos hemos innovado maridando los quesos con productos naturales de la zona, como la trufa negra, las setas o el azafrán. En cuanto a la sostenibilidad, hemos llevado a cabo importantes inversiones, hasta el punto de que actualmente somos casi autosuficientes a nivel energético, gracias a las baterías, los molinos y las placas solares con las que contamos y que nos han permitido ahorrar en el consumo eléctrico de nuestras instalaciones evitando la generación de gases de efecto invernadero.

¿Han desarrollado alguna otra medida en este sentido?
Sí, también estamos con proyectos de recuperadores de calor. Con ellos, en lugar de desperdiciar el calor que se utiliza para la elaboración de la leche y el queso, lo utilizamos para calentar el agua sanitaria. Así, se impulsa el aire exterior hacia el interior y se expulsa el aire viciado del interior hacia el exterior.
"Hemos hecho importantes inversiones, hasta el punto de que actualmente somos casi autosuficientes a nivel energético, gracias a las baterías, los molinos y las placas solares con las que contamos"
¿En qué momento se encuentra el sector en Aragón?
La ganadería está viviendo una situación muy difícil. Ganaderos dedicados a la leche de oveja quedaremos tres en toda la provincia de Teruel. Es una actividad maltratada, que no tiene ayudas ni de la PAC ni de las destinadas a las explotaciones, a diferencia de las que se dedican a la carne. Además, hay muchos vaivenes que afectan notablemente a los costes y a los precios, como ocurre con los piensos. Es importante intentar cuidar a los ganaderos, porque la explotación que cierra ya no vuelve a abrir, y va a haber un auténtico problema de escasez de algunas materias primas si seguimos así.
Economía rural en Teruel
¿Qué le aportan a Aguilar del Alfambra? ¿En qué ha beneficiado al municipio que la empresa desarrolle allí su actividad?
Trabajo y vida, principalmente, además de un producto de calidad que da nombre al pueblo. Todo ello nos anima mucho a seguir adelante. Tenemos la responsabilidad de ser una de las pocas empresas que hay en este entorno rural de 80 habitantes, de forma que somos fundamentales para mantener la economía en la zona. Si no se pone empleo, trabajo y vivienda en estas áreas no va a haber gente. En este sentido, desde la cooperativa hemos puesto a disposición de los vecinos tres viviendas, y ya estamos trabajando para que sean más. Tenemos que trabajar entre todos aquí en el pueblo para seguir generando riqueza y fijando población.
¿Qué retos futuros se marcan desde Quesos Hontanar?
Tener el mejor producto, contar con más variedades y seguir creando puestos de trabajo. Quesos Hontanar se creó con un objetivo social muy claro, que haya producto y empleo, y en esa línea vamos a seguir.